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Amaranta Hank de actriz porno a nueva senadora por el Pacto Histórico: su historia de vida y logro político

Deicy Alejandra Omaña Ortiz, su nombre verdadero y su evolución.

Amaranta Hank 26
Por Agencia Periodismo Investigativo | Lun, 09/03/2026 - 12:07 Créditos: Amaranta Hank. Tomada de redes sociales de Amaranta Hank

Conocida públicamente como Amaranta Hank, logró una curul en el Congreso dentro de la lista cerrada del Pacto Histórico, al ubicarse en el puesto 23 de esa colectividad, que alcanzó cerca del 22,72 % de la votación nacional y más de 4,4 millones de votos.

El resultado permitió que los primeros 25 integrantes de la lista obtuvieran escaño, lo que incluyó a Hank dentro de la nueva bancada de la coalición.

Su llegada al Capitolio ha generado amplio debate público debido a su trayectoria como periodista, activista y exfigura de la industria del entretenimiento para adultos, un perfil poco habitual en la política colombiana.

Con su elección, Amaranta Hank pasará a integrar el Senado en el próximo periodo legislativo, convirtiéndose en una de las figuras más atípicas que han llegado al Congreso en los últimos años y en uno de los nombres que más controversia ha despertado dentro de la nueva composición parlamentaria.

En el convulso escenario político colombiano, marcado por la irrupción de figuras provenientes de ámbitos ajenos a la política tradicional, el nombre de Amaranta Hank ha emergido como uno de los más polémicos y mediáticos en el debate público.

Conocida inicialmente por su trabajo en medios de comunicación y, posteriormente, por su paso por la industria del entretenimiento para adultos, esta activista y creadora de contenido decidió incursionar en la arena electoral bajo las banderas del Pacto Histórico, el movimiento político asociado al presidente Gustavo Petro.

Su trayectoria, marcada por rupturas con los códigos convencionales de la política, ha generado tanto respaldo entre sectores que reivindican la diversidad y la libertad sexual como críticas de sectores conservadores que cuestionan su perfil para ocupar cargos públicos.

Orígenes y formación

Amaranta Hank es el seudónimo de Deicy Alejandra Omaña Ortiz, nacida el 4 de septiembre de 1992 en la región de Cúcuta y Villa del Rosario, en Norte de Santander.

Antes de convertirse en figura mediática, se formó académicamente en el campo de la comunicación. Según distintos perfiles biográficos, cursó Comunicación Social y Periodismo, formación que le permitió iniciar su carrera en medios locales vinculados a la frontera colombo-venezolana.

Amaranta Hank. Tomada de las redes sociales de Amaranta Hank

 

En sus primeros años profesionales trabajó como periodista en proyectos editoriales regionales y en iniciativas culturales.

Sus columnas y textos comenzaron a llamar la atención por su tono crítico y por abordar temas relacionados con identidad, género y vida cotidiana en zonas de frontera.

Esa exposición mediática, sumada a su participación en debates culturales y sociales, la fue posicionando como una voz controversial dentro del ámbito periodístico regional.

Durante esa etapa también relató haber sido víctima de agresión sexual por parte de un periodista en Barranquilla cuando era estudiante, episodio que posteriormente mencionó como una de las experiencias que influyeron en su activismo feminista y en su discurso público sobre derechos de las mujeres.

El salto a la industria para adultos

La notoriedad nacional de Hank llegó cuando decidió incursionar en la industria del entretenimiento para adultos, una decisión que la convirtió rápidamente en figura viral en redes sociales y en protagonista de intensos debates en el país.

Bajo el nombre artístico de Amaranta Hank, comenzó a producir contenido erótico y a participar en plataformas digitales de streaming y entretenimiento sexual.

Desde ese espacio defendió la idea de que el cuerpo y la sexualidad pueden ser también una forma de expresión política y cultural.

La propia Hank ha sostenido que su experiencia en ese ámbito le permitió conocer de cerca la situación de precariedad y estigmatización que enfrentan miles de mujeres en ese sector.

Según cifras citadas por ella misma, más de 500.000 mujeres en Colombia viven del trabajo sexual, muchas veces sin protección laboral ni reconocimiento legal.

Los cambios

Con el paso de los años, Hank comenzó a combinar su presencia mediática con activismo social. Su discurso se centró en la defensa de los derechos sexuales y reproductivos, la regulación del trabajo sexual y la inclusión de poblaciones históricamente marginadas en el debate político.

 Amaranta Hank obtuvo 15.980 votos, lo que la ubicó en el puesto 32 entre 144 aspirantes. Tomada de redes sociales de Amaranta Hank

 

En 2025 anunció su precandidatura al Senado de la República dentro del Pacto Histórico, el bloque político de izquierda que respalda al gobierno de Gustavo Petro.

En su campaña utilizó un lenguaje provocador que buscaba cuestionar los prejuicios sociales. Uno de sus lemas más difundidos fue “Nos gusta arriba, no abajo”, frase que generó amplio debate en redes sociales y en medios de comunicación por su doble sentido.

La aspirante defendió ese estilo argumentando que buscaba romper con la retórica tradicional de la política y atraer la atención hacia temas ignorados por el Congreso.

En algunos eventos de campaña incluso distribuyó preservativos con su imagen y el logo de su candidatura, gesto que pretendía simbolizar su defensa de la educación sexual y la salud pública.

