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El martinete no es el único: siete movimientos peligrosos que la WWE ha prohibido o restringido
Las siete llaves más peligrosas que han provocado graves lesiones a luchadores.
La WWE, una de las principales empresas de lucha libre profesional del mundo, ha prohibido o restringido durante diferentes etapas de su historia movimientos que representan riesgos de lesiones cerebrales, fracturas cervicales, daños en la médula espinal y traumatismos que pueden dejar secuelas permanentes.
Entre ellos figuran el martinete, las patadas directas a la cabeza, algunas llaves que obligan al adversario a caer sobre el cuello y los saltos acrobáticos que pueden terminar en accidentes cuando el ejecutante pierde el control.
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El debate sobre estas maniobras volvió a cobrar importancia tras la muerte del réferi mexicano Gerardo Germán Pineda, conocido como “El Búho”, en Mineral de la Reforma, estado de Hidalgo, México.
Las versiones difundidas sobre el caso señalan que el árbitro habría recibido un martinete antes de fallecer. Sin embargo, la relación entre esa maniobra y su muerte requiere confirmación mediante los resultados de la investigación y los dictámenes médicos correspondientes.
El martinete, conocido internacionalmente como piledriver, es una técnica en la que un luchador coloca a su adversario en posición invertida y ejecuta una caída que, dependiendo de su variante y de la forma en que se realice, puede transmitir una fuerza considerable a la cabeza y al cuello.
El peligro aumenta cuando la cabeza recibe directamente el impacto contra la lona o cuando el cuello soporta una compresión excesiva. En estas circunstancias pueden producirse lesiones de las vértebras cervicales, afectaciones neurológicas y daños en la médula espinal.
Aunque la lucha libre profesional utiliza movimientos previamente coordinados y técnicas para reducir los impactos, las maniobras requieren precisión, preparación física y colaboración entre los participantes.
Una pérdida de equilibrio, una ejecución incorrecta o una diferencia en los tiempos de reacción puede convertir una secuencia prevista en un accidente.
La WWE ha modificado sus criterios de seguridad a lo largo de las décadas. No obstante, es necesario distinguir entre los movimientos expresamente prohibidos, aquellos sujetos a autorización, las restricciones temporales y las maniobras que algunos luchadores dejaron de ejecutar por decisión propia.
La empresa no mantiene a disposición del público una lista histórica completa que permita establecer que las siete técnicas han estado prohibidas de manera permanente.
Una de las maniobras que estuvo sometida a restricciones es el Punt Kick, popularizado por Randy Orton, uno de los luchadores más reconocidos de la WWE.
El movimiento consiste en correr hacia un adversario que se encuentra arrodillado o con la cabeza cerca de la lona y simular una patada de gran potencia contra su cráneo. La maniobra se convirtió en uno de los recursos característicos de Orton durante su etapa como antagonista en la programación de la compañía.
En enero de 2009, durante un episodio de Monday Night Raw, Orton ejecutó el movimiento contra Vince McMahon, entonces principal directivo de la WWE.
La secuencia formó parte de una rivalidad desarrollada dentro de la programación de la empresa.
Diversas publicaciones especializadas han relacionado las posteriores restricciones del movimiento con la preocupación por las conmociones cerebrales. Sin embargo, no existe suficiente documentación pública para afirmar que aquel episodio provocó por sí solo una prohibición general o que McMahon sufrió una conmoción cerebral diagnosticada como consecuencia directa del golpe.
El Punt Kick desapareció durante periodos prolongados de la programación y volvió a ser utilizado por Orton en 2020, lo que demuestra que no se trató de una prohibición permanente.
Otra de las técnicas cuestionadas por sus riesgos es el Vertebreaker, una maniobra en la que el luchador sostiene a su adversario de espaldas, con el cuerpo invertido, antes de dejarse caer para completar el movimiento.
La técnica puede comprometer la región cervical cuando el receptor no queda protegido durante la caída. Su ejecución exige que quien realiza el movimiento controle el peso y la posición de su adversario hasta el momento del impacto.
