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Lula gana las elecciones en Brasil frente a Flávio Bolsonaro en medio de denuncias de fraude

Balance de una jornada determinante para la región. Obtuvo más del 50% de los votos válidos.

Luiz Inácio Lula da Silva
Por Agencia Periodismo Investigativo | Dom, 25/10/2026 - 19:51 Créditos: Luiz Inácio Lula da Silva. Foto: redes sociales

Luiz Inácio Lula da Silva, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), se impuso en el conteo mostrado por el Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil frente a Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), durante la segunda vuelta presidencial celebrada este domingo 25 de octubre, en una jornada marcada por denuncias de irregularidades, restricciones al transporte público, la orden de captura de un secretario de Movilidad y una decisión judicial que extendió dos horas el horario de votación.

De acuerdo con los resultados publicados en la plataforma electoral brasileña y registrados en la imagen consultada, Lula obtuvo 58.717.861 votos, equivalentes al 51,62 %, mientras que Flávio Bolsonaro alcanzó 55.023.647 sufragios, correspondientes al 48,38 %. La diferencia fue de 3.694.214 votos, equivalente a 3,24 puntos porcentuales.

La votación enfrentó al mandatario brasileño, que buscaba continuar al frente del Gobierno, con el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Ambos llegaron a la segunda vuelta después de las elecciones del 4 de octubre, en una contienda definida por el voto directo de los ciudadanos.

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El desarrollo de los comicios estuvo acompañado por una controversia sobre las condiciones de acceso a los puestos de votación. La campaña de Lula denunció restricciones en la circulación del transporte colectivo en distintas ciudades, una situación que motivó actuaciones ante las autoridades electorales y posteriormente ante el Supremo Tribunal Federal (STF).

El magistrado Cristiano Zanin, integrante del Supremo Tribunal Federal, ordenó ampliar el horario de votación hasta las 7:00 p. m., hora de Brasilia, dos horas después del cierre inicialmente previsto para las 5:00 p. m. La decisión respondió a una acción presentada por la campaña del presidente, que denunció dificultades para el desplazamiento de ciudadanos hacia los centros electorales.

Zanin recibió la información sobre las presuntas restricciones a las 4:23 p. m. y consideró que la gravedad de los hechos denunciados justificaba una intervención urgente. En consecuencia, dispuso que el Tribunal Superior Electoral ejecutara la ampliación del horario en todo el territorio nacional.

La orden judicial produjo dificultades inmediatas porque numerosas mesas electorales ya habían cerrado cuando comenzó a comunicarse la decisión. En varios lugares, los funcionarios habían finalizado la recepción de votos y adelantado los procedimientos correspondientes al cierre de las urnas electrónicas.

El Tribunal Superior Electoral convocó una reunión de sus magistrados para examinar la aplicación de la medida. La controversia se concentró en las secciones que habían terminado sus actividades antes de recibir las instrucciones sobre la prórroga y en aquellas donde los equipos de votación ya estaban apagados.

Posteriormente, Zanin aclaró que la extensión hasta las 7:00 p. m. solamente debía aplicarse en los lugares donde las urnas permanecieran abiertas. La precisión modificó el alcance de la decisión inicial y permitió continuar la votación en las secciones que todavía se encontraban habilitadas.

En Brasilia, el Tribunal Regional Electoral del Distrito Federal informó que sus mesas habían cerrado a las 5:00 p. m. y que los dispositivos electrónicos ya habían completado los procedimientos de clausura. La comunicación sobre la ampliación llegó a las zonas electorales a las 5:10 p. m., cuando parte de los equipos había concluido sus operaciones.

Entre los casos registrados estuvo el de una ciudadana que llegó a un colegio electoral del sector Asa Norte a las 5:01 p. m. y encontró las puertas cerradas. Posteriormente regresó tras conocer la decisión del Supremo Tribunal Federal, pero las urnas habían terminado de manera irreversible el procedimiento de votación.

A las 5:29 p. m., el tribunal regional confirmó que las elecciones en las secciones correspondientes habían finalizado por decisión de la autoridad electoral competente.

La controversia también afectó el proceso de escrutinio. El Tribunal Superior Electoral suspendió temporalmente la totalización nacional después de la orden de ampliación del horario. La interrupción se produjo a las 5:06 p. m., cuando se habían contabilizado 1.225 de las 499.248 secciones electorales del país.

En ese primer corte se habían registrado 335.743 votos válidos. Lula figuraba con 193.574 sufragios, equivalentes al 57,66 %, mientras que Flávio Bolsonaro sumaba 142.169 votos, correspondientes al 42,34 %.

Uno de los episodios más controvertidos de la jornada ocurrió en Salvador, capital del estado de Bahía, donde el presidente del Tribunal Regional Electoral, magistrado Maurício Kertzman Szporer, ordenó la captura del secretario municipal de Movilidad, Pablo Souza, por las presuntas restricciones al servicio de transporte colectivo durante las elecciones.

La actuación judicial se originó en una denuncia de la Federación Brasil de la Esperanza, integrada por el Partido de los Trabajadores (PT), el Partido Comunista de Brasil (PCdoB) y el Partido Verde (PV). La coalición sostuvo que la cantidad de autobuses en circulación se había reducido más del 50 % frente a la operación habitual de los días laborales.

