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Intimidades de la venta de Millonarios tras fracaso deportivo y financiero de Gustavo Serpa

Así se cocinó la venta del equipo capitalino, agobiado por la crisis del Fondo Amber accionista del Grupo Prisa que adeuda más de 700 millones de euros.

Jugador Millos
Por Agencia Periodismo Investigativo | Créditos: Tomada de redes sociales / Venta de Millonarios oscila entre los US$70 y US$80 millones

La venta de Millonarios Fútbol Club, por cerca de US$80 millones a un grupo inversor norteamericano, es el coletazo de la difícil situación financiera que atraviesa su accionista mayor el Fondo Amber de propiedad de Joseph Oughourlian y su administrador en Colombia Gustavo Serpa Preciado.

Las presiones económicas del empresario francés y su asistente en Colombia no son de poca monta. El Grupo Prisa, cuyo accionista es el Fondo Amber con una participación cercana al 35% adeuda en España más de 700 millones de euros.

A esto se suma que sus negocios en Colombia no marchan nada bien. De hecho, la que es considerada por su dueño como la "joya de la corona", Caracol Primera Radial Colombiana S.A. conocida como Caracol Radio, registró en 2025 una de las pérdidas más grandes de la historia.

De hecho, el balance del año anterior arrojó un saldo en rojo de $17.375 millones casi el doble de lo perdido en 2024 cuando la cadena tuvo un saldo negativo de $7.108 millones.

Un salto rojo que también se trasladó a Azul y Blanco, razón social de Millonarios Fútbol Club que también arrojó millonarias pérdidas el año pasado como lo reflejan sus estados financieros.

Suministrada / Resultados financieros de Millonarios entre 2024 y 2025

 

Un panorama financiero experimentó un giro importante entre 2024 y 2025. Después de cerrar 2024 con uno de los mejores balances económicos de su historia reciente, el club pasó a registrar pérdidas durante el ejercicio de 2025, reflejando el impacto de la disminución de ingresos extraordinarios por transferencias de jugadores, la menor rentabilidad operacional y el aumento de los costos deportivos.

Las cifras evidencian ese contraste. En 2024, Azul & Blanco Millonarios registró costos deportivos y de ventas por $89.449 millones, una utilidad bruta de $7.441 millones, un Ebitda de $30.398 millones y una utilidad neta de $17.013 millones, resultado que permitió incluso la distribución de dividendos entre sus accionistas.

Un año después, los estados financieros correspondientes a 2025 mostraron un escenario completamente distinto. Los costos deportivos y de ventas aumentaron hasta $91.525 millones, mientras que la utilidad bruta ascendió a $11.878 millones.

No obstante, el incremento de los gastos operacionales, las depreciaciones, amortizaciones y otros efectos contables redujeron significativamente la rentabilidad.

El Ebitda cayó de $30.398 millones a apenas $7.216 millones, una disminución cercana al 76%, y el ejercicio terminó con pérdidas netas por $4.690 millones, frente a las ganancias de $17.013 millones obtenidas el año anterior. El resultado integral del año cerró igualmente en terreno negativo con una pérdida de $4.561 millones.

Contexto político

Aunque el club continúa siendo una de las instituciones más sólidas del fútbol colombiano desde el punto de vista patrimonial y conserva una estructura financiera estable, el deterioro de los resultados de 2025 coincidió con un año de discretos resultados deportivos, eliminaciones tempranas y una creciente inconformidad de la hinchada por la política de inversión de Amber Capital.

Para muchos seguidores, las pérdidas financieras y la ausencia de títulos terminaron alimentando el debate sobre la necesidad de un cambio en el modelo de administración y sobre la conveniencia de una eventual venta del equipo.

Suministrada / Presidente de la junta directiva de Millonarios, Gustavo Serpa

A esto se suma que el expresidente de Millonarios, Felipe Gaitán, quien salió del equipo cuando Gustavo Serpa con el Fondo Amber se apoderó del equipo, está liderando en el sector deporte para el gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella y seguramente será ministro del Deporte.

Cómo se sabe fue el condenado comisionista de bolsa Juan Carlos Ortiz quien llevó a Serpa al equipo, pero este una vez logró la mayoría en el equipo sacó de la presidencia del equipo capitalino a Felipe Gaitán y designó a Enrique Camacho y nombró al expresidente Andrés Pastrana como presidente emérito del club capitalino.

Venta obligada y antecedentes

El negocio de la venta llega después de un 2025 en el que la relación entre la dirigencia y buena parte de la hinchada se deterioró considerablemente.

Los resultados deportivos estuvieron lejos de las expectativas para una institución que históricamente pelea títulos y que cuenta con una de las aficiones más numerosas del país.

