El nombre de María Eugenia Lopera se convirtió en uno de los más comentados de la política colombiana tras las elecciones legislativas del 8 de marzo, en las que obtuvo 122.274 votos, ubicándose entre los senadores más votados del país, según los datos oficiales de la Registraduría.
Su ascenso electoral coincidió con un espaldarazo público del presidente Gustavo Petro, quien la felicitó en redes sociales y escribió: “Ojalá se respire en Colombia una nueva María Cano”, en alusión a la histórica líder sindical antioqueña conocida como “la Flor del Trabajo”.
La comparación desató una inmediata polémica política. La representante a la Cámara Jennifer Pedraza cuestionó el mensaje presidencial y afirmó que María Cano “debe estar revolcándose en la tumba” ante la analogía, argumentando que la trayectoria de Lopera no corresponde al legado histórico del movimiento obrero.
Detrás de ese debate simbólico hay una trayectoria política compleja que mezcla maquinaria regional, vínculos con el llamado clan político de Julián Bedoya, respaldo al gobierno Petro en votaciones clave y cuestionamientos por redes clientelares.
De Entrerríos al Congreso
María Eugenia Lopera es antioqueña, nacida en el municipio de Entrerríos, en el norte del departamento. En su narrativa política suele reivindicar su origen rural y se presenta como “campesina y ciudadana de a pie”, un discurso que repitió durante uno de los momentos más controvertidos de su carrera legislativa.
Su salto a la política nacional se consolidó en 2022, cuando fue elegida representante a la Cámara por Antioquia con más de 87.700 votos.
En el Congreso se integró a la Comisión Séptima, una de las más poderosas del Legislativo porque allí se tramitan los proyectos relacionados con salud, pensiones, trabajo y seguridad social.
Durante el segundo año del actual Congreso, Lopera llegó a presidir esa comisión, una posición clave para el gobierno del presidente Gustavo Petro debido a que en ese escenario legislativo se discuten las reformas sociales más ambiciosas de la administración.
El voto que desafió a César Gaviria
La notoriedad nacional de Lopera llegó durante la discusión de la reforma a la salud, una de las iniciativas más controvertidas del gobierno Petro.
En ese momento, el Partido Liberal, dirigido por el expresidente César Gaviria, había ordenado a sus congresistas votar negativamente la iniciativa y advirtió incluso que habría sanciones para quienes desobedecieran la directriz.
Lopera ignoró la orden
En una intervención que duró poco más de un minuto, y en la que incluso se le quebró la voz, defendió su decisión ante la Comisión Séptima.
“Estoy absolutamente convencida del voto. Lo hice a conciencia pensando en los colombianos que han padecido este sistema. Yo soy campesina, soy una ciudadana de a pie”, afirmó.
El respaldo resultó decisivo para que la iniciativa avanzara en el trámite legislativo.
Ese gesto político fue interpretado como una abierta rebelión frente al liderazgo de Gaviria dentro del liberalismo, pero también como una señal de alineamiento con la agenda del gobierno Petro.
La ficha de Julián Bedoya
En los círculos políticos del Congreso, Lopera es considerada una de las fichas directas del exsenador Julián Bedoya, un dirigente liberal antioqueño que ha construido una estructura electoral regional con fuerte presencia en el departamento.
Durante la campaña legislativa, Lopera hizo equipo político con el senador Juan Diego Echavarría, quien heredó la curul que Bedoya ocupaba en el Senado. Ese vínculo político ha sido señalado en varias investigaciones periodísticas como uno de los pilares de su crecimiento electoral.
Bedoya, sin embargo, ha sido un personaje rodeado de polémicas. Entre ellas, el proceso por presunto fraude relacionado con su título de abogado de la Universidad de Medellín, caso en el que la Fiscalía solicitó archivar la investigación pese a las controversias que generó el expediente.
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El respaldo político de esa estructura regional es considerado por analistas como uno de los factores que permitió a Lopera consolidar su votación en Antioquia y proyectarse al Senado.
La disputa interna en el liberalismo
La elección de Lopera como presidenta de la Comisión Séptima fue interpretada como un triunfo político del sector de Bedoya frente al liderazgo tradicional de César Gaviria.
Según reportes, la designación reflejó la disputa interna dentro del Partido Liberal entre quienes buscan mantener distancia del gobierno Petro y quienes han optado por respaldar algunas de sus reformas.
En ese pulso político, el nombramiento de Lopera fue interpretado como una victoria para el Ejecutivo, pues la comisión que preside es la encargada de tramitar reformas estructurales como las de salud, pensiones y trabajo.
Cuestionamientos por clientelismo y redes políticas
El crecimiento político de Lopera también ha estado acompañado de críticas relacionadas con maquinaria electoral y clientelismo regional.
Sectores de la oposición han cuestionado los costos de su campaña y han pedido investigar si instituciones prestadoras de salud (IPS) financiaron actividades proselitistas.
En redes sociales, organizaciones de pacientes incluso han pedido revisar su financiación electoral y han denunciado lo que califican como “doble militancia” política entre sectores liberales y el Pacto Histórico, acusación que no ha derivado en sanciones oficiales.
El capítulo de la UNGRD
Además, su nombre ha aparecido en discusiones relacionadas con el manejo de recursos públicos, sobre la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Uno de los episodios que ha rodeado de controversia a la congresista tiene que ver con transferencias millonarias hacia corporaciones ambientales de Antioquia.
Según reportes, durante la gestión del exdirector Olmedo López, la UNGRD tramitó dos transferencias por cerca de 96.499 millones y 43.000 millones de pesos destinadas a Corantioquia y Corpourabá.
Esas resoluciones habrían sido firmadas el 28 de febrero de 2024, un día antes de que estallara el escándalo nacional de los carrotanques.
De acuerdo con esas versiones, el trámite fue aprobado por José Fernando Tobón Roldán, un abogado vinculado a la UNGRD que ha sido identificado como cercano políticamente a Lopera y quien había aparecido en documentos del Partido Liberal en Entrerríos.
Aunque las transferencias finalmente no se materializaron, el episodio situó el nombre de la congresista dentro de las discusiones políticas derivadas del escándalo de la UNGRD.
Sobre los hechos la senadora no se pronuncia, en contraste sus electores sí esperan una gran labor en el Senado de la República.
Otras investigaciones