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Piloto de la Fuerza Aérea Colombiana vinculado al asesinato del fiscal Pecci

Fue capturado en Brasil tras una operación antimafia. Haría parte del "segundo núcleo”, pilotos, auxiliares y bodegueros que prestan servicio comercial y encargados de mover las avionetas con droga y dinero.

Piloto de la Fuerza Aérea Colombiana vinculado al asesinato del fiscal Pecci
Por LeidyHernandez | Lun, 23/05/2022 - 10:17 Créditos: Policia Nacional

La investigación por el denominado magnicidio del fiscal paraguayo, Marcelo Pecci, el pasado 10 de mayo en Barú (Cartagena) continúa y se conocen detalles de otras personas implicadas. La vicepresidenta colombiana, Marta Lucía Ramírez, presentó un documento con 19 nombre de capturados señalados como extraditables.

Se trata de dos italianos, un dominicano, un holandés, un albanés y 14 colombianos. Diego Mauricio Blanco, es uno de ellos y piloto de la Fuerza Aérea Colombiana señalado por las autoridades como trabajador de narcos brasileros.

El implicado es señalado de trabajar para socios de “Minotauro”, sospechoso de matar a fiscal paraguayo. La información se conoce tras la reunión de la vicepresidenta con autoridades paraguayas, incluido el presidente Mario Abdo Benítez, para presentar avances de la investigación del homicidio.

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Mario Abdo Benítez, presidente de Paraguay, junto a Marta Lucía Ramírez, vicepresidente de Colombia en reunión para conocer avances de la investigación / @mluciaramirez

 

Según el general Jorge Luis Vargas, director de la Policía Nacional de Colombia, la operación en la que fue capturado el piloto Blanco “afecta a importantes organizaciones criminales como el ‘Clan Rocha’ de Brasil, que tiene vínculos con el Primer Comando Capital (PCC) del mismo país”.

En el grupo está vinculado Sergio de Arruda Quintiliano Netto, más conocido como Minotauro. Se trata de un narco, capturado por el fiscal Pecci el 4 de febrero de 2019 en una operación antidrogas. Actualmente, es uno de los principales sospechosos del homicidio.

Aunque el narco está recluido en una prisión de Brasil, no se desliga de la investigación, pues Blanco, junto a otras personas fue aprehendido en Brasil en una operación antimafia. En ella, se incautaron avionetas y submarinos para transportar drogas desde Colombia y Paraguay hacia Brasil, Venezuela y Surinam, y de allí al resto del mundo.

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General Jorge Luis Vargas, director de la Policía Nacional de Colombia dando avances de la investigación tras crimen del fiscal / AFP

 

Por otro lado, un documento judicial del Tribunal de Tocantis (Brasil) con fecha del 1 de abril de 2019 y conocido por El Colombiano, registró que en un operativo de incautación de una aeronave en Guyana, en agosto de 2017, estuvo involucrado el piloto colombiano Andrés Felipe, a quien le encontraron los documentos dentro de la aeronave.

Según el expediente judicial, Andrés Felipe es un

Oficial de la Fuerza Aérea Colombiana al momento de los hechos (...) y se quedó en Brasil junto con Eduardo André Melo, Francisco Braga Martins Junior y Diego Mauricio Blanco Blanco y les hubiera ayudado a transportar la mencionada aeronave desde Brasil hasta la pista de Guyana

Las otras personas hacen parte del entramado denominado “el segundo núcleo”, una red conformada por pilotos, auxiliares y bodegueros que prestan el servicio comercial y serían los encargados de mover las avionetas con droga y el dinero de su venta.

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Documento judicial del Tribunal de Tocantis, Brasil donde se vincula al piloto de la FAC / El Colombiano

 

También son señalados de trazar rutas irregulares y mapas de vuelo para evadir las autoridades aeronáuticas de varios países. El subgrupo, donde hizo parte el piloto de la FAC, estuvo bajo el mando de Joao Soares Rocha, señalado como cabecilla del Clan Rocha, “que tiene vínculos con el Primer Comando Capital (PCC)”, como dijo el general Vargas.

Incluso, el informe policial brasilero dejó en evidencia que del entramado hizo otro piloto reclutado directamente por el Clan Rocha. Se trata de una red que se vincula con estructuras mafiosas en Colombia como la Oficina de Envigado; grupos armados ilegales que viven del narcotráfico como el Clan del Golfo. Sus tentáculos alcanzan a llegar a Italia, Países Bajos, Perú, República Dominicana, Bolivia y Argentina.

Tras las pistas, tres pilotos colombianos fueron vinculados a un proceso judicial y sindicados por los delitos “financiamiento y tráfico de estupefacientes, asociación para el tráfico de estupefacientes, organización criminal, encubrimiento y disimulo de bienes, derechos y valores derivados de infracciones penales y ataques contra la seguridad del transporte aéreo”.

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