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Lionel Messi llega a los 39 años con récords históricos para disputar otra final del Mundial 2026

Por qué Lionel Messi es el mejor de todos los tiempos: las estadísticas que lo respaldan.

Lionel Messi llega a los 39 años con récords
Por Agencia Periodismo Investigativo | Dom, 19/07/2026 - 10:57 Créditos: Messi protagoniza su tercera final de un Mundial a sus 39 años

Yo a los 39 años ya llevaba cuatro retirado del fútbol y pesaba 120 kilos". La frase pertenece al brasileño Ronaldo Nazário, bicampeón mundial con Brasil y uno de los delanteros más determinantes de la historia. Pronunciada semanas antes de la final del Mundial de la FIFA 2026, la declaración terminó convirtiéndose, sin proponérselo, en una de las mejores formas de dimensionar la excepcionalidad de Lionel Messi.

Mientras la inmensa mayoría de las leyendas del fútbol habían abandonado la alta competencia mucho antes de esa edad, el capitán argentino llega a los 39 años como titular de la selección campeona del mundo, líder futbolístico de Argentina y nuevamente instalado en una final de la Copa del Mundo, un hecho prácticamente sin precedentes en la historia moderna del deporte.

La imagen resulta todavía más impactante cuando se compara con las trayectorias de otras figuras consideradas entre las más grandes de todos los tiempos. Pelé disputó su último Mundial con apenas 29 años.

Diego Armando Maradona jugó el suyo a los 33. Zinedine Zidane se retiró después de Alemania 2006 con 34 años. Ronaldo Nazário dejó el fútbol profesional a los 34. La longevidad competitiva de Messi no solo rompe ese patrón, sino que lo hace manteniendo un nivel suficiente para seguir siendo decisivo en el torneo más exigente del planeta.

La final frente a España representa, además, la tercera final mundialista de Lionel Messi, después de Brasil 2014 y Catar 2022. Ningún otro futbolista había logrado llegar nuevamente a una definición por el título mundial siendo el eje futbolístico de su selección a los 39 años.

Más allá del componente emocional, los números explican por qué una parte importante del mundo del fútbol lo considera el mejor jugador de todos los tiempos.

Lea también: (España llega a la final del Mundial 2026 con el mejor juego colectivo: análisis táctico y estadístico)

Una carrera construida sobre récords prácticamente irrepetibles

Cuando Lionel Messi salte al terreno de juego para disputar una nueva final de la Copa del Mundo no solo estará defendiendo la camiseta de Argentina; también cargará sobre sus hombros una de las hojas de vida más extraordinarias que haya construido un deportista.

Ningún otro futbolista reúne una colección de reconocimientos oficiales tan amplia, respaldada por organismos como la FIFA, la UEFA, la Conmebol, la IFFHS y Guinness World Records.

A sus 39 años llega como el único jugador que ha conquistado ocho Balones de Oro, una cifra inédita en la historia del fútbol, además de tres premios The Best y dos Balones de Oro de los Mundiales, un reconocimiento que nadie más ha conseguido repetir.

A ello suma el título de campeón del mundo logrado en Catar 2022, los campeonatos de la Copa América en 2021 y 2024 y la Finalissima obtenida en 2022 frente a Italia.

Pero su legado no termina allí. Messi también ostenta el récord como el futbolista con más títulos colectivos oficiales en la historia del fútbol profesional, con más de 45 campeonatos, además de ser el máximo goleador y máximo asistidor tanto del Barcelona como de la selección argentina.

Su nombre aparece igualmente en la cima de los goleadores históricos de las eliminatorias sudamericanas y encabeza las listas del jugador con más partidos oficiales y más victorias internacionales defendiendo la camiseta de una selección nacional, una combinación de cifras que explica por qué su carrera es considerada una de las más exitosas jamás registradas.

Los números que lo convierten en una leyenda de los Mundiales

Si existe un escenario donde nacen las leyendas es la Copa del Mundo, y allí Lionel Messi ha construido un legado que parece destinado a permanecer durante décadas.

Con la clasificación de Argentina a la final de 2026 volvió a ampliar una lista de récords que ya lo ubicaban en la cima de la historia del torneo. Antes incluso de comenzar esta edición era el futbolista con más partidos disputados y más minutos jugados en los Mundiales, además del jugador que más veces había ejercido como capitán en una Copa del Mundo.

También era el único futbolista que había conseguido entregar asistencias en cinco ediciones diferentes del torneo y el primero capaz de marcar goles mundialistas siendo adolescente, veinteañero y treintañero.

En esta nueva cita volvió a extender esos registros. De acuerdo con las estadísticas de Opta, Messi se convirtió en el máximo asistidor histórico de los Mundiales desde que comenzaron los registros modernos en 1966, mientras que la FIFA y los principales centros de análisis coinciden en señalar que llega a esta final como uno de los jugadores con mayor participación directa en goles en toda la historia del campeonato, una influencia ofensiva sostenida durante casi veinte años que ningún otro futbolista ha logrado mantener en el torneo más importante del planeta.

