Publicidad

 

Alias Marlon y alias Ñeque reaparecen en video: quiénes son y cuál es su prontuario

El historial de dos criminales en la mira de las autoridades.

Video marlon
Por Agencia Periodismo Investigativo | Lun, 20/07/2026 - 10:45 Créditos: Captura pantalla de video / Nuevo video de alias Marlon

Alias Marlon y alias Ñeque reaparecen en video de las disidencias mientras Fuerzas Militares verifican su autenticidad. Un nuevo video atribuido a las disidencias de las extintas Farc abrió un nuevo capítulo sobre los resultados de recientes operaciones militares adelantadas por la Fuerza Pública.

En la grabación aparecen dos hombres identificados como alias Marlon y alias Ñeque, señalados por las autoridades como integrantes de esa estructura armada y cuya muerte había sido anunciada semanas atrás por altos mandos del sector Defensa.

La difusión del material audiovisual llevó a que organismos de inteligencia iniciaran un proceso de verificación técnica para establecer si las imágenes corresponden realmente a registros recientes y si las personas que aparecen en ellas son los cabecillas reportados como abatidos.

El análisis busca determinar la fecha de grabación, la autenticidad del contenido y la posible existencia de alteraciones digitales.

La aparición del video generó interrogantes debido a que el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y el comandante general de las Fuerzas Militares, general Hugo López, habían informado previamente sobre la muerte de alias Marlon durante operaciones desarrolladas contra las disidencias.

Ahora, la nueva grabación pone bajo revisión esa información y obliga a las autoridades a contrastar nuevamente los resultados operacionales con los elementos de inteligencia disponibles.

Antes de que el video se hiciera público, fuentes de inteligencia militar consultadas por medios nacionales indicaron que el material comenzó a ser sometido a protocolos de verificación.

De acuerdo con esas fuentes, en una evaluación preliminar el registro presenta características compatibles con un video auténtico; sin embargo, aclararon que ningún análisis puede considerarse concluyente mientras no finalicen las revisiones técnicas, forenses y de inteligencia que permitan establecer con certeza su origen y fecha de producción.

Durante la grabación, uno de los hombres que aparece identificado como integrante de las disidencias sostiene que la organización mantiene su capacidad operativa y cuestiona los anuncios oficiales relacionados con las operaciones militares desarrolladas durante los meses de junio.

En su intervención asegura que las informaciones difundidas por el Gobierno sobre la supuesta muerte de varios integrantes del grupo corresponden, según su versión, a "falsas noticias" y afirma que esas comunicaciones no afectaron la estructura del grupo armado.

El mensaje también hace referencia a los reportes emitidos el 20 y el 29 de junio sobre operaciones de la Fuerza Pública, fechas en las que altos funcionarios del Gobierno informaron sobre golpes contra esa organización ilegal.

En el pronunciamiento, el grupo armado rechaza las versiones oficiales y sostiene que sus mandos continúan desarrollando actividades en diferentes zonas del país.

Además de responder a las versiones oficiales sobre las operaciones militares, en el mismo video los voceros de las disidencias formularon críticas contra el Gobierno del presidente electo Abelardo De La Espriella.

En el mensaje cuestionan el rumbo político del país y hacen referencias a la relación de Colombia con Estados Unidos, al tiempo que llaman a sus seguidores a mantener su respaldo a la organización ilegal y a su proyecto político y militar.

Mientras tanto, dentro de las Fuerzas Militares continúa el análisis sobre lo ocurrido durante la operación en la que habría resultado abatido alias Marlon.

Fuentes consultadas señalaron que los militares que participaron directamente en el procedimiento manifestaron haber impactado al objetivo durante los combates.

No obstante, el cuerpo del cabecilla nunca fue recuperado, situación que posteriormente complicó la confirmación definitiva del resultado operacional.

Ese vacío probatorio es precisamente uno de los aspectos que hoy concentra la atención de los organismos de inteligencia. Sin la recuperación del cadáver ni la obtención de otros elementos técnicos que permitieran confirmar plenamente la muerte del cabecilla, el anuncio oficial quedó sujeto a posteriores verificaciones que ahora cobran relevancia tras la difusión del nuevo video.

Un oficial con experiencia en operaciones contra organizaciones armadas explicó que, cuando no existe evidencia física suficiente sobre la neutralización de un objetivo de alto valor, los protocolos recomiendan esperar la consolidación de información adicional antes de hacer pública la confirmación del fallecimiento.

Entre esos mecanismos se encuentran el análisis de comunicaciones interceptadas, labores de inteligencia humana y otros procedimientos técnicos que permiten establecer con mayor precisión la situación interna de las estructuras ilegales.

Según esa fuente, la trazabilidad de un cabecilla puede consolidarse con el paso de los días mediante la recopilación de información proveniente de distintas fuentes de inteligencia.

Solo después de integrar esos elementos suele emitirse una confirmación definitiva sobre la muerte de un integrante de alto nivel dentro de una organización armada.

