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Partido MIRA y Distrito rechazan performance frente a iglesias en Bogotá: "Satanismo no es religión"
La colectividad recordó que la Ley 133 de 1994 no reconoce estas prácticas como fe, tras la polémica sátira contra el cristianismo.
El polémico performance realizado por un grupo de personas frente a la iglesia de San Francisco, en el centro de Bogotá, ha escalado a un debate sobre los límites de la libertad de expresión y el respeto religioso. El Partido MIRA emitió un fuerte pronunciamiento este sábado 4 de abril, rechazando los actos que calificó como una "provocación" contra la fe del 90 % de la población colombiana que se declara creyente.
En su comunicado, el partido enfatizó que la protesta no puede ser una excusa para vulnerar los espacios destinados al ejercicio espiritual. Asimismo, la colectividad recordó el marco jurídico vigente en el país, señalando que, bajo la Ley 133 de 1994, el "satanismo y prácticas análogas no se consideran religión". Con este argumento, el MIRA solicitó a las autoridades una protección efectiva para las confesiones tradicionales y criticó inicialmente el silencio institucional ante los disturbios generados en los templos durante la Semana Santa.
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Ante la creciente tensión, la Secretaría de Gobierno de Bogotá también se manifestó a través de sus canales oficiales. La entidad rechazó los hechos registrados en el sector de San Francisco y reafirmó su compromiso con la garantía de la libertad de cultos. "En Bogotá el respeto por la creencia religiosa es fundamental", advirtió el Distrito, al tiempo que invitó a la ciudadanía a denunciar cualquier tipo de agresión a través de la ruta de atención institucional.
El incidente ha reabierto la discusión sobre la convivencia ciudadana en espacios de alta afluencia religiosa. Mientras los organizadores del performance defienden el acto como una pieza de libre expresión, sectores políticos y gubernamentales insisten en que la pluralidad de la capital debe garantizarse sin recurrir a ofensas que alteren el orden público o la sensibilidad de las comunidades de fe.
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