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Enfrentamientos en límites de Norte de Santander y Cesar dejan heridos y desplazamientos forzados
Combates entre facciones de 'Los Pachencas' en zona rural de Ocaña provocan una crisis humanitaria que impide el ingreso de las autoridades.
Una delicada situación humanitaria se registra desde el pasado 13 de febrero en la zona limítrofe entre los departamentos de Norte de Santander y Cesar. Los enfrentamientos armados, concentrados en zona rural del municipio de Ocaña, han generado hasta el momento personas heridas, desplazamientos forzados de familias campesinas y reportes preliminares sobre posibles ciudadanos desaparecidos.
Los combates tienen lugar específicamente en el corregimiento Agua de la Virgen, en el sector de la vereda Nuevo Amanecer, área que colinda con los municipios de Río de Oro y San Martín. Según informaciones obtenidas en la región, las confrontaciones se estarían produciendo entre dos frentes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, organización criminal conocida como ‘Los Pachencas’, quienes mantienen una disputa interna por el control territorial de la zona.
El personero municipal de Ocaña, Jorge Bohórquez, confirmó que las hostilidades se mantienen activas desde el día anterior, lo que ha obstaculizado el acceso de la Fuerza Pública y de los organismos de socorro para verificar la magnitud de la emergencia. La persistencia del fuego cruzado ha impedido consolidar un balance oficial, debido a la imposibilidad de ingresar con garantías de seguridad al epicentro de las confrontaciones.
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El balance preliminar entregado por las autoridades locales indica que la población civil ha sido la principal afectada por las hostilidades. Durante la noche del viernes, dos campesinos heridos en medio de los combates lograron llegar al Hospital Emiro Quintero Cañizares en Ocaña para recibir atención médica. Asimismo, la Personería informó que al menos 17 núcleos familiares abandonaron sus viviendas y pertenencias para proteger sus vidas.
Además de los heridos confirmados, el Ministerio Público ha recibido alertas sobre otras personas que podrían haber resultado lesionadas y reportes de ciudadanos cuyo paradero es desconocido tras el inicio de los ataques. "Estamos esperando si en un eventual caso baja ese tipo de confrontación para realizar una misión humanitaria", manifestó el personero Bohórquez ante la incertidumbre que rodea la cifra de víctimas.
Ante la gravedad de los hechos, se anunció la preparación de una misión humanitaria que contará con el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo y la Diócesis de Ocaña. El objetivo de este despliegue es brindar asistencia inmediata a los desplazados y verificar la situación de seguridad en las veredas afectadas, una vez que las condiciones en el territorio lo permitan.
Finalmente, desde la Personería Municipal se emitió un llamado urgente a los actores armados para que cesen las hostilidades en la zona y respeten la integridad de los habitantes rurales. El funcionario enfatizó la necesidad de mantener a la población civil al margen de cualquier acción bélica, mientras las autoridades departamentales coordinan acciones para restablecer el orden público en esta frontera interdepartamental.
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