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Fuerza Pública despliega tropas y tiradores de alta precisión en Santa Marta por paro armado de las ACSN
Fuerza Pública refuerza Santa Marta con tropas, patrullajes, helicópteros y tiradores de alta precisión tras el paro armado de las ACSN.
Santa Marta permanece bajo un dispositivo de seguridad integrado por tropas del Ejército Nacional, unidades de la Policía, patrullajes mixtos, controles terrestres, helicópteros y personal especializado, luego de las acciones ejecutadas por las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) tras la muerte de José Luis Pérez Villanueva, alias “Cholo”, señalado por las autoridades como segundo cabecilla y uno de los responsables de las finanzas de esa organización.
El despliegue de la Fuerza Pública se mantiene tanto en Santa Marta como en sus corregimientos y en los principales corredores que comunican a la capital del Magdalena con otras zonas del departamento y La Guajira. Unidades militares y policiales fueron ubicadas en puntos de la Troncal del Caribe, la vía Santa Marta-Riohacha, la vía al mar y otros sectores considerados estratégicos para impedir bloqueos, ataques contra vehículos y nuevas acciones contra comerciantes y transportadores.
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La operación incluye patrullajes conjuntos entre el Ejército y la Policía y vigilancia desde el aire. Helicópteros participan en las labores de reconocimiento y apoyo a las unidades desplegadas en tierra y cuentan con personal especializado, incluidos tiradores de alta precisión, como parte de las capacidades dispuestas para responder ante eventuales ataques.
El dispositivo fue reforzado después de que las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada anunciaran un paro armado de 48 horas como retaliación por la operación desarrollada en Quebrada del Sol, jurisdicción del corregimiento de Guachaca, en la zona rural de Santa Marta.
Durante la jornada posterior a esa operación se registraron quemas de vehículos, disparos contra establecimientos, amenazas a comerciantes y restricciones a la movilidad. Hombres armados intimidaron a propietarios y trabajadores de establecimientos para obligarlos a cerrar sus negocios, mientras conductores del servicio público también recibieron amenazas para suspender sus actividades.
Las acciones tuvieron efectos sobre el funcionamiento de la ciudad. Parte del comercio cerró sus puertas y el servicio de transporte público fue suspendido o reducido en algunos sectores. También se presentaron bloqueos y hechos de violencia sobre corredores viales, mientras la Fuerza Pública aumentó su presencia para garantizar el tránsito y evitar nuevas interrupciones.
El paro armado se produjo después de la operación realizada por la Policía Nacional, a través de la Dirección de Antinarcóticos, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación y con apoyo de la Fuerza Aérea Colombiana. El procedimiento se desarrolló en Quebrada del Sol, corregimiento de Guachaca, con la participación de tres helicópteros UH-60 de la Aviación Policial y dos aeronaves Super Tucano.
En el operativo murieron siete integrantes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada y otras tres personas fueron capturadas. Entre los muertos estaba alias “Cholo”, identificado por las autoridades como segundo cabecilla de la organización y uno de sus principales responsables financieros.
Durante el procedimiento también fue incautado material de guerra. Entre las armas encontradas estaba un fusil Barrett calibre .50, además de nueve fusiles, lanzagranadas y munición. Las autoridades señalaron que alias “Cholo” también estaría relacionado con la articulación de rutas para el envío de cocaína hacia Centroamérica mediante embarcaciones rápidas y semisumergibles.
La muerte del cabecilla desencadenó las retaliaciones de las ACSN en Santa Marta y otros sectores del Magdalena. La organización recurrió a amenazas, ataques y restricciones contra actividades económicas y de transporte para intentar imponer el paro armado, lo que llevó al Gobierno nacional a ordenar la militarización de Santa Marta y el fortalecimiento de los controles en los accesos a la ciudad.
El dispositivo incluye además al GAULA Militar, que desarrolla labores contra la extorsión y el secuestro. Estas acciones se concentran en sectores donde comerciantes, transportadores y habitantes han denunciado durante años cobros y amenazas atribuidos a estructuras de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada.
Las denuncias por extorsión no comenzaron con el paro armado. Durante los últimos años, habitantes, comerciantes y empresarios de Santa Marta y su zona rural han informado sobre cobros impuestos por integrantes de estructuras criminales. Investigaciones y actuaciones de las autoridades han documentado casos de extorsión contra comerciantes del Mercado Público y otros sectores de la ciudad, así como la utilización de inmuebles para coordinar extorsiones, secuestros, homicidios y venta de drogas.