El Vertebreaker alcanzó notoriedad en la lucha libre estadounidense por su utilización por parte de Shane Helms, conocido posteriormente como The Hurricane, durante su trayectoria en World Championship Wrestling (WCW).
La maniobra pertenece a una familia de técnicas relacionadas con movimientos desarrollados en la lucha libre japonesa. Entre sus antecedentes se encuentran variantes utilizadas por Megumi Kudo, aunque no debe confundirse la evolución de estas técnicas con la autoría documentada de cada una.
Su peligrosidad llevó a que dejara de formar parte de las maniobras habituales de la WWE. Las referencias históricas a su prohibición se concentran en el riesgo de que el receptor caiga sobre la cabeza o el cuello, aunque no se dispone de una comunicación oficial pública que permita establecer una fecha única y definitiva de prohibición.
El Shooting Star Press es otro de los movimientos que ha generado restricciones por la dificultad de su ejecución. Consiste en saltar desde una de las esquinas del cuadrilátero, realizar una rotación hacia atrás en el aire y caer sobre el cuerpo del adversario.
El riesgo principal aparece cuando el luchador no completa la rotación o calcula incorrectamente la distancia. En esos casos puede aterrizar sobre la cabeza, el cuello o la parte superior de la espalda, con posibilidad de sufrir lesiones cervicales y traumatismos craneales.
Uno de los accidentes más recordados ocurrió el 30 de marzo de 2003, durante WrestleMania XIX, cuando Brock Lesnar se enfrentó a Kurt Angle por el Campeonato de la WWE.
Lesnar intentó ejecutar el Shooting Star Press desde la tercera cuerda, pero no completó correctamente la rotación y cayó sobre la cabeza y la parte superior del cuerpo. El luchador sufrió una conmoción cerebral, aunque consiguió continuar el combate.
La propia WWE reconoce en su reseña histórica del enfrentamiento que Lesnar falló al ejecutar el movimiento y posteriormente consiguió la victoria mediante su maniobra característica, el F-5.
El accidente se convirtió en uno de los episodios más conocidos de WrestleMania y contribuyó a que la empresa limitara la utilización de movimientos aéreos de elevada complejidad. Sin embargo, el Shooting Star Press no desapareció de la programación, pues otros luchadores continuaron utilizándolo.
Una cuarta técnica es el Burning Hammer, una llave asociada especialmente con la lucha libre japonesa y popularizada por Kenta Kobashi.
En su versión más conocida, el luchador coloca al adversario sobre sus hombros, en una posición semejante a la utilizada para un fireman's carry, antes de ejecutar una caída que puede dirigir el peso del receptor hacia el cuello y la parte superior de la espalda.
El movimiento exige un control preciso del cuerpo del adversario porque una ejecución incorrecta puede provocar que la cabeza soporte parte de la fuerza del impacto.
El Burning Hammer adquirió notoriedad internacional por las actuaciones de Kobashi en Japón, donde fue utilizado como una maniobra de definición en combates de gran exigencia física.
En la WWE, su utilización ha sido excepcional y no existe documentación pública suficiente para afirmar que haya estado sometido a una prohibición general y permanente. Su presencia limitada responde, entre otros factores, a la complejidad técnica y al riesgo asociado con su ejecución.
El Diving Headbutt, conocido como cabezazo en picada, también figura entre los movimientos que han generado preocupación por las lesiones cerebrales.
La maniobra consiste en lanzarse desde una esquina elevada del cuadrilátero hacia un adversario tendido sobre la lona, simulando un impacto con la cabeza contra el cuerpo del oponente.
Fue popularizada por luchadores como Harley Race y Dynamite Kid, y posteriormente se convirtió en uno de los movimientos característicos de Chris Benoit.
Benoit, quien desarrolló una carrera en diferentes organizaciones de lucha libre antes de alcanzar notoriedad en la WWE, utilizó durante años esta técnica como parte de sus combates.
En junio de 2007, el luchador asesinó a su esposa, Nancy Benoit, y a su hijo Daniel, antes de suicidarse en su vivienda de Georgia, Estados Unidos.
