Publicidad
Encuentran vivo en Bogotá a exmarine de EE.UU. tras cuatro meses desaparecido: así fue su odisea en la capital
Aditya Jaikarran apareció en la ciudad después de vivir varios meses en la calle.
Aditya Jaikarran, un ciudadano estadounidense de 32 años y exintegrante del Cuerpo de Marines de Estados Unidos, fue encontrado con vida en Bogotá después de permanecer cerca de cuatro meses sin comunicación con su familia.
El hombre, cuyo paradero era desconocido desde el 9 de julio de 2026, terminó viviendo en las calles de la capital colombiana tras ser víctima de un robo, perder su empleo y quedarse sin recursos económicos.
Su localización se produjo después de sufrir una convulsión dentro de un supermercado Ara, donde varias personas solicitaron asistencia médica. Jaikarran fue trasladado en ambulancia al Hospital Simón Bolívar, en el norte de Bogotá, y allí un funcionario de Migración Colombia lo reconoció por las imágenes y noticias que habían circulado sobre su desaparición.
El funcionario se comunicó con Valeria Ponce, abogada que representaba a la familia del estadounidense. La jurista acudió al centro asistencial, verificó su identidad y facilitó el contacto con sus allegados. El reencuentro fue confirmado el viernes 6 de noviembre, después de una búsqueda que se había extendido por distintos sectores de la ciudad.
Jaikarran había llegado a Colombia el 12 de junio de 2026 con la intención de trabajar. Durante las primeras semanas permaneció en Bogotá y mantuvo contacto con sus familiares en Estados Unidos. Sin embargo, el 9 de julio se interrumpieron las comunicaciones y sus allegados comenzaron a buscar información sobre su ubicación.
El propio estadounidense explicó posteriormente que sus dificultades comenzaron cuando se encontraba en la localidad de Santa Fe, en el centro de Bogotá. Según su relato, había dejado su trabajo y caminaba durante la noche con su equipaje mientras resolvía un cambio de alojamiento.
En esas circunstancias se detuvo en un parque, donde varios hombres se le acercaron y le quitaron sus pertenencias. Entre los objetos robados estaban su teléfono celular y su pasaporte, lo que complicó su permanencia en Colombia.
Jaikarran explicó que tampoco recordaba los números telefónicos de sus familiares, por lo que no pudo comunicarse con ellos después del hurto. A esta situación se sumaron sus dificultades para hablar español y la falta de dinero para conseguir alojamiento y alimentación.
El estadounidense permaneció en diferentes calles de Bogotá durante los meses siguientes. La pérdida de sus documentos, la falta de recursos económicos y las dificultades de comunicación hicieron parte de las circunstancias que describió posteriormente para explicar lo ocurrido durante su desaparición.
Mientras tanto, su familia inició una búsqueda desde Estados Unidos y algunos de sus integrantes viajaron a Colombia para intentar localizarlo. Con el acompañamiento de la abogada Valeria Ponce, recorrieron sectores de Santa Fe, Las Cruces y los alrededores del Parque Nacional, donde varias personas aseguraron haber visto a un extranjero con características similares a las de Jaikarran.
Los familiares también acudieron al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses para consultar información que pudiera contribuir a establecer su paradero.
Durante las averiguaciones conocieron que el estadounidense había sido detenido el 26 de septiembre en el sector de Los Lagartos, en la localidad de Suba, por un incidente relacionado con mercancías de un establecimiento comercial.
De acuerdo con la versión entregada por su abogada, Jaikarran intentó llevarse algunos productos, pero los devolvió cuando llegaron los policías. Posteriormente fue trasladado a la Unidad de Reacción Inmediata de Paloquemao, donde permaneció aproximadamente 18 horas antes de recuperar la libertad.
La representante legal explicó que la captura fue legalizada, aunque ese procedimiento no permitió a la familia conocer su ubicación durante las semanas posteriores.
Ante la falta de resultados, sus allegados intensificaron la difusión de fotografías y mensajes sobre la desaparición. Su madre, Usha Jaikarran, participó en la búsqueda mediante un video en el que pidió información para encontrar a su hijo y solicitó que se comunicara con la familia.
El caso también fue divulgado en medios de comunicación durante los primeros días de noviembre. Las imágenes del exmarine circularon mientras sus familiares continuaban recibiendo información sobre posibles lugares donde había sido visto.
La búsqueda terminó después de la emergencia médica que sufrió en el supermercado. Tras su ingreso al Hospital Simón Bolívar, el reconocimiento por parte de un funcionario de Migración Colombia permitió establecer el contacto con la abogada y confirmar su identidad.
Ponce informó que el estadounidense recibió atención médica y que su estado de salud era favorable. También indicó que presentaba una lesión menor, aunque se abstuvo de entregar detalles por razones de privacidad.
La jurista señaló que Jaikarran se encontraba estable tanto física como mentalmente después de la atención hospitalaria. Además, aclaró que, según la información conocida por la familia, el estadounidense no había consumido sustancias psicoactivas durante el tiempo que permaneció en condición de habitante de calle.
La abogada explicó que las dificultades con el idioma fueron uno de los principales obstáculos que enfrentó el exmarine para solicitar ayuda y comunicar su situación a otras personas.
Después del reencuentro, su madre agradeció a quienes participaron en la búsqueda, difundieron información sobre la desaparición y contribuyeron a identificarlo cuando recibió atención médica.
La familia también inició gestiones relacionadas con su situación migratoria. Jaikarran había superado los 90 días de permanencia autorizados en Colombia, por lo que su representante legal anunció contactos con el área de Derechos Humanos de Migración Colombia para tramitar su salida voluntaria del país.
Le puede interesar:
Etiquetas