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MinHacienda designado Miguel Gómez plantea volver a 13 ministerios para enfrentar la crisis fiscal
Gobierno de Abelardo de La Espriella congelará el gasto y recortará ministerios.
Miguel Gómez Martínez, ministro de Hacienda designado por el presidente electo Abelardo de La Espriella, anunció que una de las primeras decisiones del nuevo Gobierno será expedir un decreto para congelar el gasto público, como parte de una estrategia orientada a contener el déficit de las finanzas nacionales y recuperar el equilibrio fiscal.
El funcionario sostuvo que la administración entrante considera que el tamaño actual del Estado resulta difícil de sostener con los ingresos disponibles y planteó la necesidad de reducir el número de ministerios, con el objetivo de regresar, al menos, a la estructura de 13 carteras que existía en años anteriores.
Gómez expuso el diagnóstico financiero que ha realizado el equipo de empalme y explicó las primeras medidas económicas que pretende impulsar una vez asuma oficialmente el cargo.
Según indicó, el país enfrenta un desequilibrio entre el nivel de ingresos y el ritmo del gasto público, situación que, a su juicio, obliga a adoptar decisiones de ajuste desde el comienzo del nuevo gobierno.
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El economista señaló que el decreto de congelamiento del gasto será el primer instrumento administrativo que expedirá el Ministerio de Hacienda.
La intención, explicó, es impedir que continúe aumentando el nivel de compromisos presupuestales mientras se revisa el estado de las finanzas nacionales y se define un plan de reorganización del gasto estatal.
De acuerdo con Gómez, otra de las preocupaciones identificadas durante el proceso de transición corresponde al crecimiento de la contratación pública, especialmente mediante contratos temporales de prestación de servicios.
Manifestó que la información revisada evidencia un incremento considerable en este tipo de vinculaciones y afirmó que será necesario evaluar si la contratación realizada responde a necesidades reales de funcionamiento de las entidades estatales.
Como parte de ese análisis, hizo referencia a cifras oficiales divulgadas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), según las cuales únicamente durante mayo se suscribieron más de 400.000 contratos.
Para el ministro designado, esos registros reflejan un aumento importante en la contratación estatal y justifican la revisión integral de los mecanismos mediante los cuales se vincula personal a las diferentes entidades públicas.
El futuro jefe de la cartera de Hacienda sostuvo además que, pese a la existencia de medidas adoptadas por el actual Gobierno para limitar el crecimiento del gasto, la ejecución presupuestal habría continuado aumentando.
Según explicó, la información recibida durante el empalme indica que varias entidades siguen adquiriendo compromisos financieros y celebrando contratos, situación que, desde su perspectiva, incrementa la presión sobre las cuentas públicas.
En su análisis, Gómez afirmó que el comportamiento reciente de las finanzas del Estado demuestra la existencia de un déficit estructural que debe corregirse. Para ilustrar ese escenario utilizó las cifras oficiales del Ministerio de Hacienda correspondientes al primer cuatrimestre del año.
Según explicó, entre enero y abril el Gobierno Nacional ejecutó gastos cercanos a los $40 billones mensuales, mientras que durante ese mismo período los ingresos promedio alcanzaron aproximadamente $28 billones al mes. Esa diferencia, indicó, representa un faltante cercano a los $12 billones mensuales.
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El ministro designado comparó esa situación con la economía de un hogar para explicar el impacto que genera gastar sistemáticamente más recursos de los que ingresan.
Señaló que, al igual que ocurre en una familia cuando los gastos superan los ingresos durante varios meses consecutivos, el Estado termina acumulando obligaciones que posteriormente requieren financiación mediante deuda o nuevos ingresos tributarios.
Con base en ese diagnóstico, Gómez afirmó que la administración entrante proyecta realizar un ajuste del gasto cercano a los 60 billones de pesos.
Explicó que el propósito consiste en reducir el tamaño del presupuesto para hacerlo compatible con la capacidad real de recaudo del Estado y evitar que continúe ampliándose el déficit fiscal.
Dentro de ese proceso de reorganización financiera, el funcionario planteó la posibilidad de disminuir el número de ministerios existentes.
Actualmente el Gobierno Nacional cuenta con 19 carteras ministeriales, una cifra que, según expresó, resulta difícil de sostener bajo las actuales condiciones fiscales del país.
No obstante, aclaró que la eventual eliminación o fusión de ministerios no puede realizarse mediante un decreto presidencial, debido a que esas entidades fueron creadas mediante leyes aprobadas por el Congreso de la República.
En consecuencia, cualquier modificación de la estructura ministerial requerirá la presentación y aprobación de proyectos de ley que autoricen esos cambios institucionales.
Aunque evitó precisar cuántos ministerios desaparecerían, manifestó que la intención del nuevo Gobierno es reducir el tamaño de la estructura administrativa nacional.
En ese contexto recordó que durante varios años Colombia funcionó con 13 ministerios y afirmó que ese número podría servir como punto de referencia para una futura reorganización del aparato estatal.
El ministro designado señaló que la disminución del número de carteras formaría parte de un programa más amplio de racionalización del gasto público, cuyo objetivo consiste en concentrar recursos en áreas prioritarias y disminuir los costos de funcionamiento de la administración nacional.
Además del ajuste institucional, el equipo económico contempla revisar diferentes componentes del presupuesto general de la Nación, evaluar la eficiencia del gasto en las entidades públicas y establecer mecanismos de control que permitan limitar la expansión del gasto corriente durante los próximos años.
Las declaraciones de Gómez se producen en un momento en el que diversos analistas económicos han advertido sobre la necesidad de fortalecer la sostenibilidad de las finanzas públicas.
El comportamiento del déficit fiscal, el crecimiento del endeudamiento estatal y la presión sobre el presupuesto han sido algunos de los principales temas de discusión entre centros de estudios económicos, organismos multilaterales y entidades calificadoras de riesgo.
En ese contexto, el nuevo Gobierno ha anticipado que uno de los ejes centrales de su política económica será la recuperación del equilibrio fiscal mediante una combinación de medidas de austeridad, revisión del gasto y reorganización administrativa del Estado.
Gómez resumió el escenario financiero que, según su evaluación, heredará la próxima administración con una expresión que utilizó para describir el reto que enfrentará el Ministerio de Hacienda.
Señaló que, después de varios años de elevado gasto público, corresponde ahora adoptar decisiones orientadas a corregir los desequilibrios fiscales acumulados y garantizar la sostenibilidad de las finanzas del Estado en los próximos años.
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