Publicidad
Concluye la demolición de la tradicional edificación de Parrilla Bar Ozono en Manizales tras el terremoto
El icónico inmueble de la calle 7 debió ser desmantelado por daños estructurales. Sus propietarios intentan mantenerse a flote en el parque del Observatorio mientras buscan reubicarse.
Maquinaria pesada y cuadrillas de obreros finalizaron la tarde de este viernes el desmantelamiento total de la edificación ubicada en la calle 7 # 12-85, en el barrio Chipre. En el lugar funcionó hasta el pasado 9 de agosto el reconocido gastrobar Parrilla Bar Ozono, un día antes del fuerte sismo que comprometió severamente la estructura del inmueble.
Sandra Milena Montes, propietaria del establecimiento, confirmó que las pérdidas en materia prima y equipos ascienden a los $90 millones. El negocio generaba empleo para ocho personas, cuatro de ellas integrantes de su núcleo familiar, mientras que dos trabajadores particulares lograron ubicarse en otros comercios de la ciudad.
“Es triste dejar ese local. Fue una lucha constante de seis años. Uno todos los días se levantaba animado para trabajar, reinventarse y buscar cómo activar el negocio”, expresó la comerciante al recordar el esfuerzo invertido en el proyecto.
Actualmente, los dueños de Ozono intentan sostener la marca comercializando sus productos de manera informal en el parque del Observatorio de Chipre. Sin embargo, las ventas han decaído drásticamente y la afluencia de clientes habituales ha sido mínima.
Lea también: (Surgen especulaciones sobre retoques estéticos de Margarita Rosa de Francisco)
La búsqueda de un nuevo local ha chocado con la realidad económica de la zona. Montes explicó que les ofrecieron un espacio en el sector de El Cable por un canon de arrendamiento mensual de $20 millones, cifra lejana a los $6 millones que pagaban en Chipre. El monto supera por completo su presupuesto, considerando los compromisos pendientes en nómina, servicios públicos, impuestos e insumos.
Leonidas Ortiz, propietario del terreno, recordó la trayectoria de la edificación, que en sus inicios albergó a Las Colinas Salsoteca y posteriormente un centro comercial gastronómico de 10 locales en el primer nivel y un restaurante bar en el segundo. Tras esa iniciativa, el inmueble se adaptó para firmas como Tacoburros, una coctelería y tiendas de la cadena Oxxo.
El terremoto provocó el colapso del segundo piso y dejó daños irreparables en la planta baja. Tras los peritajes de las entidades competentes, se autorizó la demolición definitiva ante la imposibilidad técnica de encarar una reparación.
Una vez concluya el retiro de escombros, Ortiz proyecta levantar allí una edificación de ocho pisos destinada a locales comerciales, servicios hoteleros y apartamentos en arriendo.
“No estábamos preparados para esta emergencia. Nos estamos endeudando con préstamos para cubrir los costos de la demolición y luego reconstruir”, concluyó el propietario.
Otras noticias
Etiquetas