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El día que Jota Mario habló del país y otros temas diferentes

No le gustaba la política. Tampoco el fútbol. Pero en esta entrevista, el presentador Jorge Mario Valencia Yepes, se atrevió a hablar de asuntos a los que poco se refería por su rol profesional. Homenaje a un ícono de la televisión en Colombia que falleció.

Por Norbey Quevedo |

Estábamos en la sala anexa a la cabina principal de RCN Radio. Habían pasado varios años y Jota Mario Valencia retornaba al micrófono. Hiperactivo, generoso, creativo y gran conversador, nos contó a sus compañeros del Tren, que había terminado un nuevo libro. Era su octavo texto. Sus temas preferidos siempre fueron los ángeles, la espiritualidad y la resiliencia. Asuntos que trató desde los comienzos de su carrera con el programa de televisión Valores Humanos. Después vinieron innumerables espacios durante cuatro décadas.

En medio de la conversación y las múltiples bromas que hacia junto al genio del humor y las voces, Guillermo Díaz Salamanca, y los otros colegas de la mesa en Bogotá, Jorge Balaguera, Nicolás Serna y Manuel Salazar, sugerí a Jota Mario que hiciéramos una entrevista diferente para El Espectador, mi casa durante más de dos décadas.

Le manifesté que le iba a preguntar de asuntos que poco le interrogaban. Frunciendo el ceño, aceptó y un día después, generosamente, contestó cerca de 50 preguntas. Era mediados de 2017.

¿Cómo ve al país?
Para no herir las muchas susceptibilidades que habitan este país, tendría que decir una idiotez como que hay un futuro maravilloso que nos espera, que estemos en buenas manos, y que vamos por el camino que nos conducirá a la plenitud. Lastimosamente, estamos muy mal gobernados, los pobres son burlados y aprovechados, no hay salud, no hay justicia, no hay educación, la pobreza es dolorosa, la corrupción es rampante... En suma, el país lo veo muy mal y creo que va a estar peor, aunque “estemos haciendo casas” y comprando votos.

¿Qué gobierno le gusta más: Uribe o Santos?
Nairo Quintana.

¿Qué piensa de las Farc?
Que ha sido una industria muy próspera, aunque sus procedimientos comerciales hayan sido por siempre despreciables.

J Mario


¿Legalizar la droga o qué hacer?
¿Qué hacer?

¿Ha consumido drogas?
Si. Si no me tomo la droga para la tiroides y la tensión alta, me muero.

¿Por qué llora con tanta facilidad?
No lloro con facilidad, me conmuevo con facilidad. Algo sucedió, y en alguna parte se extraviaron mis esfínteres lagrimales.

¿Qué tan aburridoras son sus conferencias?
Tan aburridoras o entretenidas como usted quiera verlas y vivirlas. No se le olvide que nuestro mundo exterior no es más que un reflejo de nuestro mundo interior. Eso se llama la Ley de Correspondencia. Yo no hago milagros, solo dicto conferencias.

¿A quién no se soporta?
A los tuiteros que no tienen nada que decir y para matar el tiempo se dedican a hacerle daño a otros.

¿Por qué no le gusta el fútbol?
A nadie le puede gustar o no gustar algo que no conoce. No conozco el fútbol. He visto que lo trasmiten por televisión las 24 horas, pero no entiendo nada. Quizás cuando entienda un poco, me empiece a encariñar con él.

¿Qué es lo que más deplora de los demás?
La envidia, el chisme y el odio.

¿Se siente un ángel o un demonio?
Un ser humano común y corriente.

¿Por qué motivo vendería su alma?
Ni se compra ni se vende.

¿Qué es lo que más deplora de usted mismo?
El no tener un carácter más fuerte.

J


Si usted pudiera volverse famoso por hacer algo que actualmente no hace ¿qué le gustaría hacer?
Me hubiera gustado ser un científico que encontrara la fórmula para curar alguna enfermedad física o espiritual... ¿Qué tal poder acabar con la envidia?

¿En qué situación se ha quedado sin palabras?
Habitualmente me quedo sin palabras frente a la maldad de ciertos seres humanos que son capaces de hacer daño, matar y destruir sin compasión alguna.

¿Qué cirugía estética se practicaría?
Todas las que fuera posible, mientras no se note.

¿Se deprime cuando descubre que la opinión de los demás acerca de usted no es tan buena como la que usted tiene de sí mismo?
Si yo tengo derecho a decir lo que quiera, los demás tienen derecho a hacer lo mismo.

¿En dónde cree que radica la grandeza o la pequeñez de un ser humano?
En su capacidad para amar o para odiar. Eso es todo.

¿Qué es lo mejor de ser famoso?
Cuando sea famoso le cuento.

¿Cuál ha sido su mayor frustración?
No haber aprendido a tocar saxofón y piano.