Las críticas dejaron de concentrarse únicamente en entrenadores o jugadores y comenzaron a dirigirse hacia el modelo empresarial instaurado por Amber Capital, señalado por sectores de la afición de privilegiar la estabilidad financiera sobre la inversión deportiva.

Suministrada / Accionista mayoritario del Fondo Amber, Joseph Oughourlian

Amber Capital desembarcó en Millonarios en 2011, cuando el club atravesaba una de las crisis económicas más profundas de su historia.

Cuatro años después consolidó el control accionario con cerca del 85% de Azul & Blanco Millonarios S. A., convirtiéndose en el accionista mayoritario.

Desde entonces logró sanear las finanzas, estabilizar la operación, mejorar los indicadores económicos y devolver al equipo al protagonismo nacional con los títulos de Liga en 2017 y 2023, además de una Copa Colombia y una Superliga.

Sin embargo, el paliativo administrativo comenzó a contrastar con un creciente inconformismo deportivo. La política de austeridad en fichajes, el énfasis en la formación y venta de jugadores y la negativa a realizar grandes inversiones en el mercado fueron generando cuestionamientos cada vez más frecuentes.

Durante 2025, esas críticas alcanzaron uno de sus puntos más altos. Millonarios volvió a quedarse corto en los momentos decisivos de la temporada y acumuló varias decepciones que alimentaron la percepción de que el proyecto deportivo se había estancado.

En la Liga BetPlay, el equipo no consiguió consolidar el rendimiento esperado durante las fases definitivas y terminó alejándose nuevamente del título.

La campaña estuvo marcada por la irregularidad, especialmente en condición de visitante, y por dificultades ofensivas que acompañaron buena parte del año.

A nivel internacional el panorama fue aún más complejo. La participación en torneos continentales volvió a dejar una sensación de oportunidad desperdiciada. Millonarios no logró competir de igual a igual frente a varios de sus rivales y terminó incrementando una estadística que preocupa: la dificultad para trascender en competiciones organizadas por la Conmebol durante la última década.

La eliminación internacional profundizó las críticas sobre la conformación de la plantilla. Exjugadores, analistas e hinchas coincidieron en señalar que el equipo carecía de variantes suficientes para afrontar simultáneamente la Liga y los torneos continentales.

En paralelo, el club mantuvo una política orientada a potenciar activos juveniles y generar ingresos mediante futuras transferencias.

Tomada de redes sociales / Hincha de Millonarios en el estadio Nemesio Camacho El Campín

Esa estrategia permitió mantener balances financieros aceptables, pero abrió un debate permanente sobre si el modelo económico estaba sacrificando la competitividad deportiva.

Las cifras financieras, de hecho, muestran una institución sólida. Azul & Blanco ha reportado crecimiento sostenido en ingresos operacionales, impulsados por taquillas, patrocinadores, derechos de televisión, abonos y transferencias de futbolistas. Incluso diferentes análisis especializados ubican a Millonarios entre los clubes con mejor estructura económica del fútbol colombiano.

Precisamente esa fortaleza financiera es uno de los principales atractivos para potenciales inversionistas.

Las versiones conocidas durante los últimos meses indican que Joseph Oughourlian estaría evaluando reorganizar parte de su portafolio internacional de clubes, que también incluye participaciones en el Lens francés y el Padova italiano, concentrando sus esfuerzos principalmente en el Real Zaragoza de España.

Se sabe que Millonarios hace parte de los activos susceptibles de ser negociados como efectivamente sucedió.

A lo largo de los últimos dos años también han surgido rumores sobre el supuesto interés de grupos internacionales, incluido el City Football Group. Sin embargo, esos acercamientos nunca fueron confirmados y fueron desmentidos por la dirigencia de Millonarios, que insistió en que no existía una negociación formal.

Mientras tanto, la presión de la hinchada continúa creciendo. Las protestas en redes sociales, las manifestaciones durante algunos partidos y los cuestionamientos hacia Gustavo Serpa, presidente de la junta directiva y principal representante de Amber Capital en Colombia, reflejan un ambiente de desgaste institucional que no se observaba desde hace varios años.

Para numerosos aficionados, el problema no radica exclusivamente en los entrenadores que han pasado por el club, sino en una política deportiva considerada demasiado conservadora frente a los proyectos que hoy desarrollan otros equipos del continente.

Paradójicamente, Millonarios sigue siendo uno de los clubes con mayor respaldo comercial del país. Continúa registrando altas cifras de abonados, mantiene una marca fuerte entre patrocinadores y conserva una importante valorización empresarial.

Ahora con dificultades económicas de su dueño, sin títulos, con pérdidas cuantiosas, culmina el periplo de Gustavo Serpa por el fútbol. El directivo que hace  cerca de una década aseguró que se iba a apoderar del fútbol en Colombia.

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