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ELN retiró cuerpos de siete guerrilleros muertos tras bombardeo del Ejército en Catatumbo
Bombardeo contra el ELN en Tibú dejó siete muertos y hallazgo de explosivos para drones.
Las Fuerzas Militares asestaron un nuevo golpe contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la región del Catatumbo, tras una operación aérea y terrestre desarrollada en zona rural del municipio de Tibú, Norte de Santander, donde murieron al menos siete integrantes de esa guerrilla pertenecientes a una estructura encargada de custodiar los movimientos del Comando Central de esa organización armada.
La ofensiva fue ejecutada por tropas del Ejército Nacional, con apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana y unidades del CTI, en medio de combates sostenidos contra hombres del Frente Luis Enrique León Guerra, una de las estructuras más activas del ELN en el noreste del país.
De acuerdo con información de inteligencia militar, la operación estuvo dirigida contra una comisión bajo el mando de alias ‘Sucre’, señalado como segundo cabecilla de esa estructura guerrillera.
Las autoridades sostienen que el grupo cumplía funciones estratégicas para garantizar la movilidad y seguridad de integrantes del Comando Central y de la Dirección Nacional del ELN en corredores clandestinos cercanos a la frontera con Venezuela.
Fuentes militares indicaron que, tras los bombardeos y el ingreso de tropas por tierra, otros integrantes del ELN retiraron rápidamente los cuerpos de los guerrilleros muertos mientras se desarrollaban fuertes enfrentamientos en la zona.
Durante el avance de las unidades militares también se registraron hostigamientos y maniobras ofensivas con drones cargados con explosivos.
La operación se concentró en un corredor estratégico sobre las riberas del río Catatumbo, considerado por las autoridades como una de las principales rutas utilizadas por el ELN para el tránsito de cabecillas, el transporte de armamento y el fortalecimiento de economías ilegales ligadas al narcotráfico y el contrabando en la frontera colombo-venezolana.
Las investigaciones de inteligencia señalan que esa comisión armada mantenía enfrentamientos permanentes con integrantes de la Estructura 33 de las disidencias de las Farc por el control territorial y las rutas ilegales del Catatumbo, una región marcada históricamente por la presencia de organizaciones armadas y cultivos ilícitos.
Durante el operativo, los uniformados ubicaron dos zonas campamentarias ocultas entre la vegetación, acondicionadas con trincheras artesanales y sistemas de fortificación.
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En esos puntos fueron hallados explosivos adaptados para ser lanzados desde drones, además de materiales utilizados para la fabricación e instalación de minas antipersonal.
Las autoridades advirtieron que este tipo de artefactos representa uno de los mayores riesgos para las comunidades campesinas y para la Fuerza Pública en esa región del país, donde persisten los enfrentamientos entre grupos armados ilegales.
El Ejército señaló que en la zona también fueron encontrados elementos de intendencia, material de guerra y dispositivos utilizados para sostener operaciones clandestinas en áreas selváticas de difícil acceso.
La ofensiva ocurre en medio de la escalada violenta que vive el Catatumbo desde comienzos de 2025, producto de la disputa entre el ELN y las disidencias de las Farc por el control de corredores estratégicos para el narcotráfico, la minería ilegal y el tráfico de armas.
Organizaciones humanitarias han advertido que esa confrontación ha provocado desplazamientos masivos, confinamientos y el incremento de amenazas contra líderes sociales y campesinos.
La región del Catatumbo, ubicada en Norte de Santander y fronteriza con Venezuela, es considerada uno de los enclaves cocaleros más importantes del país. Allí convergen intereses criminales asociados a rutas internacionales de narcotráfico y pasos clandestinos hacia territorio venezolano.
En febrero de este año, las Fuerzas Militares ejecutaron otro bombardeo contra estructuras del ELN entre Tibú y El Tarra, operación que dejó siete guerrilleros muertos y varios capturados, en lo que fue considerado el primer ataque aéreo de gran magnitud autorizado contra esa guerrilla durante el actual gobierno.
Las autoridades sostienen que las operaciones militares continuarán en el Catatumbo con el objetivo de debilitar las capacidades armadas y logísticas tanto del ELN como de las disidencias de las Farc que mantienen presencia en esa región del país. Mientras tanto, las comunidades siguen atrapadas en medio de la confrontación armada, los campos minados y las restricciones impuestas por los grupos ilegales.
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