¿Alguna vez ha evitado a alguien para no tener que saludarlo?
Si. Suelo evitar a las personas agresivas.

¿Padece de algún prejuicio social, racial, político, económico, cultural o religioso?
Si. Tengo un enorme prejuicio por los que tienen algún prejuicio en esos campos que usted menciona.

¿Por qué causa se desnudaría?
Si se refiere a lo físico, lo hago todos los días por la buena causa del baño. Si se refiere al alma, también lo hago todos los días y a toda hora. No soy persona de máscaras.

Si usted tuviera que sacrificar su vida por un ideal, ¿cuál sería ese ideal?
El ideal de un mundo con justicia social y de verdadero respeto a la dignidad humana.

¿Qué tan creyente es?
Tanto como para entender que detrás del mundo visible hay algo superior a nosotros mismos que lo transciende todo.

Jota


¿Cuál fue su última obra social?
Que no vea tu mano izquierda lo que hace la derecha.

¿Su mayor orgullo?
Todo lo que he construido sin hacerle daño a nadie, sin hablar mal de nadie, sin haberme aprovechado de nadie y sin odiar a nadie.

¿De qué le hablaría al Papa Francisco si lo tuviera en frente?
Yo no hablaría. Lo dejaría hablar a él. Me parece un hombre muy interesante y admirable.

¿Cuál fue su más reciente "piedra"?
Cuando dejaron de transmitir La Isla de Gilligan. Jamás la debieron haber quitado.

En la mañana en televisión, en la tarde en radio, en la noche escribe ¿A qué horas descansa?
Descanso mientras estoy en la televisión, en la radio, en la escritura, en la casa... Mi concepto de descansar está muy lejos de no hacer nada.

¿Y qué hace con toda la plata que se gana?
Pago el arriendo, los impuestos, los servicios públicos, los impuestos, las deudas, los impuestos, la salud, los impuestos, el mercado, los impuestos... ¿se puede hacer algo más?

¿Para qué han servido los ocho libros que ha escrito?
Para cuñar alguna puerta, adornar una biblioteca, para que otros disfruten, conozcan, crezcan, sean mejores, se burlen, se llenen de envidia o de rabia... En lo que a mi corresponde, me basta con la satisfacción personal de haberlos escrito.

¿Qué tiene de raro 'Ellos están aquí', su nuevo libro?
Nada. Los ángeles son una realidad simple y elemental como la vida misma o como la voz de la conciencia, y no tienen nada de extraño.

¿Ha sido testigo de algún milagro?
De muchos. ¿Cómo le parece el hecho de que usted y yo estemos vivos? ¿Y el sol? ¿Y las flores? ¿Y las mujeres embarazadas? ¿Y el amor?...

¿Y ha visto algún ángel?
No, pero he sentido su presencia. Nunca he visto el viento, pero lo he sentido. Nunca he visto la energía eléctrica, pero soy testigo de sus efectos.

¿Cómo hace su esposa para aguantar su hiperactividad?
Ella es más hiperactiva que yo.

¿Simón y María José, sus hijos, son ángeles?
No. Ellos son par de seres humanos maravillosos.

¿Cuál fue la peor travesura que hizo de niño?
Me robé una caja de bocadillos en un mercado cerca a casa. Aún tengo cargo de conciencia.

¿De niño usted imaginó lo que sería hoy?
No. Creo que si me hubiera imaginado todo esto, hubiera salido corriendo para otro lado.

¿Ha salido de camping y ha dormido en carpa alguna vez?
Una sola vez. Era un adolescente. Prometo no volverlo a hacer.

¿Cuál es su posesión material más preciada?
Un reloj de pulso, de ninguna marca especial, que heredé de mi padre.

¿Si le regalaran un elefante, qué haría con él?
Encartaría a otro. ¿Le interesa?

¿Un recuerdo imborrable?
Un poco tontarrón, como todo lo mío, pero el día en que conocí el mar. Tenía 16 años y me quedé parado en la playa, lleno de asombro, durante varias horas mirando al infinito.

¿Qué es lo mejor de su vida?
La vida misma.

¿Le teme a "los años"?
A los años no. A lo que ellos traen sí.

Jotica


¿Cómo se ve en los próximos 10 años?
Envejeciendo con dignidad. Ya compré una bufanda y unas zapatillas de paño.

¿Está cerca su retiro?
Si. Estoy listo para retirarme dentro de 32 años. ¿Y qué tan cerca está su retiro?

¿A qué le gustaría dedicarle más tiempo?
A escribir, a rezar, a amar, a compartir con mis hijos y mi esposa, a bailar, a leer, a caminar por el campo, a cocinar, a contar estrellas...

¿Qué le falta por hacer o por decir?
Todavía no he hecho ni dicho nada.

¿Le molestan las preguntas indiscretas?
No hay preguntas indiscretas, las indiscretas son las respuestas.

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