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ETB cerró 2025 con millonarias pérdidas 19.1% más que 2024: cuestionan pobre labor de su presidente Diego Molano

Peso de la deuda y ajustes contables marcaron el primer año de Diego Molano quien es criticado por sus manejos, gastos excesivos y burocracia.

Sede ETB
Por Agencia Periodismo Investigativo | Mar, 03/03/2026 - 18:12 Créditos: Tomada de https://etbdigital.com/ Millonarias pérdida de ETB en 2025

La Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB) terminó 2025 con un resultado neto negativo de $117.852 millones, una pérdida que, además, significó un aumento de 19,1% frente a la de 2024 ($98.970 millones), en un año en el que la compañía reportó flojas señales de recuperación en sus indicadores operativos y puso en marcha un giro estratégico con el que busca dejar de depender únicamente del negocio tradicional de conectividad.

Por eso en el entorno de las telecomunicaciones, al interior de la administración y en el Concejo de Bogotá, existe inconformidad con la gestión de Molano, a la que califican poco austera, con cuestionadas movidas de nómina y con decisiones estratégicas erradas.

Y es que el balance dejó una fotografía dual. Por un lado, ETB informó que sus ingresos operacionales llegaron a $1,55 billones en 2025, con un crecimiento de 6% frente al año anterior, y destacó que el último tramo del año fue el más dinámico: en el cuarto trimestre los ingresos operacionales crecieron 13% interanual, mientras los gastos operacionales se redujeron 9% y el Ebitda operacional aumentó 122%, cifras presentadas como evidencia de que el plan de transformación empezó a reflejarse en la operación cotidiana.

Presidente de la ETB, Diego Molano

 

Ese repunte operativo también se vio en dos indicadores que ETB subrayó como “punto de quiebre” después de varios años de estrechez. El Ebitda operacional aumentó 50% frente a 2024 y la utilidad operacional pasó de $34 millonesa cerca de $56.000 millones en 2025.

Es decir, el negocio de base —antes de intereses, impuestos y efectos contables— mostró destellos en eficiencia y margen, en parte apalancado en recortes de gasto y en una reorientación comercial poco efectiva hacia servicios y soluciones digitales para empresas y sector público.

Sin embargo, el estado final del ejercicio quedó determinado por factores que, según la propia compañía, no provienen del desempeño del “día a día” comercial.

ETB atribuyó el resultado neto negativo principalmente al pago de intereses de la deuda y a un efecto contable asociado a la reversión de un reconocimiento de impuesto diferido.

En la práctica, esto significa que, aunque la operación mejoró, el costo financiero del endeudamiento y los ajustes contables tuvieron el suficiente peso como para mantener el cierre anual en rojo.

La estructura financiera y los movimientos de deuda durante 2025 ayudan a dimensionar ese contexto.

En información relevante reportada al mercado se registró, por ejemplo, la firma de un empréstito con Bancolombia (agosto de 2025) por $25.978 millones, a 36 meses, con una tasa referenciada a IBR + 3,07%.

A ello se sumó la novación de un tramo de crédito con Scotiabank por $324.000 millones, en la que ETB reportó una mejora del perfil de deuda y una reducción del componente de tasa (de 5,80% + IBR a 5,50% + IBR).

Estas operaciones reflejan una gestión activa del pasivo, pero también confirman un nivel de endeudamiento que obliga a convivir con intereses significativos.

A la presión financiera se agregó el impacto de decisiones y contingencias que comprometen caja y programación de pagos.

La Superintendencia Financiera registró una comunicación de ETB sobre un acuerdo de transacción con Comcel que cerró múltiples procesos y estableció que ETB desembolsaría $90.000 millones más IVA en seis cuotas semestrales, con el primer pago realizado el 29 de septiembre de 2025. 

En un año donde la empresa insistió en una supuesta disciplina de costos, este tipo de obligaciones extraordinarias se convierte en un elemento adicional para entender por qué el resultado neto no siguió el ritmo de la mejoría operacional.

Trabajadores de ETB durante mantenimiento rutinario

 

En paralelo, el reporte público sobre la estrategia muestra que la compañía decidió “pagar” la transformación con inversión fuerte en infraestructura y expansión de red.

ETB informó inversiones por más de $300.000 millones en 2025 y anunció una inversión adicional de US$70 millones en tres años, de la mano de una alianza con ZTE, para ampliar fibra óptica en Bogotá.

En términos corporativos, el mensaje fue claro: priorizar crecimiento de capacidades y red para disputar mercado a operadores con mayor escala (Claro, Movistar-Tigo), aun si el retorno pleno de esa apuesta no se refleja de inmediato en el resultado final del ejercicio.

Todo ese movimiento ocurrió en el primer año completo de Diego Molano Vega como presidente, luego de que la junta definiera su llegada a partir de enero de 2025, más de un año después con resultados poco satisfactorios.

El enfoque que la empresa ha comunicado desde entonces combina dos rutas: optimizar el negocio “Telco” (conectividad, fibra y servicios asociados) y, al mismo tiempo, desarrollar una “TechCo” basada en soluciones digitales (por ejemplo, servicios para educación, salud y gobierno, además de alianzas tecnológicas).

Bajo esa narrativa, ETB defendió que la pérdida neta no debe leerse como deterioro operativo, sino como un cierre afectado por intereses y ajustes contables, mientras la operación comienza a recuperar tracción.

El resultado, en síntesis, fue un 2025 con avances visibles en ingresos operacionales, Ebitda y utilidad operacional —sobre todo en el tramo final del año—, pero con un “techo” impuesto por el peso del endeudamiento, los costos financieros y efectos contables que terminaron inclinando el balance anual hacia pérdidas.

La sostenibilidad de la mejoría, y la posibilidad de que el rojo se reduzca o se revierta, dependerá de que ETB mantenga el crecimiento de ingresos en fibra y soluciones digitales, convierta la inversión en clientes y márgenes recurrentes, y continúe mejorando su perfil de deuda en un entorno donde la competencia en precios, cobertura y velocidad en Bogotá no da tregua, claro y con lo fundamental, un mejoramiento de la labor de su presidente Diego Molano quien por ahora según lo resultados, los expertos y un sector del entorno político, deja más sombras que luces.

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