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Regiotram Norte recibió respaldo técnico del IFC del Banco Mundial: proceso de licitación del Tren de Zipaquirá comenzó
Gobernador de Cundinamarca Jorge Rey destacó que el proyecto está técnicamente por el IFC, uno de los mayores estructuradores de sistemas de transporte a nivel global.
La construcción del Regiotram Norte, también conocido como el Tren de Zipaquirá, dio un paso determinante hacia su fase de contratación luego de que la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), brazo técnico y financiero del Grupo Banco Mundial, entregara la relatoría de las mesas técnicas adelantadas con la Gobernación de Cundinamarca, el Distrito Capital y el Ministerio de Transporte para revisar las observaciones formuladas durante la estructuración del proyecto.
El anuncio fue realizado por el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, quien confirmó que el documento recoge los acuerdos alcanzados entre las partes y despeja aspectos considerados fundamentales para continuar con el cronograma previsto, cuyo siguiente paso será el inicio del proceso licitatorio durante este mismo mes de julio.
La participación del IFC adquiere especial relevancia debido a que esta entidad es reconocida internacionalmente por acompañar la estructuración de grandes proyectos de infraestructura y sistemas ferroviarios y de transporte masivo.
Su concepto técnico constituye uno de los principales respaldos con los que cuenta actualmente el proyecto ferroviario que busca conectar a Bogotá con los municipios del norte de la Sabana de Cundinamarca.
Durante las reuniones participaron representantes de la Gobernación de Cundinamarca, secretarios de despacho de la Alcaldía Mayor de Bogotá y funcionarios del Ministerio de Transporte.
El objetivo consistió en revisar, uno a uno, los planteamientos realizados por el Distrito sobre diferentes componentes técnicos, urbanísticos y operacionales del proyecto antes de dar apertura a la licitación.
Uno de los principales acuerdos alcanzados establece que Bogotá validará el tratamiento urbanístico que deberá ejecutarse en las zonas ubicadas bajo los puentes, los cerramientos y los espacios públicos cercanos al corredor férreo que será rehabilitado.
Según lo acordado, estas intervenciones deberán quedar expresamente incorporadas dentro de los términos de referencia de la licitación y harán parte de las inversiones de capital del proyecto (CAPEX).
Esta decisión busca garantizar que la infraestructura ferroviaria no solo responda a las necesidades de transporte sino también a criterios de integración urbana, recuperación del espacio público y armonización con el entorno urbano por donde circulará el tren.
Otro de los puntos analizados estuvo relacionado con las intersecciones viales y los pasos peatonales que tendrá el corredor ferroviario. Las conclusiones de la mesa técnica indican que el proyecto contempla soluciones para todas las intersecciones actualmente previstas y que las distancias entre los cruces cumplen con la normatividad vigente y mantienen criterios similares a los utilizados en otros proyectos de movilidad desarrollados por Bogotá.
No obstante, durante las discusiones la Administración Distrital manifestó la necesidad de estudiar soluciones adicionales para futuras intersecciones vehiculares y peatonales en el desarrollo urbanístico de Lagos de Torca, una de las zonas de mayor expansión de la capital.
En ese escenario, se planteó que la financiación de esas obras complementarias podría provenir de recursos distritales, sin modificar el alcance del proyecto ferroviario actualmente estructurado.
La integración con el sistema de transporte público de Bogotá constituyó otro de los temas centrales de la revisión técnica. Las entidades coincidieron en que el Regiotram Norte presenta una integración física y operacional con los principales sistemas de movilidad de la ciudad, incluyendo la Primera Línea del Metro de Bogotá, la futura Segunda Línea y el sistema BRT.
Además de la conectividad entre modos de transporte, las entidades acordaron avanzar para que la tecnología implementada permita la integración de los medios de pago cuando el sistema entre en operación.
Este aspecto busca facilitar los desplazamientos de los usuarios mediante un esquema tarifario y tecnológico compatible con el resto de la red de transporte público.
Las conclusiones entregadas por el IFC también señalan que el Tren de Zipaquirá reúne los elementos técnicos necesarios para prestar un servicio de transporte oportuno, eficiente y seguro, bajo una visión de integración regional entre Bogotá y Cundinamarca.
Esa evaluación representa uno de los principales hitos del proceso de estructuración, ya que ratifica la viabilidad técnica del proyecto luego del análisis realizado conjuntamente entre los equipos especializados de las diferentes entidades participantes.
Para la Gobernación de Cundinamarca, el objetivo del Regiotram Norte trasciende la construcción de una nueva línea férrea. La iniciativa hace parte de una estrategia de movilidad regional que pretende fortalecer la conexión entre la capital del país y los municipios del norte del departamento, disminuir los tiempos de desplazamiento, reducir la congestión vehicular y ofrecer una alternativa de transporte con menores emisiones contaminantes.
El proyecto contempla la recuperación y modernización del corredor férreo existente para convertirlo en un sistema ferroviario de pasajeros con estándares contemporáneos de operación, seguridad e integración con otros modos de transporte.
Tras conocerse los resultados de las mesas técnicas, el gobernador Jorge Rey aseguró que continuará el trabajo coordinado con el Distrito para optimizar la implementación de la iniciativa y consolidar un modelo de movilidad sostenible para la región.
El mandatario también confirmó que el proceso licitatorio comenzará durante julio, etapa con la que se dará inicio formal a la selección del futuro concesionario encargado del desarrollo del proyecto.
Con el respaldo técnico del IFC y los acuerdos alcanzados entre la Nación, el Distrito y el departamento, el Regiotram Norte entra en una fase decisiva de su desarrollo.
La expectativa de las autoridades es que esta infraestructura se convierta en uno de los principales ejes de integración regional de las próximas décadas, fortaleciendo la conexión ferroviaria entre Bogotá y Cundinamarca y ofreciendo una alternativa de transporte masivo que contribuya a mejorar la calidad de vida de millones de habitantes de la Sabana.
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