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Deicy Jiménez denuncia a Gustavo Petro por entrega de contratos a cambio de sexo y compra de drogas
Revela cómo Gustavo Petro habría usado perfiles falsos para buscar mujeres.
Deicy Alejandra Jiménez Ramírez denunció al expresidente Gustavo Petro por presuntamente utilizar contratos del Estado para obtener encuentros sexuales con mujeres jóvenes, contactarlas mediante perfiles falsos en redes sociales y solicitarles la compra y el transporte de sustancias estupefacientes.
En una entrevista concedida a la periodista Vicky Dávila y publicada por la revista Semana este domingo, la mujer aseguró que mantuvo una relación íntima con el exmandatario durante varios años y que recibió contratos en entidades públicas como contraprestación por sus encuentros privados.
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Entre sus señalamientos, Jiménez relató que Petro le habría entregado tres millones de pesos en efectivo para comprar cocaína cuando todavía ejercía como senador de la República.
Según su declaración, adquirió la sustancia a través de personas vinculadas con una organización dedicada al tráfico de drogas, la transportó en un vuelo comercial hasta Bogotá y posteriormente se la entregó al entonces congresista en su apartamento.
La denunciante aseguró que el dinero fue entregado directamente por Petro y que él conocía la procedencia de la sustancia. Explicó que la cocaína estaba distribuida en pequeñas papeletas que escondió dentro de su maleta para abordar el avión. Aunque reconoció que sintió temor durante el desplazamiento, afirmó que realizó el viaje y entregó el estupefaciente cuando regresó a la capital.
Jiménez sostuvo que aquella no fue la única ocasión en la que consiguió drogas para el político. De acuerdo con su testimonio, también habría realizado compras en Bogotá con dinero suministrado por él y posteriormente lo recibía en su residencia, donde, según afirmó, consumía las sustancias.
La mujer describió supuestas prácticas de consumo de cocaína durante los encuentros privados. Aseguró que Petro utilizaba la sustancia por vía nasal y que también la mezclaba con agua para ingerirla. Además, manifestó que en determinadas reuniones se esperaba que ella consumiera drogas como condición para acompañarlo.
En su relato señaló que, en algunas ocasiones, el entonces senador llevaba la cocaína consigo, mientras que en otras le solicitaba conseguirla o guardarla. Jiménez aseguró que tomó fotografías de varias papeletas porque desconfiaba de la situación y quería conservar registros de lo que estaba ocurriendo.
La denunciante manifestó que conoció a Gustavo Petro en 2019, cuando él ocupaba una curul en el Senado. Según su versión, el primer contacto ocurrió mediante una plataforma para adultos, en la que el político habría utilizado una identidad distinta a la suya. Posteriormente, ambos habrían acordado un encuentro presencial en un hotel de Cali.
Jiménez, de 26 años, relató que la relación continuó después de aquel primer encuentro y se prolongó durante el periodo en que Petro desarrolló su campaña presidencial y posteriormente ocupó la Presidencia de la República, entre agosto de 2022 y agosto de 2026.
Uno de los aspectos de su denuncia se refiere al supuesto uso de perfiles falsos en Facebook. La mujer aseguró que el exmandatario recurría a cuentas con identidades diferentes para comunicarse con ella, organizar encuentros y conversar sobre asuntos relacionados con su vinculación laboral.
Según explicó, mantenían conversaciones mediante mensajes privados y ella conservó copias de algunos intercambios. También afirmó que realizó grabaciones de video para documentar sus encuentros con Petro.
Durante la entrevista, Jiménez sostuvo que bloqueó las cuentas desde las cuales, según ella, el expresidente la contactaba. Parte de las conversaciones atribuidas al exmandatario fueron entregadas a Semana, que publicó capturas de pantalla suministradas por la denunciante.
La mujer afirmó que la relación no se limitó a encuentros privados y que, con el paso del tiempo, Petro comenzó a facilitarle oportunidades de contratación en entidades estatales. Según su declaración, no recibía pagos directos en efectivo por mantener relaciones sexuales con él, sino contratos que le permitían obtener ingresos con recursos públicos.
Entre las entidades mencionadas se encuentran el Senado de la República, la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada y el Ministerio del Interior.
Jiménez aseguró que tuvo una vinculación contractual en el Senado relacionada con el equipo de la entonces congresista María José Pizarro. Según su versión, Pizarro conocía que había llegado recomendada por Petro.
También señaló que obtuvo contratos en la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada y posteriormente en el Ministerio del Interior, cuando Petro ya ejercía como presidente.
En relación con esta última entidad, sostuvo que el entonces ministro Armando Benedetti sabía que ella había sido recomendada por el mandatario, aunque aclaró que nunca habló directamente con él sobre su relación personal con Petro.