El futbolista que derrotó al paso del tiempo

El fútbol moderno exige cada vez más velocidad, recorridos de alta intensidad, presión constante y una capacidad física que suele acelerar el retiro de las grandes figuras. Sin embargo, Lionel Messi logró desafiar esa tendencia gracias a una transformación táctica que pocos jugadores han conseguido desarrollar con semejante éxito.

Si durante su juventud dominaba los partidos a partir de su explosividad y capacidad para desbordar rivales, hoy lo hace mediante una lectura privilegiada de los espacios, la inteligencia posicional y una administración casi perfecta de sus esfuerzos.

Los datos confirman que esa evolución sigue siendo efectiva. A sus 39 años continúa apareciendo entre los futbolistas más destacados en indicadores como pases progresivos, asistencias esperadas, ocasiones creadas, participación en secuencias ofensivas, precisión en los pases clave, eficacia en acciones de balón parado e influencia directa en los goles de su equipo.

Esa capacidad para reinventarse explica por qué continúa siendo decisivo casi dos décadas después de haber debutado en una Copa del Mundo.

La comparación con las demás leyendas

La diferencia entre Messi y otras figuras históricas también puede medirse al observar lo que cada uno había conseguido al cumplir 25 años.

Mientras el argentino ya acumulaba cuatro títulos de la Liga de Campeones de Europa, cuatro Balones de Oro, tres premios The Best y dos Botas de Oro, Cristiano Ronaldo registraba una Champions League, un Balón de Oro, una Bota de Oro y un premio The Best. Kylian Mbappé, por su parte, había conquistado una Copa del Mundo y una Bota de Oro mundialista, mientras que Vinícius Júnior llegaba con dos títulos de la Champions League y un premio The Best.

Aunque cada generación ha competido en contextos diferentes y las comparaciones siempre admiten matices, el contraste permite dimensionar la extraordinaria ventaja con la que Messi construyó su legado desde muy temprana edad.

El futbolista más completo según los registros

Las cifras recopiladas durante más de dos décadas por entidades especializadas como Opta, StatsBomb, FIFA, UEFA y Transfermarkt coinciden en una misma conclusión: Lionel Messi nunca ha sido únicamente un goleador.

Su influencia sobre el juego va mucho más allá de las anotaciones. A lo largo de su carrera se ha consolidado simultáneamente como creador, asistidor, organizador y líder ofensivo.

Por eso aparece entre los mejores futbolistas de todos los tiempos en prácticamente todos los indicadores ofensivos relevantes: goles, asistencias, participación directa en anotaciones, pases clave, regates exitosos, ocasiones creadas, efectividad en tiros libres, precisión de pase e influencia ofensiva total.

Muy pocos jugadores lograron dominar tantas facetas del juego al mismo tiempo y, sobre todo, mantener ese nivel durante un período tan prolongado.

Una regularidad nunca vista

La grandeza de Messi no solo se explica por sus récords, sino por la capacidad de sostenerlos durante casi toda una vida deportiva. Durante más de 17 temporadas consecutivas se mantuvo entre los principales candidatos al Balón de Oro, una regularidad sin precedentes que terminó reflejada en la conquista de ocho galardones y en múltiples presencias dentro del podio.

En ese mismo período conservó cifras goleadoras extraordinarias tanto con el Barcelona como con la selección argentina y, tras dejar el fútbol europeo, consiguió reinventarse para seguir siendo el referente absoluto de la Albiceleste.

Incluso estudios académicos recientes sobre consistencia goleadora concluyen que tanto Messi como Cristiano Ronaldo mantuvieron niveles extraordinarios de rendimiento durante más de 17 años consecutivos, una longevidad competitiva que no encuentra antecedentes en la historia del fútbol moderno.

La última gran función

Con 39 años, Lionel Messi se prepara para disputar probablemente la última gran final internacional de su carrera. Lo hará como capitán de Argentina, como campeón vigente del mundo y después de haber guiado nuevamente a su selección hasta la definición del título.

Pero también llegará respaldado por estadísticas que lo siguen ubicando entre los futbolistas más determinantes del campeonato y en la pelea por la Bota de Oro del Mundial.

En una época en la que la mayoría de las leyendas del fútbol ya había dejado la actividad profesional, el argentino continúa ampliando una colección de récords que parece inalcanzable.

Mientras Ronaldo Nazário recordaba que a los 39 años llevaba cuatro temporadas retirado y pesaba 120 kilogramos, Messi se dispone a jugar otra final mundialista con la posibilidad de seguir engrandeciendo una trayectoria que, para millones de aficionados, ya lo convirtió en el mejor futbolista de todos los tiempos.

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