Después de su muerte, los estudios realizados sobre su cerebro identificaron signos de encefalopatía traumática crónica (ETC), una enfermedad neurodegenerativa asociada con la exposición repetida a impactos en la cabeza.
El diagnóstico contribuyó a ampliar el debate sobre los efectos acumulativos de las conmociones cerebrales y otros traumatismos en los deportistas de contacto.
No obstante, los hallazgos médicos no permiten atribuir los crímenes cometidos por Benoit exclusivamente a la enfermedad ni establecer que el Diving Headbutt haya sido la causa específica del daño cerebral.
La preocupación por este tipo de lesiones llevó a que la WWE reforzara sus protocolos de evaluación médica y protección de los luchadores. Aunque el cabezazo desde las cuerdas dejó de ser habitual durante algunos periodos, también ha sido ejecutado posteriormente por otros integrantes de la compañía, por lo que no puede describirse como una técnica prohibida sin excepciones.
El sexto movimiento es el Muscle Buster, una maniobra de fuerza que adquirió notoriedad en la WWE por su utilización por parte de Samoa Joe.
Para ejecutarlo, el luchador levanta al adversario y lo coloca sobre sus hombros, con el cuerpo elevado y las piernas controladas, antes de dejarse caer hacia atrás. La técnica concentra parte del impacto en la espalda superior y puede comprometer la región cervical si el receptor no queda correctamente protegido.
El movimiento quedó asociado con uno de los accidentes más graves de la lucha libre estadounidense reciente.
El 1 de junio de 2015, Tyson Kidd sufrió una lesión cervical durante un combate no televisado contra Samoa Joe, celebrado en San Antonio, Texas.
La WWE confirmó oficialmente el 7 de junio de ese año que Kidd había resultado lesionado durante el enfrentamiento y que permanecía bajo evaluación médica.
Posteriormente se conoció que la lesión había afectado gravemente su columna cervical y que necesitó una intervención quirúrgica. El accidente puso fin a su carrera como luchador activo.
El caso quedó vinculado al Muscle Buster, maniobra utilizada por Samoa Joe, y abrió nuevas discusiones sobre los riesgos de las técnicas que pueden transmitir fuerzas elevadas al cuello.
Después del accidente, el movimiento dejó de utilizarse de manera habitual en la programación de la WWE, aunque posteriormente volvió a aparecer en determinadas ocasiones.
Por esa razón, su situación debe describirse como una restricción de uso durante diferentes etapas, y no como una prohibición absoluta y definitiva.
El séptimo movimiento es el Piledriver o martinete, una de las maniobras más conocidas de la lucha libre profesional y una de las que mayores controversias ha provocado por sus posibles consecuencias sobre la columna cervical.
Existen diferentes variantes, pero todas comparten una característica: el adversario es colocado en una posición invertida antes de ejecutar una caída controlada.
En las versiones tradicionales, el luchador que realiza la maniobra debe proteger la cabeza del receptor para impedir que golpee directamente contra la lona. Si pierde el control, el peso corporal puede generar una compresión peligrosa sobre el cuello.
Uno de los accidentes que marcaron la historia de esta técnica ocurrió el 3 de agosto de 1997, durante SummerSlam, cuando Stone Cold Steve Austin se enfrentó a Owen Hart.
Durante el combate, Hart ejecutó una variante conocida como sit-out tombstone piledriver. La maniobra terminó con Austin sufriendo una grave lesión cervical después de que su cabeza impactara contra la lona.
El luchador experimentó una parálisis transitoria y permaneció inmóvil durante varios momentos. Aunque logró completar el combate, el accidente tuvo consecuencias prolongadas sobre su salud y su trayectoria profesional.
Austin continuó compitiendo después de la lesión, pero los problemas cervicales influyeron en las decisiones médicas y profesionales que marcaron sus últimos años como luchador activo.
El accidente se convirtió en uno de los antecedentes más citados en las discusiones sobre la utilización del martinete dentro de la WWE.
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