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Tambalea el proceso contra Jorge Alfredo Vargas: tres de cuatro presuntas víctimas no participarán en el juicio

Fiscalía informó que desistieron. Comienzan las dudas en el caso contra el expresentador de Noticias Caracol. Juez excluyó a abogada de víctima Ana Bejarano por no entregar poder.

Caso Jorge Alfredo Vargas
Por Agencia Periodismo Investigativo | Mié, 05/08/2026 - 09:43 Créditos: Noticias Caracol

Las tres de las cuatro mujeres identificadas por la Fiscalía como presuntas víctimas dentro del proceso penal que se adelanta contra el periodista y presentador Jorge Alfredo Vargas manifestaron formalmente que no desean intervenir en un eventual juicio, en un hecho que marcó la audiencia de imputación de cargos realizada este martes y que introduce un nuevo escenario para el desarrollo de la investigación.

Durante la diligencia judicial, la Fiscalía informó a la jueza que recibió una comunicación suscrita por tres de las cuatro mujeres, en la que expresan que no quieren participar en el proceso penal. En el mismo documento solicitaron que sus identidades permanezcan bajo reserva y manifestaron que tampoco desean ser representadas por la Defensoría del Pueblo, entidad que había sido designada para ejercer su representación dentro del expediente.

La posición de las tres mujeres fue expuesta por la Fiscalía durante la audiencia, en la que el ente acusador indicó que no se oponía a la petición formulada por las presuntas víctimas y dejó la decisión correspondiente en manos del despacho judicial.

Mientras tanto, la situación de la cuarta mujer tomó un rumbo distinto. Ella compareció al proceso mediante la representación de la abogada Ana Bejarano Ricaurte, quien sostuvo que el poder otorgado por su cliente no le permitía revelar su identidad.

La jueza consideró que, de acuerdo con las garantías procesales que deben regir el proceso penal, la identidad de la presunta víctima debía ser conocida por el procesado y por sus abogados defensores.

Ante la negativa de entregar el documento que contenía la identificación de su representada, la jueza dispuso que la abogada abandonara la audiencia, al considerar que no era posible continuar con su intervención sin cumplir ese requisito procesal.

Durante la diligencia también se debatió la solicitud presentada por la Fiscalía y por la representante de la cuarta presunta víctima para mantener en reserva la identidad de las mujeres y restringir el acceso del público a las actuaciones judiciales.

La jueza María Teresa Santacruz resolvió que la audiencia tendría carácter reservado. Sin embargo, precisó que esa reserva no impedía que la identidad de las presuntas víctimas fuera conocida por Jorge Alfredo Vargas y por los integrantes de su defensa, conformada por la exvicefiscal general María Paulina Riveros y el abogado penalista Juan David Bazzani Montoya, quienes, conforme a las reglas del debido proceso, tienen derecho a conocer la información relacionada con quienes intervienen en el expediente.

Concluida la discusión sobre esos aspectos procesales, la Fiscalía formuló imputación de cargos contra Jorge Alfredo Vargas por el presunto delito de acoso sexual. El periodista decidió no aceptar los cargos, por lo que el proceso continuará con las siguientes etapas previstas en el sistema penal acusatorio.

La imputación constituye el acto mediante el cual la Fiscalía comunica formalmente los hechos jurídicamente relevantes por los cuales adelanta una investigación. Esa actuación no implica una declaración de responsabilidad penal ni representa una condena, ya que será durante las etapas posteriores cuando el ente investigador deberá determinar si presenta escrito de acusación y solicita la apertura del juicio oral.

Al finalizar la audiencia, el abogado Juan David Bazzani Montoya, integrante de la defensa del periodista, afirmó que la imputación corresponde únicamente al inicio del proceso penal y señaló que todavía deberá establecerse si la Fiscalía cuenta con los elementos probatorios suficientes para sostener una acusación durante un eventual juicio.

Origen del caso

El caso tiene su origen en una actuación adelantada meses atrás dentro de Caracol Televisión. Según la reconstrucción realizada por el periodista Daniel Coronell en su espacio Reporte Coronell, el 13 de marzo tres periodistas y una estudiante en práctica de Caracol Noticias presentaron una queja ante el Departamento de Gestión Humana de la empresa.
Caracol TV

De acuerdo con esa versión, la reclamación fue presentada inicialmente como un asunto de carácter laboral y no como una denuncia penal.

Posteriormente, el 20 de marzo, Caracol Televisión informó públicamente que había iniciado una investigación interna relacionada con los hechos expuestos en esa queja.

Cuatro días después, el 24 de marzo, Jorge Alfredo Vargas y el presentador deportivo Ricardo Orrego dejaron de formar parte de la compañía.

El 26 de marzo, el Ministerio del Trabajo realizó una diligencia de inspección en las instalaciones de Caracol Televisión.

Según la información divulgada por Daniel Coronell, la visita fue presentada inicialmente como una actuación preventiva y pedagógica. Sin embargo, durante el procedimiento fueron solicitados los archivos del Departamento de Gestión Humana relacionados con las quejas laborales presentadas por trabajadores de la empresa.

Los representantes jurídicos del canal sostuvieron que esos documentos estaban protegidos por acuerdos de confidencialidad suscritos con quienes habían formulado las reclamaciones.

No obstante, la entonces viceministra de Relaciones Laborales, Sandra Muñoz, argumentó que esa reserva no impedía el ejercicio de las facultades de inspección conferidas al Ministerio del Trabajo.

Posteriormente, imágenes y videos de esa diligencia fueron divulgados a través de redes sociales oficiales. Más adelante, el acta correspondiente a la inspección fue conocida por distintos medios de comunicación.