Tras recibir la denuncia, la justicia electoral ordenó una inspección en las instalaciones del sistema de transporte rápido por autobús (BRT). Durante la diligencia, el juez auxiliar Antônio Marcelo Oliveira Libonati encontró varios vehículos estacionados en las instalaciones de la avenida Barros Reis.

En el procedimiento, un supervisor identificado como Igor César da Cruz Moraes informó que la reducción de los autobuses en circulación obedecía a instrucciones de la Secretaría Municipal de Movilidad. La declaración fue incorporada a las actuaciones que motivaron la orden judicial contra el funcionario.

El magistrado Szporer consideró que existían elementos relacionados con posibles infracciones de los artículos 297, 304 y 347 del Código Electoral brasileño y ordenó a la Policía Federal ejecutar la captura de Pablo Souza.

La misma decisión exigió a la Secretaría de Movilidad y a las empresas concesionarias restablecer el 100 % de la flota, garantizar frecuencias e itinerarios equivalentes a los de un día laboral y mantener la gratuidad del transporte durante la jornada electoral.

El tribunal estableció un plazo de una hora para cumplir la orden y fijó una multa de un millón de reales por cada hora de incumplimiento. También dispuso la intervención de la Procuraduría Regional Electoral para investigar los hechos.

La controversia se extendió al alcalde de Salvador, Bruno Reis, del partido Unión Brasil, quien rechazó las acusaciones sobre una supuesta obstrucción deliberada del transporte de votantes.

El mandatario municipal reconoció que 75 autobuses permanecieron temporalmente retenidos en las instalaciones de una empresa operadora. Sin embargo, atribuyó la situación a la colocación de adhesivos de propaganda electoral del Partido de los Trabajadores en las ventanas de los vehículos.

Según la explicación del alcalde, integrantes de organizaciones sindicales habrían colocado el material partidista, por lo que fue necesario retirar los adhesivos antes de permitir la circulación de los autobuses. La administración municipal sostuvo que los vehículos comenzaron a salir de las instalaciones después de adelantar ese procedimiento.

La Secretaría Municipal de Movilidad comunicó posteriormente que había autorizado la circulación de todos los autobuses, incluso de aquellos que todavía tenían adhesivos electorales, con el propósito de restablecer el servicio.

Por su parte, el gobernador de Bahía, Jerônimo Rodrigues, del Partido de los Trabajadores, anunció que pondría a disposición conductores de la Policía Militar habilitados para operar autobuses, en caso de que fuera necesario garantizar el desplazamiento de los ciudadanos.

La orden de captura contra Pablo Souza se produjo mientras el funcionario se encontraba en París, Francia, en una misión oficial junto con la vicealcaldesa de Salvador, Ana Paula Matos. La administración municipal informó que el secretario había viajado por invitación del Gobierno francés y que tenía previsto regresar a Brasil el lunes 26 de octubre para presentarse ante las autoridades.

Souza había asumido la Secretaría Municipal de Movilidad en febrero de 2025, después de desempeñarse como director de Planificación del Transporte entre 2021 y 2024.

Las denuncias por las restricciones de movilidad también provocaron enfrentamientos políticos entre representantes del oficialismo y autoridades locales. Rui Costa, integrante de la coordinación de campaña de Lula, cuestionó la actuación de la Alcaldía de Salvador por las dificultades de transporte registradas durante la votación.

El alcalde Bruno Reis, por su parte, mantuvo su explicación sobre la presencia de propaganda partidista en los vehículos y rechazó los señalamientos relacionados con una supuesta intención de impedir la participación electoral.

Las reclamaciones sobre el transporte colectivo no se limitaron a Bahía. La campaña de Lula comunicó problemas de desplazamiento en al menos diez estados brasileños, entre ellos situaciones registradas en São Paulo y otras ciudades.

La controversia llegó al Tribunal Superior Electoral, presidido por el magistrado Kassio Nunes Marques, antes de que el Supremo Tribunal Federal ordenara la ampliación del horario de votación.

La decisión de Cristiano Zanin recibió reproches por las dificultades para ejecutarla cuando numerosas urnas ya habían cerrado. Las autoridades electorales regionales debieron atender instrucciones sobre el funcionamiento de las secciones que permanecían abiertas y el procesamiento de los votos depositados en aquellas que habían terminado sus operaciones.

Nunes Marques comunicó a los presidentes de los tribunales regionales que solamente debían continuar recibiendo sufragios las urnas que todavía estuvieran abiertas. Las secciones cerradas conservaron los votos registrados para su posterior totalización.

La extensión del horario también dio lugar a cuestionamientos sobre su aplicación frente a las disposiciones del Código Electoral brasileño. El artículo 144 establece que la votación se desarrolla entre las 8:00 a. m. y las 5:00 p. m., con la posibilidad de que sufraguen los ciudadanos que se encuentren en fila al momento del cierre.

Las dificultades registradas en diferentes regiones y las órdenes emitidas por los tribunales formaron parte de una jornada en la que las campañas presidenciales presentaron reclamaciones sobre las condiciones para ejercer el derecho al voto.

Los señalamientos de irregularidades, las acusaciones políticas relacionadas con el transporte y las controversias por la ampliación del horario de votación acompañaron la disputa entre Lula y Flávio Bolsonaro, cuya diferencia en el registro electoral aportado fue de más de 3,6 millones de sufragios.

 

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