Publicidad
Irán ordena acelerar ejecuciones de manifestantes y presos políticos en plena tregua con EE.UU.
Régimen intensifica ejecuciones mientras persiste una frágil tregua con Estados Unidos.
La aparente desescalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán contrasta con un endurecimiento de la represión interna en el país persa. Mientras el alto el fuego pactado recientemente es calificado como una “tregua frágil” por el vicepresidente estadounidense, JD Vance, el régimen de los ayatolás ha dado señales claras de intensificar las medidas contra la disidencia interna, incluyendo la aceleración de ejecuciones contra manifestantes y presos políticos.
El jefe del Poder Judicial iraní, Golamhosein Mohseni Ejei, ordenó a los tribunales agilizar los procesos judiciales contra quienes el régimen denomina “agentes enemigos”, categoría en la que se incluyen opositores políticos y participantes en las protestas masivas que han sacudido al país en los últimos meses.
Tweet: https://twitter.com/alinejadmasih/status/2041809819787550831?s=48&t=NI3W3BMsK5wuhSz-IwO4bA
Durante una reunión con altos funcionarios, transmitida por televisión estatal, Ejei afirmó que resulta “necesario” que tanto las sentencias como su ejecución —incluida la pena de muerte y la confiscación de bienes— se lleven a cabo “con mayor rapidez”.
La decisión se produce en un contexto de creciente incertidumbre política y militar. Tras 40 días de enfrentamientos derivados de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel iniciada el 28 de febrero, el acuerdo preliminar de paz apenas ha logrado frenar las hostilidades externas.
Según Vance, la tregua se limita esencialmente a la reapertura del estrecho de Ormuz por parte de Irán y al cese de ataques por parte del Ejército estadounidense.
Entretanto, la Guardia Revolucionaria iraní ha manifestado su desconfianza hacia las promesas del “enemigo”, lo que evidencia la fragilidad del escenario.
En el plano interno, las advertencias de organizaciones y activistas apuntan a que la represión no solo continúa, sino que podría intensificarse.
La periodista y activista iraní Masih Alinejad, exiliada y crítica del régimen, alertó sobre la situación a través de redes sociales: “No hay un verdadero alto el fuego dentro de Irán (…) Ha ordenado a los tribunales acelerar las sentencias de ejecución, especialmente para los manifestantes”.
Lea también: (Shakira y Anitta lanzan “Choka Choka”: así suena su primera colaboración)
Las declaraciones coinciden con antecedentes recientes. Ejei ya había instado en ocasiones anteriores a los jueces a actuar con dureza frente a los acusados de espionaje o de atentar contra la seguridad nacional.
Muchos de estos procesos han derivado en ejecuciones públicas, como la del joven luchador Saleh Mohammadi, de 19 años, quien fue ahorcado en marzo tras ser condenado por su participación en protestas antigubernamentales.
El caso de Mohammadi generó una fuerte reacción internacional. De acuerdo con organizaciones de derechos humanos, el joven habría sido sometido a torturas para forzarlo a confesar el delito de “declarar la guerra a Dios”, una de las figuras más graves del Código Penal iraní.
Su ejecución, realizada mediante ahorcamiento en una grúa, se convirtió en símbolo de la represión estatal.
Sin embargo, su caso no es aislado. En los últimos tres días, al menos cinco personas han sido ejecutadas bajo cargos como “poner en peligro la seguridad nacional” o participar en “actividades terroristas”. Entre ellas, al menos tres eran manifestantes detenidos durante la ola de protestas iniciada el 28 de diciembre de 2025.
Estas manifestaciones, que reclamaban reformas políticas y el respeto de derechos y libertades fundamentales, derivaron en una de las represiones más severas de las últimas décadas. Según reportes, más de 30.000 personas habrían muerto en cuestión de semanas durante los enfrentamientos y operativos de control.
Otras noticias
Etiquetas