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Murió Germán Vargas Lleras: la historia de Cambio Radical y su poder en Colombia
Origen, líderes y batallas del partido que fundó el ex vicepresidente fallecido.
La muerte de Germán Vargas Lleras, uno de los políticos y estadistas más influyentes de las últimas décadas en Colombia, vuelve a poner en el centro la historia de Cambio Radical, el partido que ayudó a construir y que terminó convertido en una de las estructuras electorales más poderosas del país hasta su más reciente declive por cuenta del deterioro del estado de salud de su máximo líder.
Durante más de veinte años, Cambio Radical pasó de ser una pequeña disidencia liberal nacida en medio de la crisis del bipartidismo a transformarse en un actor decisivo en la política nacional: aliado de gobiernos de derecha y de centro, protagonista de reformas, constructor de grandes mayorías parlamentarias y también blanco permanente de cuestionamientos por clientelismo, parapolítica y alianzas regionales.
La historia del partido es, en buena medida, la historia política de Germán Vargas Lleras.
El origen: una rebelión contra el liberalismo tradicional
Cambio Radical nació formalmente a finales de los años noventa, en un contexto de agotamiento del sistema bipartidista colombiano tras la Constitución de 1991 y en medio de la crisis del Partido Liberal.
El movimiento fue creado inicialmente por dirigentes liberales inconformes con la conducción tradicional del liberalismo y con el desgaste de los partidos históricos.
Entre sus fundadores hubo varios exgalanistas, es decir, políticos cercanos al legado de Luis Carlos Galán y del Nuevo Liberalismo.
La colectividad comenzó a estructurarse alrededor de la idea de promover una “renovación” del sistema político colombiano, con un discurso que mezclaba: modernización institucional, defensa de la seguridad, fortalecimiento del Estado, impulso a la empresa privada, y reformas económicas de corte liberal.
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El movimiento adoptó oficialmente el nombre de Cambio Radical en julio de 2000.
En sus primeros años respaldó candidaturas alejadas del liberalismo oficial y empezó a captar dirigentes regionales que buscaban independencia frente a las estructuras tradicionales.
Aunque Cambio Radical ya existía, el verdadero crecimiento comenzó cuando Germán Vargas Lleras ingresó al movimiento a comienzos de los años 2000.
Nieto del expresidente Carlos Lleras Restrepo y heredero de una de las familias políticas más influyentes del país, Vargas Lleras había iniciado su carrera en el liberalismo y posteriormente lideró el movimiento “Colombia Siempre”.
Su figura tomó fuerza nacional durante el ascenso del uribismo.
En 2002 apoyó la candidatura presidencial de Álvaro Uribe Vélez y se convirtió en uno de los principales defensores de la política de Seguridad Democrática.
Ese mismo año sufrió uno de los hechos más dramáticos de su vida política: un libro bomba enviado a su oficina explotó y le causó graves heridas en la mano izquierda, donde perdió varios dedos. Años después sobreviviría a otro atentado con carro bomba.
Los ataques lo proyectaron nacionalmente como una figura de mano dura frente a las guerrillas.
En 2003 se integró plenamente a Cambio Radical y rápidamente tomó el control político de la organización. Desde entonces el partido empezó un crecimiento acelerado:
Entre sus posiciones históricas han estado:
1. Seguridad y autoridad del Estado
El partido defendió durante años políticas de fortalecimiento militar, lucha contra las guerrillas y endurecimiento institucional frente al crimen.
La cercanía de Vargas Lleras con el uribismo se explicó en gran medida por esa visión de seguridad.
2. Liberalismo económico
Cambio Radical impulsó:
apertura a la inversión privada,
grandes proyectos de infraestructura,
alianzas público-privadas,
expansión urbana,
y fortalecimiento empresarial.
Durante el gobierno Santos, Vargas Lleras se convirtió en el principal ejecutor de programas de infraestructura y vivienda.
3. Reformismo institucional
El partido respaldó reformas judiciales, políticas y administrativas, aunque muchas terminaron envueltas en controversias.
4. Pragmatismo electoral
Cambio Radical ha sido criticado por su capacidad de moverse entre distintos sectores ideológicos según las coyunturas políticas.
Fue aliado: de Álvaro Uribe, luego de Juan Manuel Santos, y posteriormente se convirtió en opositor del gobierno de Gustavo Petro.
Durante los primeros años del gobierno Uribe, Cambio Radical fue una de las fuerzas más importantes de la coalición oficialista.
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Pero la relación empezó a deteriorarse cuando surgió el Partido de la U, impulsado por Juan Manuel Santos.
Vargas Lleras se negó a fusionarse con la nueva colectividad y comenzó una disputa interna por el liderazgo del uribismo.
Cambio Radical enfrentó uno de sus momentos más difíciles con el escándalo de la parapolítica.
Varios dirigentes y congresistas cercanos al partido fueron investigados o condenados por vínculos con grupos paramilitares.
Aunque Vargas Lleras intentó marcar distancia de algunos sectores cuestionados, el partido quedó golpeado por las investigaciones judiciales.
La etapa de mayor poder llegó con Juan Manuel Santos. Vargas Lleras fue: ministro del Interior, ministro de Vivienda,
y vicepresidente de la República.
Desde allí lideró programas masivos de vivienda gratuita, expansión vial, proyectos 4G, aeropuertos, y megaproyectos de infraestructura.
Muchos analistas consideran que ese período consolidó la imagen de Vargas Lleras como un gran ejecutor administrativo.
El partido mantuvo posiciones ambiguas frente al acuerdo de paz con las FARC.
Aunque hizo parte del gobierno Santos, sectores de Cambio Radical cuestionaron aspectos del proceso y posteriormente se acercaron a posiciones más críticas del acuerdo.
La gran apuesta de Vargas Lleras fue la Presidencia.
En 2018 llegó como uno de los favoritos, respaldado por una poderosa estructura política regional.
Sin embargo su imagen pública, críticas por su temperamento, y el desgaste de la política tradicional afectaron la campaña.
Terminó en cuarto lugar en la primera vuelta presidencial.
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