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Silvia Tcherassi vistió a Ana Lucía Pineda en la posesión presidencial de su esposo Abelardo de la Espriella
El vestido de la primera dama creado por la reconocida diseñadora.
La moda colombiana también ocupó un lugar durante la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella y del vicepresidente José Manuel Restrepo, este 7 de agosto.
Las miradas no estuvieron concentradas únicamente en los nuevos mandatarios y en los actos protocolarios: el vestuario de sus esposas, Ana Lucía Pineda y Tatiana Céspedes, se convirtió en otro de los elementos visuales de la jornada.
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Pineda, nueva primera dama de Colombia, escogió para la ceremonia una creación de Silvia Tcherassi, una de las diseñadoras colombianas de mayor trayectoria internacional.
La información conocida después de la ceremonia confirma así una de las versiones que habían circulado durante los días previos, cuando el nombre de Tcherassi aparecía entre las posibilidades para vestir a la esposa del nuevo jefe de Estado.
Pineda se presentó con un conjunto en una tonalidad rosada clara, construido alrededor de una chaqueta de apariencia estructurada y una falda larga. El vestuario estuvo acompañado por zapatos en una tonalidad neutra, mientras los accesorios se mantuvieron discretos y el cabello fue llevado suelto.
La composición convirtió el color, la estructura de las prendas y la extensión de la falda en los principales elementos visuales del conjunto.
La escogencia adquiere una dimensión particular por el escenario en el que fue presentada. Una posesión presidencial es uno de los actos de mayor exposición institucional y mediática de un Gobierno y, por ello, el vestuario utilizado por sus protagonistas termina formando parte de las imágenes que representan el comienzo de una administración. En este caso, Pineda decidió hacerlo con diseño colombiano.
Silvia Tcherassi nació en el Caribe colombiano e inició su carrera profesional en el diseño de interiores antes de trasladar su trabajo hacia la moda.
La propia firma señala que comenzó su trayectoria en este sector en 1987 y posteriormente presentó sus creaciones dentro de los calendarios oficiales de las semanas de la moda de Milán y París.
Su casa de moda ha construido una presencia internacional que incluye tiendas propias en Europa, Norteamérica y Suramérica, además de comercialización a través de establecimientos y plataformas internacionales de lujo. La diseñadora también recibió en Francia la Orden de las Artes y las Letras por su contribución al ámbito cultural.
¿Cómo está construido visualmente el atuendo de Ana Lucía Pineda?
El conjunto utilizado por Pineda puede analizarse a partir de dos elementos dominantes: estructura y movimiento.
En la parte superior, la chaqueta establece líneas definidas y una apariencia cercana a los códigos de la sastrería femenina. La prenda organiza visualmente hombros, cintura y torso y contrasta con el mayor movimiento de la falda.
Esa combinación no resulta ajena al lenguaje de Tcherassi. En su colección Pre-Fall 2026, la firma explica que trabajó precisamente con el contraste entre el drapeado suave y un tailoring —sastrería— “estructurado pero nunca rígido”. La propuesta busca equilibrar formas definidas con prendas capaces de conservar movimiento.
La experimentación con las siluetas constituye igualmente una característica documentada del trabajo de la diseñadora.
Para Pre-Spring 2026, por ejemplo, la casa desarrolló una oposición entre siluetas fluidas y formas escultóricas y trabajó técnicamente textiles como seda, algodón, jersey y encaje.
El otro componente dominante fue el color. Pineda se apartó del blanco, negro y azul oscuro tradicionalmente asociados con el vestuario institucional para escoger una tonalidad rosada de baja intensidad.
El resultado fue una imagen monocromática en la que la diferenciación visual dependió principalmente de las formas de las prendas y no de fuertes contrastes cromáticos.
El uso del color tiene un lugar deliberado dentro del trabajo de Tcherassi. En su colección Pre-Spring 2025, la diseñadora señaló que el color —y también su ausencia— constituye un componente importante de su lenguaje visual.
Aquella colección combinó formas escultóricas y minimalistas con drapeados, cortes estratégicos y desarrollo específico de textiles.
La experimentación cromática aparece también en otras colecciones de la firma. Resort 2023, por ejemplo, trabajó variables como saturación, contraste y tonalidad aplicadas a los textiles para reforzar visualmente volumen y movimiento.
Tatiana Céspedes escogió el blanco
La otra protagonista de la jornada en materia de vestuario fue Tatiana Céspedes, esposa del vicepresidente José Manuel Restrepo.
A diferencia de la primera dama, Céspedes apareció con un vestido blanco, una elección que produjo un marcado contraste cromático frente al rosado escogido por Pineda.
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