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Jennifer Pedraza denuncia "agenda proxeneta" en el Congreso y apunta contra la senadora “Amaranta Hank”
La congresista evidencia el supuesto actuar de Alejandra Omaña, antigua actriz porno conocida como Amaranta Hank ahora congresista del Pacto Histórico.
El caso que involucra a Juliana Guerrero y a su hermana, investigadas por la Fiscalía General de la Nación tras las denuncias sobre una presunta red que habría ofrecido gestionar contratos públicos a cambio de pagos millonarios, continúa generando repercusiones políticas y enfrentamientos entre congresistas.
Mientras avanzan las actuaciones judiciales y los organismos competentes recopilan elementos de prueba, el debate salió nuevamente del escenario institucional para trasladarse a las redes sociales y al Congreso de la República.
Las investigaciones se originaron luego de que una publicación periodística revelara testimonios de empresarios que aseguraron haber sido contactados para acceder a contratos con entidades del Gobierno Nacional mediante un supuesto esquema de intermediación.
Según esas denuncias, se habrían solicitado pagos por reuniones iniciales, anticipos para gestionar proyectos y porcentajes sobre el valor de los contratos adjudicados.
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La Fiscalía anunció la apertura de una investigación para establecer la veracidad de esas afirmaciones y determinar si existieron conductas penales.
Por su parte, Juliana Guerrero ha rechazado las acusaciones y ha sostenido públicamente que no participó en ninguna actividad ilegal.
El caso también abrió interrogantes sobre los cargos públicos que ocupó Guerrero, los procesos de selección mediante los cuales llegó a distintas entidades y los cuestionamientos alrededor de sus títulos académicos, asuntos que igualmente han sido objeto de debate político y mediático.
A medida que avanzan las investigaciones, distintas figuras del Congreso han fijado posiciones sobre el caso, convirtiéndolo en uno de los temas de mayor confrontación entre sectores políticos durante los últimos días.
Uno de los episodios más visibles ocurrió entre la representante Jennifer Pedraza, del movimiento Dignidad y Compromiso, y la senadora Alejandra Omaña, integrante del Pacto Histórico.
El intercambio comenzó después de que Omaña publicara un mensaje en la red social X en el que afirmó que varios dirigentes identificados con sectores progresistas se habían pronunciado sobre el caso Juliana Guerrero, mientras que, según ella, no había observado el mismo nivel de reacción frente a la captura del exgobernador de La Guajira Hernando Deluque, padre del senador Alfredo Deluque, condenado por irregularidades en contratación.
"La diferencia entre la izquierda y la derecha es que muchos progresistas nos hemos pronunciado sobre el caso de Juliana Guerrero, pero no he visto una sola publicación de la derecha sobre la captura al padre del senador Deluque", escribió la congresista.
La publicación generó una respuesta inmediata de Jennifer Pedraza, quien rechazó esa afirmación y recordó que, desde hace varios meses, venía realizando denuncias relacionadas con Juliana Guerrero y su entorno político.
En un nuevo mensaje, Pedraza sostuvo que durante ese periodo fue objeto de descalificaciones por insistir en las denuncias.
"No sea descarada que usted me tildó de obsesiva por denunciar la corrupción de Juliana Guerrero y su clan. Los petristas me dijeron racista, machista y loca por insistir en lo grave de este caso. Ahora no venga a lavarse las manos. Usted sí se pronunció, pero para minimizar las denuncias y defender al clan Guerrero", respondió la representante.
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Horas antes, Pedraza también había dirigido un mensaje al presidente Gustavo Petro, cuestionando el nombramiento de Juliana Guerrero y asegurando que el Gobierno debía responder políticamente por ese caso.
En esa publicación afirmó que el Ejecutivo conocía cuestionamientos relacionados con Guerrero antes de su designación y preguntó si continuaba representando al Gobierno en la Universidad Popular del Cesar.
Asimismo, cuestionó el manejo de recursos públicos destinados a la educación en ese departamento. Esas afirmaciones corresponden a la posición expresada por la congresista y no constituyen hechos judicialmente establecidos.
El intercambio entre ambas dirigentes se produjo en medio del aumento de cuestionamientos políticos por la investigación que involucra a Juliana Guerrero y su hermana, caso que ha sido utilizado por distintos sectores para debatir sobre responsabilidades políticas, controles administrativos y mecanismos de vigilancia en la contratación pública.
La confrontación entre Pedraza y Omaña, sin embargo, no es reciente. Durante los últimos días también protagonizaron un fuerte enfrentamiento en el Congreso de la República por otro tema relacionado con la regulación del trabajo sexual y la industria webcam.
En W Radio, Jennifer Pedraza aseguró que existe un grupo de presión dentro del Congreso que, según su criterio, impulsa una "agenda proxeneta".
Durante esa conversación sostuvo que se opone a cualquier iniciativa que, en su concepto, normalice la explotación sexual y manifestó que el lobby no corresponde únicamente a una congresista específica, sino que involucra a diferentes sectores que, según dijo, han promovido determinadas iniciativas legislativas.
"Yo estoy absolutamente en contra de la agenda proxeneta. Y no me refiero solamente a usted, sino a quienes se han movido para hacerlo bien en el Congreso", afirmó Pedraza al referirse a Alejandra Omaña y al debate legislativo.
Posteriormente explicó que sus declaraciones no estaban dirigidas exclusivamente contra la senadora del Pacto Histórico y señaló que, desde su paso por la Cámara de Representantes, observó la existencia de grupos de presión relacionados con empresarios de la industria webcam.
Pedraza precisó que su postura parte de una visión abolicionista frente al trabajo sexual y sostuvo que considera que muchas mujeres permanecen en contextos de explotación.
Las declaraciones provocaron una respuesta inmediata de Alejandra Omaña, quien calificó el señalamiento como una acusación de alta gravedad y anunció que acudirá ante la Fiscalía General de la Nación.
La senadora manifestó que no es aceptable realizar ese tipo de afirmaciones sin presentar pruebas y defendió el trabajo que, según explicó, ha desarrollado durante varios años en favor de personas que ejercen el trabajo sexual.
Omaña sostuvo que su labor busca garantizar derechos, acompañar procesos sociales y brindar alternativas para quienes desean abandonar esa actividad.
Según explicó, parte de su trabajo consiste en apoyar mujeres que buscan otras oportunidades laborales y sociales, actividad que aseguró ha desarrollado desde hace aproximadamente nueve años mediante iniciativas de activismo y recursos propios.
La congresista también indicó que no está dispuesta a mantener una confrontación permanente con Jennifer Pedraza durante el actual periodo legislativo y afirmó que sus prioridades están enfocadas en impulsar otras agendas relacionadas con el feminismo y los derechos de las mujeres.
El enfrentamiento entre ambas parlamentarias refleja las diferencias existentes dentro del Congreso sobre asuntos relacionados con el trabajo sexual, la regulación de la industria webcam, los enfoques del feminismo y, ahora, las responsabilidades políticas derivadas del caso Juliana Guerrero.
Mientras continúan las investigaciones por la presunta red de corrupción denunciada, el debate político sigue creciendo tanto en el Legislativo como en las redes sociales, donde dirigentes de diferentes sectores mantienen posiciones enfrentadas sobre el alcance de las denuncias, las responsabilidades administrativas y las consecuencias políticas que podrían derivarse del proceso judicial.
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