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Galán de Pasión de Gavilanes, Mario Cimarro asegura que lleva cinco años vetado por Telemundo
El actor denuncia un bloqueo que afectó su carrera artística.
El actor cubano Mario Cimarro afirmó que desde hace cinco años enfrenta un supuesto veto impuesto por la cadena estadounidense Telemundo, situación que, según aseguró, le ha impedido acceder a nuevas oportunidades laborales tanto dentro de esa empresa como en otras productoras de televisión en Estados Unidos y México. Las declaraciones fueron realizadas por el propio intérprete al referirse a su situación profesional tras la segunda temporada de Pasión de gavilanes.
Cimarro, reconocido internacionalmente por interpretar a Juan Reyes en Pasión de gavilanes, sostuvo que las dificultades para conseguir nuevos contratos comenzaron después de finalizar la secuela de la producción, estrenada por Telemundo en 2022. En sus declaraciones afirmó que la cadena no solo habría dejado de contratarlo para sus producciones, sino que también estaría obstaculizando las gestiones de sus representantes para ubicarlo en otros proyectos audiovisuales.
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El actor manifestó que el supuesto bloqueo ha trascendido las fronteras de una sola empresa y afirmó que sus representantes han encontrado dificultades para concretar negociaciones con otras compañías de la industria, entre ellas Televisa, TV Azteca y diversas productoras mexicanas. Incluso señaló que recientemente experimentó inconvenientes durante un proceso de selección para una serie médica que será producida en Miami, donde, según relató, fue descartado bajo el argumento de que el personaje requería un acento diferente al suyo.
Durante su intervención, Cimarro cuestionó el manejo de ese proceso de audición al considerar que no se valoró su trayectoria profesional, construida a lo largo de más de tres décadas en la televisión latinoamericana. Sostuvo que, en producciones de ese nivel, los actores con amplia experiencia normalmente negocian directamente con las productoras antes de someterse a un casting formal.
El actor también criticó los criterios utilizados para definir los perfiles lingüísticos de los personajes y aseguró que la televisión hispana debería reflejar con mayor fidelidad la diversidad cultural y de acentos existente en ciudades como Miami. Como ejemplo mencionó la telenovela Gata Salvaje, producción en la que participaron actores de distintas nacionalidades conservando sus formas naturales de hablar, lo que, a su juicio, enriquecía la representación de la comunidad latina.
Además del presunto veto, Cimarro calificó la segunda temporada de Pasión de gavilanes como una "aberración" y aseguró que no comparte varias de las decisiones creativas adoptadas durante esa producción, afirmaciones que también hicieron parte de su pronunciamiento público.
Hasta el momento de la publicación de estas declaraciones, Telemundo no había emitido un pronunciamiento oficial en respuesta a las afirmaciones realizadas por el actor.
Mario Antonio Cimarro Paz nació el 1 de junio de 1971 en La Habana, Cuba. Desde muy joven mostró interés por las artes escénicas, aunque su carrera profesional comenzó a consolidarse después de abandonar su país a mediados de la década de 1990 para establecerse en México. Allí estudió actuación y arte dramático con el propósito de abrirse camino en la industria de las telenovelas, un mercado que por entonces concentraba buena parte de la producción televisiva en América Latina. Sus primeras oportunidades llegaron en Televisa, donde participó en producciones como Acapulco, cuerpo y alma, Sentimientos ajenos, Gente bien y La usurpadora, esta última considerada una de las telenovelas mexicanas de mayor éxito internacional.
El salto definitivo de Cimarro ocurrió a comienzos del siglo XXI, cuando dejó México para participar en producciones realizadas en Argentina, Venezuela, Colombia y Estados Unidos. En 2002 alcanzó notoriedad internacional con Gata salvaje, donde interpretó a Luis Mario Arismendi, un personaje que lo consolidó como uno de los principales galanes de la televisión hispana. Sin embargo, fue un año después cuando alcanzó el punto más alto de su carrera al asumir el papel de Juan Reyes Guerrero en Pasión de gavilanes, producción realizada por RTI Televisión, Caracol Televisión y Telemundo. La telenovela se convirtió en un fenómeno de audiencia en América Latina, Europa y otros mercados internacionales, fue traducida a numerosos idiomas y convirtió a Cimarro en uno de los rostros más reconocibles de la ficción televisiva en español. Casi dos décadas después retomó el personaje en la segunda temporada de la producción, estrenada en 2022.
A lo largo de más de tres décadas de trayectoria ha protagonizado numerosas telenovelas de alta audiencia. Entre ellas figuran La mujer de mi vida, Amor latino, Más que amor, frenesí, El cuerpo del deseo, La traición, Mar de amor, Los herederos del Monte y Vuelve temprano. Varios de estos papeles le exigieron interpretar personajes con una importante carga dramática e incluso asumir dobles roles, como ocurrió en El cuerpo del deseo, donde encarnó tanto al anciano millonario Pedro José Donoso como a Salvador Cerinza, el campesino cuyo cuerpo alberga la reencarnación del protagonista. Esa actuación es considerada por la crítica especializada como uno de los trabajos más complejos de su carrera.
Aunque la televisión ha sido el eje de su carrera, Cimarro también ha desarrollado una actividad constante en el cine y el teatro. Debutó en la pantalla grande con una breve participación en Romeo + Juliet, la adaptación cinematográfica de Baz Luhrmann protagonizada por Leonardo DiCaprio y Claire Danes. Posteriormente intervino en producciones como Managua, Rockaway, Puras joyitas, Mediterranean Blue y The Black Russian. En teatro participó en montajes como María Antonia, La importancia de llamarse Ernesto y Amor salvaje, experiencia que antecedió a su consolidación como actor de televisión. Además, tuvo una participación recurrente en la serie estadounidense Necessary Roughness, ampliando así su presencia en producciones dirigidas al mercado angloparlante.
En el ámbito artístico también incursionó en la música. En 2008 lanzó el álbum Tu deseo, una producción con la que exploró su faceta como cantante, aunque esta actividad nunca alcanzó la repercusión obtenida por su trabajo como actor. Paralelamente ha participado como jurado en certámenes internacionales, entre ellos el concurso Baila conmigo Paraguay, y ha sido invitado a eventos televisivos como el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar y el certamen de Miss Universo.
Su trabajo ha sido reconocido con diversos galardones dentro de la industria de la televisión hispana. Entre ellos sobresalen dos Premios ACE al Mejor Actor de Televisión Escénica, obtenidos por sus interpretaciones en La mujer de mi vida y El cuerpo del deseo. Asimismo, recibió el Premio Orquídea USA como Mejor Actor Internacional y obtuvo reconocimientos de publicaciones especializadas por su interpretación de Salvador Cerinza, considerada una de las actuaciones más recordadas de las telenovelas producidas por Telemundo durante la década de 2000.
La trayectoria de Mario Cimarro también ha estado acompañada de controversias. Una de las más conocidas ocurrió durante las grabaciones de Mar de amor, cuando abandonó la producción antes de concluir las escenas finales de su personaje en medio de diferencias con la producción encabezada por Nathalie Lartilleux, situación que obligó a modificar el desarrollo de la historia. A lo largo de los años también ha protagonizado desencuentros públicos con productores y ha sido señalado por tener una personalidad exigente durante los rodajes, afirmaciones que él ha rechazado en distintas entrevistas.
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