Las denuncias también se han extendido a sectores relacionados con el turismo. Comerciantes y prestadores de servicios han informado sobre cobros exigidos para desarrollar sus actividades, mientras investigaciones sobre las economías ilegales de las ACSN han identificado la extorsión como una de sus fuentes de financiación. Los cobros han alcanzado establecimientos comerciales, actividades turísticas, transporte y otros sectores económicos de Santa Marta y su área rural.
En febrero de 2026 también fueron conocidas denuncias sobre mecanismos de control impuestos por estructuras armadas en zonas turísticas de Santa Marta, donde comerciantes aseguraron que debían realizar pagos para poder trabajar. Las denuncias incluyeron cobros obligatorios, amenazas y la intervención de hombres vinculados con organizaciones ilegales en conflictos entre particulares.
Las autoridades han desarrollado operaciones anteriores contra estructuras dedicadas a estos delitos. En junio de 2026 fueron intervenidos varios inmuebles en el barrio 11 de Noviembre de Santa Marta que, según las investigaciones, eran utilizados por integrantes de las ACSN para coordinar extorsiones, secuestros, homicidios y actividades relacionadas con el tráfico de drogas.
La presencia de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada tampoco está limitada a Santa Marta. La Defensoría del Pueblo ha advertido sobre la presencia y expansión de esta organización en Magdalena, La Guajira y Cesar, así como sobre su avance hacia otros departamentos. En sus alertas tempranas, el organismo ha identificado riesgos relacionados con el control territorial, las amenazas, los homicidios, las restricciones a la movilidad y otras formas de presión sobre las comunidades.
Una alerta emitida por la Defensoría en 2025 identificó riesgos asociados a la disputa por territorios estratégicos en municipios de la Sierra Nevada de Santa Marta y su zona de influencia. Entre los municipios incluidos se encontraban Santa Marta, Ciénaga, Aracataca, Fundación, Zona Bananera, Puebloviejo, Algarrobo y El Retén, en Magdalena; Riohacha, Dibulla, Albania, Barrancas, Distracción, Fonseca, Hatonuevo y San Juan del Cesar, en La Guajira; y Valledupar, Pueblo Bello, Bosconia, El Copey y El Paso, en Cesar.
Durante 2026, la Defensoría también advirtió sobre la expansión de las ACSN desde La Guajira, Magdalena y Cesar hacia Norte de Santander y señaló que la organización buscaba controlar un corredor que conecta con Santander, el sur de Bolívar y el Catatumbo. Otra alerta señaló que las ACSN mantienen presencia en la vertiente occidental de la Sierra Nevada y zonas próximas a la Ciénaga Grande de Santa Marta.
Sobre el número de integrantes de la organización existen estimaciones diferentes y no hay una cifra oficial única y actualizada. En 2023, uno de los voceros de las propias ACSN aseguró que la estructura tenía cerca de 1.100 hombres, cifra entregada por la misma organización y no por las autoridades. Otros registros de años posteriores han identificado estructuras armadas de varios centenares de integrantes, además de redes de apoyo, sicarios y componentes logísticos. La expansión territorial registrada por la Defensoría durante 2025 y 2026 muestra que la organización mantiene capacidad para operar fuera de su zona histórica de influencia en la Sierra Nevada.
Las ACSN, también conocidas como Los Pachenca, tienen su principal área de influencia histórica en la Sierra Nevada de Santa Marta y corredores de Magdalena, La Guajira y Cesar. Su actividad está relacionada con el control territorial, el narcotráfico, la extorsión y otras economías ilegales. Las autoridades también han atribuido a la organización homicidios, amenazas, secuestros y acciones dirigidas a imponer control sobre comunidades y actividades económicas.
Frente a las acciones ejecutadas después de la muerte de alias “Cholo”, el Gobierno ordenó aumentar la presencia de la Fuerza Pública en Santa Marta. El presidente Abelardo De La Espriella dispuso el uso de las capacidades militares y policiales para mantener abiertos los corredores viales y enfrentar las acciones de la organización.
Como parte de ese refuerzo, el Ministerio de Defensa anunció este miércoles la llegada de Fuerzas Especiales Antiterroristas Urbanas al Magdalena. Estas unidades se sumarán a las tropas del Ejército, los patrullajes mixtos con la Policía, el GAULA Militar, los controles en carretera y las capacidades aéreas que permanecen desplegadas en Santa Marta y sus alrededores.
Las operaciones contra las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada continuarán mientras las autoridades mantienen presencia en las zonas donde se registraron las amenazas y ataques asociados con el paro armado. El dispositivo permanece concentrado en Santa Marta, sus corregimientos, la Troncal del Caribe y los corredores de acceso a la ciudad.
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