Los registros de contratación pública revisados dan cuenta de vinculaciones de Jiménez con el Senado en 2023, la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada en 2025 y el Ministerio del Interior durante 2025 y 2026. La existencia de esos contratos constituye un hecho distinto de la presunta contraprestación sexual denunciada por la entrevistada.
En una publicación adicional de este domingo, Semana informó sobre contratos estatales de Jiménez por más de 100 millones de pesos y señaló que dos vinculaciones con el Ministerio del Interior superaban conjuntamente los 40 millones de pesos.
La denunciante sostuvo que la supuesta entrega de contratos no se habría limitado a su caso. Durante la entrevista aseguró conocer a otras mujeres que, según su versión, también habrían recibido oportunidades laborales en entidades estatales después de mantener encuentros íntimos con el exmandatario.
Jiménez calculó que el grupo estaría integrado por entre 30 y 40 mujeres y afirmó que varias de ellas habrían sido vinculadas a diferentes dependencias públicas.
De acuerdo con su relato, algunas obtuvieron puestos en la Presidencia de la República, la Superintendencia Nacional de Salud y otras instituciones. También sostuvo que varias habrían quedado vinculadas a cargos de planta antes de que Petro terminara su periodo presidencial.
La mujer describió a las presuntas integrantes del grupo como jóvenes con necesidades económicas que, según ella, aceptaban acompañar al político a reuniones y encuentros privados a cambio de oportunidades laborales.
Jiménez afirmó que en esas reuniones se presentaban situaciones de carácter sexual y consumo de drogas. Según su testimonio, algunos encuentros se desarrollaban en hoteles y residencias particulares y podían extenderse durante varios días.
La entrevistada también aseguró que integrantes del esquema de seguridad del exmandatario estaban presentes en los lugares donde se desarrollaban determinados encuentros. Manifestó que en ocasiones los escoltas acudían a recoger objetos que Petro había dejado en las residencias y que ella no era sometida a requisas cuando se encontraba con él.
En otro apartado de su declaración, Jiménez denunció que algunas de las mujeres que habrían participado en los encuentros recibieron amenazas para impedir que revelaran lo ocurrido. Según sostuvo, varias temían por su vida y otras habrían recibido dinero para guardar silencio.
La mujer manifestó que, en su caso, no recibió amenazas directas de muerte, pero sí se sintió intimidada por el comportamiento del exmandatario. Aseguró que Petro le habría advertido que no debía mantener relaciones sentimentales con otros hombres y que podría tener problemas si lo hacía.
También afirmó que en tres oportunidades le comunicó su inconformidad con el supuesto uso de mujeres y recursos estatales para fines personales. Según su declaración, le advirtió que algún día haría públicos los hechos y que Petro reaccionaba con risas.
Jiménez relató que decidió terminar definitivamente el contacto con el expresidente el 6 de agosto de 2026, un día antes de que concluyera su mandato. Explicó que ya no quería mantener encuentros íntimos con él y que se sintió más tranquila ante su salida de la Presidencia.
La denunciante contactó inicialmente a Vicky Dávila el 28 de julio de 2026, mediante un mensaje en el que manifestó su intención de denunciar situaciones que calificó como abuso de poder, corrupción y manipulación de mujeres. Posteriormente acordó entregar su testimonio cuando Petro hubiera dejado el cargo.
Según la publicación, Jiménez suministró conversaciones, fotografías y videos relacionados con los hechos que denunció. Dávila explicó que decidió reservar parte del material por su contenido íntimo y que consideraba que debía quedar en poder de las autoridades competentes.
Entre las capturas divulgadas aparecen conversaciones de Facebook con usuarios identificados mediante nombres como “Mihail Bukharin”, “Altheais Monteluz” y “Michel Foucault”. Jiménez atribuyó esas cuentas a Gustavo Petro y sostuvo que eran utilizadas para comunicarse con ella sin emplear su identidad pública.
En paralelo, el director del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República, Carlos Ríos, había denunciado ante el Congreso la presunta instrumentalización de 48 mujeres mediante contratos de prestación de servicios durante la administración anterior. Esa cifra corresponde a un señalamiento distinto del realizado por Jiménez, quien habló de entre 30 y 40 mujeres.
La denunciante pidió que los organismos judiciales investigaran los hechos relacionados con los contratos estatales, los encuentros íntimos y las presuntas amenazas. Durante la entrevista manifestó sentirse víctima del exmandatario y aseguró que, cuando lo conoció, era una mujer joven que terminó involucrada en una relación marcada, según su versión, por la influencia política y económica de Petro.
Las acusaciones sobre compra y consumo de drogas, presuntas contraprestaciones sexuales, amenazas y utilización de identidades falsas corresponden al testimonio de Jiménez. Los registros contractuales corroboran vinculaciones laborales con entidades públicas, pero no acreditan por sí mismos las motivaciones ni las conductas que ella atribuye al expresidente.
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