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Empleo informal lidera creación de puestos en Colombia y supera al trabajo formal entre 2022 y 2026

Colombia: 1,27 millones de empleos por cuenta propia impulsan caída del desempleo.

vendedores informales
Por Agencia Periodismo Investigativo | Sáb, 02/05/2026 - 11:34 Créditos: Alcaldía de Cali

La reducción del desempleo en Colombia hasta el 8,8% en marzo de 2026 —la cifra más baja para ese mes desde 2001— ha sido presentada como uno de los principales resultados del mercado laboral en los últimos años.

Sin embargo, un análisis detallado de las cifras oficiales revela que este comportamiento ha estado impulsado, en gran medida, por el crecimiento del trabajo por cuenta propia, que ha superado al empleo formal tanto en volumen como en ritmo de expansión.

De acuerdo con datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), entre marzo de 2025 y marzo de 2026 se generaron cerca de 650.000 nuevos empleos en el país.

De ese total, 457.000 correspondieron a trabajadores por cuenta propia, mientras que los empleos particulares —asociados a relaciones laborales formales— aumentaron en menor proporción.

Este comportamiento no es coyuntural. En los últimos cuatro años, el trabajo independiente ha sido el principal motor de generación de empleo.

Entre marzo de 2022 y marzo de 2026 se crearon aproximadamente 1,27 millones de ocupaciones por cuenta propia, frente a 1,18 millones de empleos particulares. En términos porcentuales, esto representa un crecimiento de 14% en el primer grupo, frente a 12,7% en el segundo.

Actualmente, el país registra cifras prácticamente equivalentes entre ambas modalidades: alrededor de 10,47 millones de trabajadores asalariados particulares y 10,33 millones de personas que generan ingresos de manera independiente.

El descenso del desempleo ha coincidido con un aumento sostenido en el número de personas ocupadas, que alcanzó cerca de 24,3 millones en marzo de 2026.

Sin embargo, distintos análisis advierten que este crecimiento no necesariamente refleja una mejora en la calidad del empleo.

El trabajo por cuenta propia suele estar asociado a menores niveles de estabilidad, ausencia de prestaciones sociales y baja cobertura en seguridad social.

De hecho, más de la mitad de los ocupados en el país permanece en condiciones de informalidad, lo que evidencia limitaciones estructurales del mercado laboral.

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A esto se suma una desconexión entre la generación de empleo y el crecimiento económico. Investigaciones recientes indican que los sectores que más han contribuido a la ocupación —como el comercio, el entretenimiento y la administración pública— tienen una baja incidencia en la productividad, lo que ha derivado en una reducción del rendimiento por trabajador y presión sobre los ingresos reales.

Especialistas han advertido que el comportamiento del empleo particular muestra señales de debilitamiento. En algunos periodos recientes se ha registrado una contracción en la creación de puestos formales, lo que contrasta con el aumento del trabajo independiente.

Entre los factores que podrían incidir en esta dinámica se mencionan el incremento del salario mínimo en los últimos años y los costos asociados a la implementación de la reforma laboral, elementos que podrían afectar la capacidad de las empresas para generar nuevas plazas formales, en especial en micro, pequeñas y medianas empresas.

Gremios empresariales también han señalado inconsistencias en la lectura de los indicadores, particularmente frente a la coexistencia de una reducción en la informalidad con un crecimiento del trabajo por cuenta propia, tradicionalmente vinculado a este tipo de ocupación.

Desde el Ejecutivo, la interpretación de las cifras es distinta. El Gobierno ha defendido que los avances en empleo se enmarcan en una política de transformación estructural del mercado laboral, orientada a garantizar condiciones dignas y ampliar la protección social.

En este contexto, fue presentada la Política Nacional de Trabajo Digno y Decente, contenida en el Conpes 4189, que contempla 104 acciones y una inversión de 1,82 billones de pesos con horizonte de ejecución hasta 2035.

El plan incluye líneas de acción como la promoción del empleo en sectores asociados a la transición energética y digital, la reducción de brechas laborales en poblaciones históricamente excluidas, el fortalecimiento de la inspección laboral y la ampliación del acceso a mecanismos de protección social.

Una parte significativa de los recursos será ejecutada a través del Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), con el objetivo de formar talento para nuevas demandas del mercado laboral, especialmente en actividades relacionadas con energías limpias y transformación tecnológica.

Asimismo, el Ministerio del Trabajo anunció la expedición de un decreto para la reparación colectiva del movimiento sindical, dirigido a reconocer a más de 15.000 víctimas de violencia antisindical en el país, como parte de una agenda que busca fortalecer el diálogo laboral y la institucionalidad.

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