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Atlético Nacional venció 3-1 al Tolima en una noche de autoridad verdolaga y es el primer finalista de la Liga BetPlay
El equipo verde de Antioquia liquidó la serie con contundencia.
Atlético Nacional volvió a hacer del Atanasio Girardot un territorio de presión, memoria y celebración. En una noche marcada por la expectativa de conocer al primer finalista de la Liga BetPlay 2026-I, el equipo dirigido por Diego Arias derrotó 3-1 al Deportes Tolima y selló su clasificación a la disputa por el título, en un partido que terminó resolviendo con contundencia en el segundo tiempo, después de una primera parte intensa, vibrante y sin goles.
La victoria verdolaga se construyó con los tantos de Jorman Campuzano, al minuto 53; Andrés Román, al 72; y Edwin Cardona, al 77. Adrián Parra descontó para el conjunto pijao al 79, cuando la serie ya estaba ampliamente inclinada a favor del equipo antioqueño. AS Colombia registró el 3-1 final y detalló esos autores y minutos en su directo del compromiso.
La noche comenzó con un ambiente propio de una semifinal. Nacional llegaba con la ventaja conseguida en Ibagué y con la posibilidad de cerrar la serie ante su gente. Tolima, en cambio, estaba obligado a competir contra el marcador, contra el desgaste y contra un estadio que empujó desde el primer minuto.
El equipo visitante intentó sostenerse con orden y con la pelota en algunos pasajes, pero Nacional fue creciendo con el paso de los minutos, especialmente cuando encontró espacios por los costados y empezó a activar a Alfredo Morelos, Nicolás Rodríguez, Juan Rengifo y Andrés Román.
El primer tiempo fue una advertencia de lo que vendría después. Aunque el marcador no se movió antes del descanso, Nacional acumuló opciones claras y convirtió al arquero Tiago Volpi en una de las figuras parciales del compromiso.
El brasileño sostuvo el cero con atajadas importantes, especialmente ante Morelos, mientras el local también sacudió los palos en dos ocasiones. Una de las acciones más claras llegó al minuto 31, cuando Rengifo cobró un tiro libre que pegó en el vertical; luego, al 43, Volpi volvió a aparecer ante Morelos y en el rebote Román estrelló la pelota en el palo.
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Tolima también tuvo momentos para inquietar. El equipo pijao buscó lastimar con Luis Sandoval, Yeison Guzmán y Jersson González, pero no logró sostener profundidad ni claridad durante largos tramos. David Ospina respondió cuando fue exigido y Nacional, aunque no pudo irse en ventaja al descanso, dejó la sensación de estar más cerca del gol.
Incluso hubo una revisión por posible penal al minuto 45+2, después de una jugada entre Morelos y Junior Hernández Arrieta, pero el árbitro Carlos Betancur determinó que no había infracción sancionable.
La diferencia apareció apenas iniciado el segundo tiempo. Al minuto 53, Jorman Campuzano tomó una pelota con libertad, avanzó, superó la oposición de jugadores del Tolima y sacó un remate que se desvió en Cristian Trujillo, desacomodó a Volpi y terminó en el fondo de la red. Fue el 1-0 y, sobre todo, el golpe que empezó a abrir definitivamente el camino de Nacional hacia la final.
El Atanasio explotó porque el gol premiaba la insistencia del local y castigaba a un Tolima que ya venía resistiendo demasiado cerca de su área.
El tanto no liquidó de inmediato al visitante. Tolima intentó reaccionar y tuvo una opción importante al minuto 55, cuando González remató con potencia y Ospina, con ayuda del palo, evitó el empate.
Esa jugada fue clave porque pudo cambiar el ánimo del partido. En lugar de encontrar el 1-1, el equipo pijao se encontró con un Nacional cada vez más cómodo, más seguro en las transiciones y más peligroso cuando aceleraba cerca del área.
Diego Arias movió el banco en el segundo tiempo y Nacional encontró más aire para sostener el ritmo. Tolima hizo cambios buscando variantes ofensivas, pero no logró corregir del todo los problemas defensivos que le generaban Morelos, Román y los ataques por banda.
Al minuto 72 llegó el segundo gol verdolaga. Andrés Felipe Román, uno de los jugadores más influyentes de la noche, culminó una gran jugada en la que Alfredo Morelos mostró toda su calidad para asistirlo. El lateral definió ante Volpi y dejó la serie prácticamente sentenciada.
El 2-0 tuvo efecto de sentencia emocional. Tolima quedó obligado a exponerse aún más y Nacional olió la posibilidad de cerrar la noche con una celebración completa.
Apenas cinco minutos después, al 77, Edwin Cardona firmó el tercero con un tiro libre de enorme calidad. El volante, que había ingresado al minuto 75 por Jorman Campuzano, necesitó muy poco tiempo para dejar su marca: acomodó la pelota y ejecutó un remate imposible para Volpi. Fue un golazo, de esos que levantan al estadio entero y terminan de derrumbar cualquier intento de reacción rival.
Tolima descontó al minuto 79 por medio de Adrián Parra, quien aprovechó una acción peleada por Juan Pablo Nieto y definió con potencia ante Ospina.
El gol visitante puso el 3-1, pero no alcanzó para cambiar el destino de la noche. Nacional mantuvo el control del cierre, siguió atacando cuando tuvo espacios e incluso estuvo cerca del cuarto en el tiempo de reposición, con una acción de Marlos Moreno que terminó con desvío de Volpi y golpe en el horizontal.
El pitazo final, al minuto 90+3, desató la fiesta verdolaga. Nacional se convirtió en el primer finalista del Apertura 2026 y quedó a las puertas de pelear por una nueva estrella.
El equipo de Diego Arias hizo “un partido redondo” y que ahora espera rival entre Junior y Santa Fe. También señaló que Alfredo Morelos, aunque no marcó, fue una de las grandes figuras del compromiso por su influencia ofensiva y por la asistencia en el gol de Román.
La clasificación tuvo, además, una carga emocional especial por David Ospina. El arquero vivió un cierre conmovedor en el Atanasio, acompañado por su familia, antes de unirse a la Selección Colombia para disputar su cuarto Mundial.
Este pudo haber sido su último partido con Nacional, un elemento que añadió nostalgia a una noche que ya estaba cargada de celebración.
Nacional ganó porque fue más preciso en las áreas, porque resistió cuando Tolima insinuó una reacción y porque encontró respuestas individuales en momentos determinantes.
Campuzano abrió el camino con decisión, Román confirmó su peso ofensivo desde el lateral y Cardona cerró la clasificación con una pelota quieta ejecutada con categoría.
Morelos no apareció en el marcador, pero sí en el desarrollo del partido: fue referencia, generó peligro, exigió a Volpi y asistió en una jugada clave.
Tolima se despidió con orgullo, pero sin la claridad suficiente para torcer la serie. El equipo pijao compitió, tuvo algunos acercamientos y encontró el descuento con Parra, pero pagó caro los espacios concedidos en el segundo tiempo y la falta de eficacia en sus momentos de mayor amenaza. Nacional, en cambio, supo esperar, golpear y administrar.
La noche terminó como tantas otras jornadas grandes en Medellín: con el Atanasio convertido en una celebración verde y blanca, con los jugadores abrazados en la cancha y con una hinchada que volvió a sentirse cerca de otro título.
Atlético Nacional no solo ganó 3-1; confirmó que llega a la final con fútbol, contundencia y carácter competitivo. Ahora, el equipo de Diego Arias buscará la estrella 19.
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