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Entre el bitcoin y las pirámides

El sistema de inversión en criptomonedas cumple 10 años. En Colombia se volvió un esquema asociado a la estafa y la captación masiva de recursos de miles de personas. Las denuncias aumentan y se habla de varios millones de dólares refundidos. Las autoridades no parecen tener resultados efectivos para controlar el fenómeno. Tramitan ley que regule el negocio.

Por Agencia Periodismo Investigativo | Mié, 10/03/2021 - 05:35

Hace una década surgió en el mundo la moneda virtual Bitcoin. De inmediato, miles de inversionistas creyeron encontrar la gallina de los huevos de oro. Esta semana, tras diez años de actividades su precio cayó dramáticamente. En Colombia, el fenómeno no fue ajeno. Sin embargo, se convirtió en el instrumento para estafar a cientos de incautos, que a pesar de las reiterativas advertencias de las autoridades judiciales y financieras, siguen invirtiendo sus ahorros. Lo paradójico del asunto es que se habla de millonarias estafas pero las capturas de los responsables son casi inexistentes.

Las denuncias pululan. Como se trata de un mecanismo virtual de inversión, de esta misma forma, se evidencian los negocios espúreos. “La presente es para informar que fui estafada por un grupo de personas encabezadas por dos señores. Juan Carlos Olaya Zapata y Silfredo de Jesús Camargo”. Es el testimonio de un cliente quien afirma que a cambio de una millonaria cifra le ofrecieron un portafolio de negocios integrado por una tienda de compras virtual, agencia de viajes, una app de trading, red de mercadeo, cuenta bancaria virtual y un banco de intercambio.

Como pocas, esta denuncia llamó la atención. El pasado 3 de septiembre fue capturado Silfredo Camargo, quien aparece como el supuesto CEO de Mecoin, una firma virtual que supuestamente ha captado millonarios recursos en pesos y en dólares a través de un club de intermediación financiera que ofrecía una alta rentabilidad diaria, sin necesidad de trabajar.

mecoin

Las cifras de este caso son sorprendentes. Se estima que al ofrecer rentabilidades de hasta el 50% mensual en bitcoins aparecieron no menos de cuatro mil personas que habrían perdido alrededor de 60 millones de dólares. No obstante, como sucedió en la década pasada con el extraditado David Murcia Guzmán, a muchos de los timados les da vergüenza poner la cara para aportarle a la justicia mayores elementos que permitan que este negocio considerado como las pirámides de la actualidad, siga creciendo.

La Agencia de Periodismo Investigativo, API, revisó los archivos de la justicia con el propósito de establecer qué desarrollo han tenido las más recientes denuncias que circulan en la comunidad virtual que ha sido víctima del dinero fácil. El caso que se considera de mayor trascendencia hasta ahora es justamente el de Silfredo Camargo y su socio Juan Carlos Olaya. Las primeras actuaciones registradas dentro del proceso 2017-24341 dan cuenta que fue el pasado 13 de septiembre que empezó a tener algún desarrollo. Ese día, aparece una actuación restringida, que al parecer tiene que ver con la captura de los dos presuntos indiciados Camargo y Olaya.

Dos meses después del inicio del caso ante los juzgados de control de garantías, registra dieciséis actuaciones en varios despachos judiciales. Cuatro de ellas, han sido restringidas a la consulta pública. No obstante, en el desarrollo del proceso se siguen solicitando audiencias inmediatas, a través de la Fiscalía 60 seccional, de la Unidad para la Fe Pública y el Orden Económico. En otras palabras, la Fiscalía está próxima a llevar ante los estrados judiciales uno de los procesos de captación masiva y estafa más grandes de los últimos años.

Dos meses después del inicio del caso ante los juzgados de control de garantías, registra dieciséis actuaciones en varios despachos judiciales. Cuatro de ellas, han sido restringidas a la consulta pública. No obstante, en el desarrollo del proceso se siguen solicitando audiencias inmediatas, a través de la Fiscalía 60 seccional, de la Unidad para la Fe Pública y el Orden Económico. En otras palabras, la Fiscalía está próxima a llevar ante los estrados judiciales uno de los procesos de captación masiva y estafa más grandes de los últimos años.

Bitcoins

Otros casos radicados ante la justicia reposan en despachos de fiscales en Bogotá, Cali, Pereira y Medellín que evidencian supuestas estafas con bitcoin. Lo cierto es que ninguna persona ha sido condenada en Colombia por hechos relacionados con la actividad de las criptomonedas. En España, la Audiencia Provincial de Madrid, impuso la primera condena por estafa con bitcoins, en marzo pasado a un habitante de ese país. 

Los perfiles de las personas que aparecen como inversionistas o víctimas en este y en los otros pocos casos que se denuncian, son ciudadanos de buen nivel educativo y económico que buscan alternativas de inversión con base en su conocimiento digital pero que saben que corren riesgos porque esta moneda electrónica, es ilegal en Colombia.