Antes de las elecciones legislativas de 2026, el Pacto Histórico realizó una consulta interna para definir el orden de sus listas al Congreso.

En ese proceso, Amaranta Hank obtuvo 15.980 votos, lo que la ubicó en el puesto 32 entre 144 aspirantes que competían por un lugar en la lista al Senado.

Ese resultado la situó fuera de las posiciones inicialmente consideradas elegibles dentro de la lista cerrada del movimiento, que según proyecciones podría alcanzar entre 16 y 20 curules.

Propuestas legislativas

Las propuestas legislativas de Amaranta Hank se han articulado alrededor de una agenda centrada en derechos civiles y sociales, con énfasis en temas relacionados con la autonomía corporal, la igualdad y la inclusión de poblaciones históricamente marginadas.

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En sus intervenciones públicas ha insistido en la necesidad de discutir en el Congreso asuntos que, según afirma, han sido relegados por el debate político tradicional.

Uno de los ejes centrales de su planteamiento es la regulación y dignificación del trabajo sexual.

Desde esta perspectiva, propone avanzar hacia un modelo que reconozca derechos laborales y garantice protección social para quienes ejercen esta actividad, con el propósito de reducir la estigmatización y mejorar las condiciones de seguridad y salud de quienes dependen de ese oficio.

En paralelo, ha planteado la defensa de los derechos de las mujeres y de las minorías sexuales como parte de una agenda legislativa orientada a fortalecer mecanismos de prevención y sanción de la violencia de género, así como a promover políticas públicas que reconozcan la diversidad sexual y de género en distintos ámbitos de la vida social.

Su pasado en la industria del entretenimiento para adultos se convirtió en el principal punto de ataque de sus críticos. Tomada de redes sociales de Amaranta Hank

 

Otro de los puntos que ha mencionado en su discurso político se refiere a la necesidad de revisar y reformar las políticas de salud sexual y reproductiva.

En ese contexto, ha señalado la importancia de ampliar el acceso a educación sexual integral y a servicios de salud que permitan a las personas tomar decisiones informadas sobre su cuerpo y su vida reproductiva.

A estas propuestas se suma la promoción de programas sociales dirigidos a poblaciones vulnerables y a sectores que, en su opinión, han permanecido al margen de la discusión pública y de las decisiones legislativas.

Polémicas y críticas

Desde el inicio de su incursión política, Amaranta Hank ha estado rodeada de controversias. Su pasado en la industria del entretenimiento para adultos se convirtió en el principal punto de ataque de sus críticos, quienes consideran que su trayectoria no corresponde al perfil tradicional de un legislador.

Las polémicas se intensificaron por el tono irreverente de su campaña, especialmente por frases como “Cobro por placer, voto por derecho” y el ya mencionado eslogan “Nos gusta arriba, no abajo”, que dividieron a la opinión pública.

Antecedentes internacionales

Aunque el caso de Amaranta Hank ha generado debate en Colombia, no es la primera vez que figuras provenientes de la industria pornográfica intentan trasladar su notoriedad mediática al campo político.

En varios países, especialmente en Europa, algunas actrices del cine para adultos han logrado competir electoralmente e incluso alcanzar cargos de representación.

El ejemplo más conocido es el de Ilona Staller, conocida artísticamente como Cicciolina, una actriz pornográfica de origen húngaro que desarrolló su carrera en Italia y que en 1987 fue elegida diputada del Parlamento italiano.

Staller obtuvo cerca de 20.000 votos como candidata del Partido Radical y ocupó una curul en la Cámara de Diputados entre 1987 y 1992.

Su campaña estuvo marcada por un discurso libertario que mezclaba activismo sexual y propuestas políticas, entre ellas la educación sexual en las escuelas, la despenalización de las drogas, la defensa de los derechos humanos y la oposición a la energía nuclear.

Durante su paso por el Parlamento presentó varios proyectos de ley relacionados con libertades civiles y temas de sexualidad, lo que la convirtió en una de las figuras más polémicas de la política italiana de finales del siglo XX.
Italia, de hecho, fue uno de los países donde este fenómeno tuvo mayor visibilidad.

A comienzos de los años noventa surgió el Partito dell’Amore (Partido del Amor), impulsado por productores y figuras del cine erótico, que intentó llevar a varias estrellas del porno a cargos públicos.

Aunque algunas, como Moana Pozzi, alcanzaron gran notoriedad mediática, no lograron consolidar una presencia estable en el Parlamento.

Otras actrices, como Milly D’Abbraccio, también incursionaron en la política local o en campañas electorales, aunque sin conseguir ser elegidas.

Fuera de Europa, también se han presentado intentos similares. En Estados Unidos, por ejemplo, varias actrices del cine para adultos han competido en elecciones locales o estatales —entre ellas Mary Carey y Stormy Daniels— aprovechando su visibilidad mediática para posicionar campañas centradas en libertades civiles o en críticas al sistema político.

Sin embargo, estos intentos no han logrado traducirse en la obtención de curules en el Congreso federal ni en legislaturas estatales.

Ahora con una responsabilidad senatorial sus electores esperan un trabajo legislativo que deje atrás la estigmatizacion por su anterior actividad como actriz de entretenimiento para adultos.

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