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Registrador Hernán Penagos defiende la legitimidad electoral y recibe respaldo del procurador y el contralor
Los tres funcionarios cerraron filas en torno a la transparencia de las elecciones del domingo en Colombia.
En medio de un clima político marcado por cuestionamientos al sistema electoral colombiano y por la cercanía de nuevas jornadas en las urnas, el registrador nacional del Estado Civil, Hernán Penagos, defendió públicamente la legitimidad del proceso electoral durante una reunión con alcaldes y autoridades locales en Cartagena.
El encuentro se realizó en el marco de una jornada convocada por la Federación Colombiana de Municipios (Fedemunicipios), en la que participaron representantes del Gobierno nacional, autoridades territoriales y organismos de control.
Allí, Penagos reiteró que el sistema electoral del país cuenta con mecanismos suficientes de verificación y control que garantizan la transparencia de los resultados.
“En Colombia el sistema electoral no da lugar a alteración o fraude”, ha sostenido el registrador en diferentes escenarios públicos, al explicar que cada votación deja evidencia física verificable a través de las actas de mesa y los formularios electorales que permiten contrastar los resultados.
El pronunciamiento se produjo en un contexto de creciente debate político sobre la confiabilidad del sistema electoral, en el que algunas voces han planteado dudas sobre la logística de las votaciones y los sistemas de escrutinio.
Para Penagos, esas preocupaciones deben resolverse con información y pedagogía institucional.
Según explicó, el proceso electoral colombiano combina conteo manual y herramientas tecnológicas que permiten consolidar los resultados, pero que siempre pueden contrastarse con las actas físicas elaboradas por los jurados de votación.
El respaldo del procurador y del contralor
Las palabras del registrador encontraron respaldo inmediato en dos de los principales organismos de control del Estado.
El procurador general, Gregorio Eljach, intervino para defender la legitimidad de las instituciones encargadas de organizar las elecciones y advirtió sobre los riesgos de desacreditar sin pruebas a los organismos electorales.
En pronunciamientos recientes, Eljach ha insistido en que el país cuenta con condiciones institucionales para garantizar los comicios y ha llamado a proteger la reputación de las autoridades responsables de administrar el proceso democrático.
En la misma línea se expresó el contralor general, Carlos Hernán Rodríguez, quien aseguró que el debate público debe evitar sembrar incertidumbre sobre la realización de las elecciones.
Según señaló, afirmar que los comicios podrían estar en riesgo constituye un “flaco favor” a la democracia, pues las instituciones del Estado trabajan para asegurar el cumplimiento del calendario electoral y la vigilancia de los recursos públicos que se destinan a la organización de las votaciones.
Un sistema con múltiples controles
El registrador aprovechó el encuentro para explicar el funcionamiento del proceso electoral colombiano, que combina diferentes niveles de control institucional.
Tras el cierre de las urnas, los jurados de votación realizan el conteo manual de los votos y registran los resultados en el formulario E-14, documento que se produce en varias copias y que permite verificar los datos reportados durante el preconteo.
Posteriormente, las comisiones escrutadoras revisan los resultados y resuelven posibles reclamaciones. Este proceso puede extenderse durante varios días y se realiza con la presencia de delegados de los partidos políticos, autoridades judiciales y funcionarios electorales.
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La existencia de actas físicas, registros digitales y múltiples instancias de revisión es, según expertos en derecho electoral, uno de los factores que dificulta la alteración masiva de resultados.
“El sistema no es invulnerable, pero es absolutamente auditable”, ha explicado el exregistrador delegado para lo electoral Alfonso Portela, al señalar que el diseño institucional permite detectar inconsistencias y corregir errores durante el escrutinio.
El contexto político del debate
El pronunciamiento de Penagos también se produce en medio de un debate político sobre la transparencia electoral, especialmente después de críticas provenientes del presidente Gustavo Petro, quien ha cuestionado algunos aspectos del sistema y del software utilizado en el proceso de escrutinio.
Las tensiones han abierto una discusión pública sobre la necesidad de fortalecer la confianza ciudadana en las elecciones, un tema que se ha convertido en una prioridad para las autoridades electorales.
Desde la Registraduría se ha insistido en que la mejor manera de enfrentar la desinformación es explicar el funcionamiento del sistema y fortalecer la vigilancia institucional.
Penagos ha señalado en repetidas ocasiones que la organización de las elecciones es una responsabilidad compartida entre diferentes entidades del Estado y que el éxito del proceso depende de la cooperación entre autoridades civiles, organismos de control y Fuerza Pública.
El mensaje a los alcaldes
En Cartagena, ante decenas de alcaldes reunidos por Fedemunicipios, el registrador envió un mensaje directo: la defensa de la democracia comienza en los territorios.
Los mandatarios locales, dijo, cumplen un papel fundamental en la logística electoral, desde la disposición de los puestos de votación hasta la coordinación con las autoridades de seguridad para garantizar que los ciudadanos puedan ejercer su derecho al voto.
En un país donde las elecciones se realizan en más de trece mil puestos de votación, muchos de ellos en zonas rurales o apartadas, la organización del proceso requiere un despliegue logístico que involucra a múltiples instituciones y niveles de gobierno.
La apuesta por la confianza
Al cierre del encuentro, el mensaje central fue claro: preservar la confianza en las elecciones es una responsabilidad colectiva.
Para Penagos, el desafío no es solo técnico sino político e institucional. “Sin confianza en el sistema electoral no hay democracia”, ha advertido el registrador en otros escenarios, al insistir en que las críticas deben basarse en evidencias y no en percepciones o rumores.
El respaldo del procurador y del contralor en Cartagena buscó precisamente enviar una señal de unidad institucional en defensa del proceso democrático.
En un país que se prepara para nuevas elecciones nacionales, el mensaje de las autoridades fue que el sistema electoral colombiano cuenta con los controles necesarios para garantizar que la voluntad de los ciudadanos expresada en las urnas sea respetada.
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