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Rescatan en Usme a Lazy, un perro que permanecía encerrado en una caja de madera

Autoridades investigan presunto maltrato animal.

Perrito Lazy
Por Agencia Periodismo Investigativo | Jue, 03/09/2026 - 12:08 Créditos: Captura pantalla de video / Rescatan a Lazy, perro que permanecía encerrado en una caja de madera en Bogotá

Lazy, un perro de raza pitbull que permanecía confinado en una estructura improvisada construida con madera, tejas y otros materiales, fue rescatado por las autoridades en la localidad de Usme, en el sur de Bogotá, después de que una denuncia ciudadana alertara sobre las condiciones en las que era mantenido.

El procedimiento fue adelantado por el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA), con acompañamiento de la Policía Metropolitana de Bogotá. Tras verificar las condiciones de alojamiento del perro, el equipo técnico emitió un concepto desfavorable de bienestar animal, lo que dio paso a su aprehensión material preventiva y posterior traslado a la Unidad de Cuidado Animal (UCA).

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La denuncia indicaba que Lazy, un animal de tamaño grande, permanecía dentro de una pequeña construcción improvisada con madera, tejas y cartón. En el sitio también había residuos, basura y elementos de construcción. Versiones de habitantes del sector señalaron que el perro pasaba allí gran parte del tiempo y ladraba de manera constante.

De acuerdo con esas denuncias, el caso llevaba varios meses siendo advertido por integrantes de la comunidad. También se señaló que, durante algunos de los momentos en los que Lazy salía del lugar donde permanecía encerrado, habría recibido golpes de su responsable. Estas circunstancias hacen parte de las denuncias conocidas y deberán ser evaluadas por las autoridades dentro del proceso correspondiente.

Luego de la intervención, Lazy fue retirado del inmueble y puesto bajo custodia del IDPYBA. El Distrito informó que el perro fue llevado a la Unidad de Cuidado Animal para realizarle una evaluación médica detallada que permita establecer su condición física y determinar si presenta lesiones, enfermedades u otras afectaciones derivadas de las condiciones en las que permanecía.

La evaluación veterinaria también resulta importante para determinar posibles alteraciones de comportamiento. El IDPYBA establece que, durante las verificaciones por presunto maltrato, sus profesionales examinan tres componentes centrales: salud física y nutrición, confort y adecuación del espacio, y comportamiento y estado mental del animal.

Desde el punto de vista técnico, mantener permanentemente a un perro en un espacio reducido puede comprometer varios componentes de su bienestar cuando el lugar no permite suficiente movilidad, descanso adecuado, interacción, ejercicio o expresión de comportamientos propios de la especie. En Bogotá, precisamente, la valoración de estos casos no se limita a comprobar la existencia de lesiones visibles: también analiza las condiciones del alojamiento y el estado mental y conductual del animal.

El protocolo utilizado por el Escuadrón Anticrueldad contempla la emisión de un concepto desfavorable cuando los profesionales encuentran vulnerados los principios básicos de bienestar animal. Una vez establecido ese concepto, corresponde a la Policía Nacional o a los inspectores de Policía efectuar la aprehensión material preventiva. El IDPYBA recibe entonces al animal en custodia para proporcionarle la atención que requiera.

Eso fue lo que ocurrió con Lazy. La actuación policial permitió retirarlo del sitio mientras se determina, mediante los elementos técnicos y jurídicos recopilados, qué responsabilidades pueden derivarse del caso. El expediente será trasladado a las autoridades competentes para continuar con las actuaciones correspondientes.

La medida aplicada tiene respaldo en la denominada Ley Ángel, Ley 2455 de 2025, que fortaleció en Colombia las herramientas contra el maltrato animal. La norma define la aprehensión material preventiva como el procedimiento mediante el cual un animal puede ser retirado temporalmente de quien lo tiene bajo su responsabilidad cuando existan conocimientos o indicios de conductas de maltrato o de situaciones que vulneren su integridad física o emocional.

La legislación establece, además, que para efectuar esta aprehensión preventiva no se necesita una orden judicial o administrativa previa y dispone que las quejas relacionadas con estas circunstancias deben ser atendidas en un plazo máximo de 24 horas. La medida no constituye por sí sola una condena contra el responsable del animal, pues las eventuales sanciones dependen del procedimiento posterior y de las pruebas obtenidas.

La Ley 2455 también contempla consecuencias penales cuando el maltrato produce lesiones que menoscaban gravemente la salud o integridad física del animal. En esos casos, la legislación establece penas de prisión de 20 a 42 meses, además de multas, inhabilidades relacionadas con actividades que involucren animales y prohibición de adquirirlos, tenerlos, cuidarlos o albergarlos.

La aplicación de estas disposiciones en el caso de Lazy dependerá de los resultados veterinarios y de lo que determinen las autoridades, por lo que hasta ahora se trata de un caso de presunto maltrato y tenencia irresponsable.

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