Según la información divulgada por Reporte Coronell, la documentación obtenida durante esa actuación administrativa fue remitida posteriormente a la Fiscalía General de la Nación para establecer si existían hechos que justificaran la apertura de una investigación penal.

Como consecuencia de ello, la fiscal general Luz Adriana Camargo conformó un equipo especializado para asumir el caso. La investigación quedó a cargo de la fiscal quinta delegada ante la Corte Suprema de Justicia, Patricia Hernández Zambrano, junto con otros fiscales especializados en investigaciones relacionadas con delitos sexuales.

En la carta remitida recientemente al despacho judicial, las tres mujeres sostienen que nunca presentaron una denuncia penal contra Jorge Alfredo Vargas. Señalan que la actuación que promovieron correspondía exclusivamente a una reclamación laboral tramitada dentro de Caracol Televisión y que consideran concluido ese procedimiento.

En el mismo documento expresan que no desean intervenir como víctimas dentro del proceso penal, rechazan ser representadas por abogados particulares o por la Defensoría del Pueblo y manifiestan que tampoco tienen intención de rendir declaración durante un eventual juicio.

La cuarta presunta víctima

La cuarta presunta víctima, por el contrario, decidió continuar vinculada al proceso y designó como su representante a la abogada Ana Bejarano Ricaurte, quien intervino durante la audiencia hasta que la jueza dispuso su retiro por la controversia relacionada con la identificación de su clienta.

Uno de los aspectos que deberá resolverse en las siguientes etapas procesales consiste en determinar la forma en que la Fiscalía sustentará una eventual acusación.

Conforme a la legislación colombiana, el delito de acoso sexual puede ser investigado de oficio, razón por la cual la existencia o inexistencia de una denuncia presentada directamente por las presuntas víctimas no constituye un requisito indispensable para que el ente acusador continúe con la investigación.

En consecuencia, la decisión de las tres mujeres de no participar en el proceso no implica el cierre automático del expediente, pues la Fiscalía conserva la facultad legal de continuar adelantando las actuaciones que considere necesarias para determinar si existen elementos suficientes para llevar el caso a juicio.

En caso de que la investigación avance hacia la etapa de juicio oral, las presuntas víctimas podrán ser convocadas en calidad de testigos, aunque conservarán los derechos y garantías previstos por la legislación para decidir sobre su participación y sobre el ejercicio de sus derechos dentro del proceso.

Desde el punto de vista probatorio, uno de los debates que podría plantearse durante las siguientes etapas judiciales estará relacionado con el valor de los testimonios. En el sistema penal acusatorio colombiano, las declaraciones rendidas directamente durante el juicio oral permiten que las partes practiquen interrogatorios y contrainterrogatorios, mecanismo mediante el cual el juez puede valorar de manera directa la consistencia, credibilidad y alcance de cada testimonio.

Ese aspecto podría cobrar relevancia si la Fiscalía decide fundamentar parte de su teoría del caso en declaraciones entregadas previamente dentro de actuaciones administrativas o laborales adelantadas en Caracol Televisión, situación que previsiblemente será objeto de discusión entre el ente acusador y la defensa durante la audiencia preparatoria y, de ser el caso, durante el juicio oral.

Expresentador se pronunció

El expresentador de Caracol Noticias, Jorge Alfredo Vargas, se pronunció por primera vez después de la audiencia de imputación de cargos que enfrenta por un presunto caso de acoso sexual.

En un mensaje emitido a través de sus redes sociales, sostuvo que durante los 137 días transcurridos desde que se conoció la investigación no tuvo conocimiento concreto de los hechos que le atribuyen y afirmó que únicamente durante la diligencia judicial conoció el contenido específico de las acusaciones.

Vargas explicó que decidió guardar silencio mientras avanzaban las actuaciones preliminares del proceso.

Según manifestó, ese periodo fue especialmente difícil debido al impacto que, asegura, tuvieron los señalamientos sobre su nombre y su entorno familiar.

Sin embargo, indicó que optó por no hacer declaraciones públicas hasta conocer formalmente los hechos expuestos por la Fiscalía durante la audiencia.

En su pronunciamiento, el periodista insistió en que el aspecto más relevante de su declaración es que, durante esos 137 días, no conoció de manera concreta las acusaciones en su contra.

Afirmó que solo en la diligencia judicial tuvo acceso a los hechos por los cuales es investigado y sostuvo que, a partir de ese momento, comenzó plenamente el ejercicio de su derecho a la defensa.

Vargas también señaló que reconoce el derecho de cualquier persona a acudir ante la administración de justicia cuando considera vulnerados sus derechos.

No obstante, agregó que quien es objeto de una investigación también tiene derecho a conocer con precisión las imputaciones, responder a ellas y ejercer su defensa dentro de las garantías previstas por el ordenamiento jurídico.

El expresentador manifestó igualmente que comprende que el proceso haya generado interrogantes y opiniones entre la ciudadanía durante los últimos meses.

Indicó que para él tampoco ha sido una situación sencilla y que afrontará esta etapa acompañado por su equipo de abogados, con la convicción de demostrar su inocencia dentro del proceso judicial.

En ese sentido, aseguró que respetará las decisiones de la justicia y expresó su confianza en que sean las pruebas practicadas dentro del expediente las que permitan establecer la verdad de los hechos. Asimismo, pidió que se le permita ejercer plenamente su derecho a la defensa mientras avanza el trámite judicial.

Al cierre de su mensaje, Vargas agradeció el respaldo recibido por parte de su familia, amigos y personas cercanas durante los meses en que permaneció en silencio.

Expresó un reconocimiento especial a quienes, según afirmó, han permanecido a su lado mientras enfrenta el proceso, y reiteró su disposición de atender las actuaciones judiciales dentro de los canales establecidos por la ley.

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