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Banco Agrario renueva certificación de Carbono Neutro con Icontec tras compensar el 100% de sus emisiones

Alcances de un reconocimiento que reconoce la gestión de la entidad financiera en todos los ámbitos.

Reconocimiento Banco Agrario
Por Agencia Periodismo Investigativo | Vie, 20/02/2026 - 15:02 Créditos: Suministrada / Hernando Chica Zuccardi, presidente del Banco Agrario

El Banco Agrario renovó su certificación de Carbono Neutro otorgada por Icontec, un reconocimiento que no se limita a un acto protocolario, sino que implica verificación técnica, auditoría externa y la validación de un inventario de emisiones sometido a estándares reconocidos.

La renovación se sustenta, según la información institucional, en la compensación del 100% de las emisiones directas de gases de efecto invernadero generadas por la entidad y en la adquisición de certificados de carbono provenientes del Proyecto REDD+ Cuenca Alto Baudó, ubicado en el municipio de Alto Baudó, en el departamento del Chocó.

El reconocimiento fue recibido por Hernando Chica Zuccardi, presidente del Banco Agrario.

Ese componente territorial no es menor: vincula la gestión climática de una entidad financiera pública con iniciativas de conservación en una de las regiones con mayores desafíos ambientales y sociales del país.

Foto: suministrada / Hernando Chica Zuccardi, presidente del Banco Agrario, recibe el reconocimiento junto a su equipo de trabajo

 

De acuerdo con los lineamientos técnicos aplicados en este tipo de certificaciones, la neutralidad de carbono exige tres pasos verificables: cuantificar la huella de carbono, implementar medidas de reducción y compensar las emisiones que no pueden eliminarse en el corto plazo.

En Colombia, Icontec actúa como organismo certificador bajo estándares internacionales que incluyen metodologías de inventario y verificación como la norma ISO 14064-1, utilizada para la cuantificación y reporte de emisiones de gases de efecto invernadero.

Este esquema impone la obligación de documentar fuentes de emisión, consolidar datos y someterlos a revisión independiente.

En el caso del Banco Agrario, la distinción reconoce el cumplimiento de ese ciclo completo.

Primero, la medición de sus emisiones directas, es decir, aquellas generadas por fuentes bajo control de la organización.

Luego, la compensación total de ese volumen mediante la adquisición de créditos certificados asociados al Proyecto REDD+ Cuenca Alto Baudó.

Los proyectos REDD+ (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación) buscan evitar la pérdida de bosques y promover la conservación, generando certificados de reducción de emisiones que pueden ser utilizados para compensar huellas institucionales.

El Proyecto REDD+ Cuenca Alto Baudó se desarrolla en un territorio caracterizado por alta biodiversidad y por presiones históricas sobre los ecosistemas forestales.

La compra de certificados en ese marco implica que la compensación no se realiza de manera abstracta, sino asociada a una iniciativa concreta de protección ambiental y gestión sostenible del bosque.

En términos técnicos, la adquisición de estos certificados respalda la neutralización de emisiones residuales tras el proceso de cuantificación y reducción.

La importancia del reconocimiento radica en varios planos. En el institucional, obliga a sostener un sistema de medición y control permanente.

La neutralidad no es un estado indefinido; requiere renovaciones periódicas que dependen de auditorías y verificaciones continuas.

En el regulatorio, la gestión de la huella de carbono adquiere cada vez mayor relevancia en el contexto de compromisos nacionales e internacionales de mitigación del cambio climático.

En el reputacional, la certificación representa un respaldo externo frente a usuarios, inversionistas y entes de control que exigen evidencia verificable de las políticas ambientales.

La renovación anunciada el 17 de febrero de 2026 se inscribe así en una tendencia más amplia en el sector financiero, donde la sostenibilidad dejó de ser un componente accesorio para convertirse en un eje de gobierno corporativo.

La trazabilidad del dato ambiental, la verificación independiente y la articulación con proyectos de conservación son hoy criterios centrales para evaluar la coherencia entre discurso y práctica.

El sello de Icontec no solo acredita una declaración de intención. Certifica que la entidad presentó su inventario, que este fue examinado bajo estándares técnicos y que la compensación del 100% de sus emisiones directas fue soportada mediante instrumentos verificables como los certificados de carbono asociados al Proyecto REDD+ Cuenca Alto Baudó.

En un escenario donde la discusión pública sobre sostenibilidad se intensifica, ese respaldo técnico marca la diferencia entre la narrativa institucional y la evidencia auditada.

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