A pesar de esas circunstancias, el general Hugo López reiteró el pasado 2 de julio que alias Marlon había muerto como consecuencia de la operación militar desarrollada por las Fuerzas Militares. En ese momento sostuvo que diversos análisis técnicos respaldaban la información oficial.

El alto oficial explicó entonces que las evaluaciones especializadas realizadas sobre otros materiales audiovisuales conocidos hasta ese momento evidenciaban inconsistencias y posibles alteraciones digitales durante los procesos de edición.

De acuerdo con su pronunciamiento, esas características impedían que dichos registros fueran considerados elementos técnicos suficientes para desvirtuar los resultados obtenidos por la operación militar reportada por la Fuerza Pública.

Sin embargo, la difusión del nuevo video obligó nuevamente a revisar cada uno de los elementos disponibles. Expertos en inteligencia militar adelantan estudios sobre metadatos, secuencias audiovisuales, georreferenciación, reconocimiento facial, análisis de voz y otros procedimientos forenses destinados a establecer si la grabación corresponde realmente a un registro reciente o si se trata de imágenes obtenidas con anterioridad.

El caso de alias Ñeque presenta un panorama similar. Fuentes militares reconocieron que tampoco existe hasta el momento una trazabilidad plenamente consolidada que permita establecer de manera definitiva si ese integrante de las disidencias falleció durante las operaciones anunciadas por las autoridades o si continúa con vida. 

Esa incertidumbre hace parte de las verificaciones que actualmente desarrollan los organismos de inteligencia.

La aparición del video también reabre el debate sobre los protocolos utilizados para divulgar resultados operacionales relacionados con objetivos de alto valor dentro de organizaciones armadas ilegales.

Analistas en seguridad han señalado en distintas ocasiones que la confirmación de la muerte de cabecillas requiere evidencia física, pruebas de inteligencia y procedimientos de verificación que reduzcan el margen de error antes de emitir anuncios públicos.

Alias Marlon, identificado por las autoridades como Iván Jacob Idrobo Arredondo, era considerado uno de los principales comandantes del frente Dagoberto Ramos Ortiz, estructura perteneciente al Estado Mayor Central (EMC) de las disidencias de las antiguas Farc bajo el mando de alias Iván Mordisco.

Su área de influencia comprendía principalmente los departamentos de Cauca y Valle del Cauca, donde coordinaba acciones armadas, control territorial y actividades relacionadas con economías ilegales.

Los organismos de seguridad lo señalaban como uno de los responsables de planear y ejecutar atentados contra la Fuerza Pública, ataques con explosivos, hostigamientos a estaciones de Policía y bases militares, así como homicidios selectivos, desplazamientos forzados, extorsiones y control de corredores estratégicos utilizados para el narcotráfico.

También era investigado por el reclutamiento de menores de edad y por coordinar acciones contra la población civil en municipios del norte del Cauca y del suroccidente del país. Debido a su importancia dentro de la estructura, las autoridades lo ubicaban entre los hombres de mayor confianza de Iván Mordisco.

El nombre de alias Marlon adquirió mayor notoriedad tras el atentado ocurrido en la vía Panamericana, en el departamento del Cauca, donde las autoridades lo señalaron como uno de los presuntos responsables de la ofensiva terrorista que dejó múltiples víctimas.

Por esa razón, el Gobierno Nacional llegó a ofrecer una recompensa millonaria por información que permitiera ubicarlo y capturarlo, convirtiéndolo en uno de los objetivos prioritarios de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional.

Por su parte, alias Ñeque, identificado por distintos reportes como Juan Diego Palta Montero, ocupaba el cargo de segundo cabecilla del frente Dagoberto Ramos y era considerado la mano derecha de alias Marlon.

Según información oficial, tenía la responsabilidad de coordinar operaciones armadas en terreno, supervisar grupos de combate, planear ataques contra la Fuerza Pública y mantener el control sobre varias zonas rurales del Cauca.

Las autoridades sostenían que estaba llamado a asumir el liderazgo de esa estructura tras la presunta muerte de Marlon.

Los expedientes de inteligencia atribuyen a alias Ñeque participación en actividades de narcotráfico, cobro de extorsiones, instalación de artefactos explosivos improvisados, ataques contra unidades militares y policiales, intimidaciones a comunidades y apoyo logístico para acciones terroristas ejecutadas por el frente Dagoberto Ramos.

Asimismo, era investigado por coordinar redes de abastecimiento de armamento y por mantener la capacidad operativa de esa organización armada en el norte del Cauca.

Las autoridades también lo relacionaban con amenazas dirigidas contra funcionarios del Estado y con la difusión de mensajes propagandísticos de las disidencias.

Su cercanía con alias Marlon lo convirtió en uno de los hombres con mayor ascendencia dentro de esa estructura, razón por la cual fue incluido entre los principales objetivos de las operaciones militares adelantadas contra el Estado Mayor Central en el suroccidente del país.

Etiquetas