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Rescatan en Medellín una mona cariblanca con fracturas y los colmillos recortados
El primate fue hallado en cautiverio dentro de un apartamento de Medellín. Presentaba fracturas, heridas y signos de maltrato asociados al tráfico ilegal de fauna silvestre.
Una hembra infantil de mono cariblanco (Cebus albifrons) fue rescatada por el Área Metropolitana del Valle de Aburrá en un apartamento de Medellín, donde permanecía en cautiverio en condiciones de tenencia ilegal. El animal fue trasladado al Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre con fracturas, heridas y los cuatro colmillos recortados, una práctica asociada al tráfico ilegal de fauna silvestre.
El rescate fue posible gracias a una denuncia ciudadana que alertó sobre la presencia del primate en una vivienda. Tras recibir la información, el equipo de Control y Vigilancia del Área Metropolitana inició las labores de verificación, aunque la dirección suministrada inicialmente no correspondía al lugar donde se encontraba el animal.
Luego de ubicar el apartamento, los funcionarios realizaron una primera visita, pero la persona que tenía al mono se negó a permitir el ingreso y rechazó entregarlo voluntariamente. Solo al día siguiente, tras un nuevo contacto telefónico, aceptó hacer la entrega del ejemplar.
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Desde su ingreso al Cavr, los profesionales advirtieron el delicado estado de salud del primate. Según el reporte de la entidad, la mona no vocalizaba con normalidad y emitía constantes llantos asociados al dolor. Además, presentaba un avanzado proceso de amansamiento, evidencia del tiempo que permaneció bajo cautiverio.
Durante la valoración médico-veterinaria, los especialistas encontraron múltiples lesiones compatibles con la tenencia ilegal. El animal presentaba bajo peso, una fractura, lesiones inflamatorias en el labio superior y heridas en la cola.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención del equipo médico fue el recorte de sus cuatro colmillos, una práctica utilizada con frecuencia por quienes comercializan primates como mascotas para reducir el riesgo de mordeduras y facilitar su manipulación.
Los veterinarios también identificaron lesiones compatibles con el uso prolongado de pañales o correas empleadas para restringir sus movimientos, lo que evidenciaría el maltrato al que fue sometido durante su permanencia en cautiverio.
El Área Metropolitana del Valle de Aburrá explicó que este tipo de lesiones refleja las graves consecuencias físicas y comportamentales que sufren los animales silvestres cuando son extraídos de su hábitat natural.
La entidad agregó que, en el caso de los primates, la separación temprana de su grupo familiar afecta su desarrollo, altera su comportamiento y disminuye considerablemente las posibilidades de que puedan regresar a la vida silvestre.
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