El gerente del Banco de la República, Juan José Echavarría, ha sido reiterativo al señalar que el bitcoin y en general las criptomonedas son ilegales en el sistema financiero colombiano ya que no tienen ningún respaldo. El funcionario insiste en que cualquier persona puede adquirir el producto bajo su riesgo en razón a que no se tiene seguro de depósito para respaldar las fluctuaciones que presenta el mercado. A su vez, el recién posicionado superintendente de Sociedades, Juan Pablo Liévano y el exsuperintendente Francisco Reyes, siguen emitiendo alertas para evitar estafas mediante este sistema.

Pese a ello, otros casos están en desarrollo. Gorka Carballo Lomas, un ciudadano español que arribó en marzo de 2018 a Colombia, en busca de inversiones rentables, denunció por negocios presuntamente indebidos a Fabián Ojeda, quien se presenta como un “Apóstol del Ecosistema Cripto Bitcoin” y sigue la filosofía de su creador Satoshi Nakamoto, Así mismo, aparecen radicadas otras denuncias en Bogotá, Cali, Pereira y Medellín que evidencian supuestas estafas con bitcoin. En respuesta a la denuncia del ciudadano español, Ojeda advirtió que interpuso denuncia por injuria y calumnia en contra de Carballo, al considerar que no dice la verdad y que así lo demostrará en la Fiscalía.

Esta criptomoneda no deja de ser un mecanismo sofisticado que de alguna manera seduce a los clientes. En el país tiene una página web que aglutina la información en la materia. También existe una fundación que promueve el negocio. Expertos informáticos que envían correos masivos a potenciales clientes y hasta voceros que insisten en la necesidad de referenciar el modelo de Japón en donde afirman que el bitcoin ya se considera como un medio transaccional. Sus promotores argumentan que esta es la oportunidad de tener una moneda mundial en donde se puedan hacer transacciones sin necesidad de pasar por los bancos.

Para Boris Barrera,  CEO de Bitek, una compañía que se dedica a capacitar a los comercios para recibir Bitcoin como medio de pago, argumenta que el auge de la moneda electrónica resulta de una paradoja, “bitcoin en el país ha crecido bastante debido a factores como el auge de las pirámides. Lamentablemente Colombia, tiene una ley que castiga la captación de dinero por entidades que no estén reguladas por la Superfinanciera pero esta no aplica para bitcoin. Por eso se crearon muchos esquemas piramidales con esta moneda”

Y es que esta moneda electrónica, para sus promotores es como una religión. “Bitcoin es la solución al problema de las transacciones, que no se pueden hacer de uno a uno. Siempre hay un tercero con poder sobre el dinero: el banco central de la mano con el estado, históricamente ha intermediado en las transacciones de las personas”, afirma Barrera

Y es que esta moneda electrónica, para sus promotores es como una religión. “Bitcoin es la solución al problema de las transacciones, que no se pueden hacer de uno a uno. Siempre hay un tercero con poder sobre el dinero: el banco central de la mano con el estado, históricamente ha intermediado en las transacciones de las personas”, afirma Barrera.

bitcoins

Según Juan David Gómez, de 28 años ingeniero industrial radicado en Cali y quien vende criptomonedas hace un año, pirámides como Mecoin, dejaron millones de damnificados y unos cuantos millonarios que por temas de seguridad deben vender sus monedas desde el anonimato y pueden darse el lujo de dejarlas por debajo del precio del mercado, ya que las obtuvieron hace meses, cuanto costaba una décima parte de su precio actual.

Jorge Eduardo Campo de 24 años, radicado en Pereira, hace redes de mercadeo y se dedica a la compra y venta de Bitcoins desde hace tres años. Pese a su experiencia y conocimiento también ha sido víctima. “Yo siempre le compro a personas conocidas o recomendadas por alguien de confianza: Omar Romero de Bogotá o Andrés Gaitán de Medellín. Ese día no estaban disponibles, entonces alguien me hizo una oferta, consigné el dinero en una cuenta. Le envié la foto de la consignación al vendedor, a una cuenta que estaba a nombre de una mujer. Él me mandó una supuesta foto del envió de los Bitcoins. Nunca me envió el código. Me bloqueó de todas las redes sociales y ahí acabo todo”

El senador Carlos Abraham Jiménez del Partido Cambio Radical, radicó un proyecto de ley para regular las criptomonedas en Colombia. La iniciativa plantea imponer  requisitos a las empresas que presten este servicio. Uno de ellos será pedir autorización al ministerio de las TIC y entregar información financiera para evitar el lavado de activos. También se obliga a hacer pedagogía a los potenciales inversionistas, así como divulgar las condiciones de compra y venta de activos e informar el riesgo que asumen los interesados al momento de invertir.

Resulta evidente que el negocio de las criptomonedas se ha vuelto una especie de  plataforma de las estafas en Colombia. Ante la falta de resultados por parte de las autoridades, el mercado sigue en incertidumbre. El sistema pierde valor en mercados internacionales al tiempo que la tecnología avanza y las transacciones electrónicas son cada vez más frecuentes. Una regulación pertinente podría proteger a las víctimas y darle certeza a los inversionistas que buscan alta rentabilidad.

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