Publicidad
Piden declarar santo a Rafael García Herreros por su papel en procesos de paz con narcotraficantes
El padre Diego Jaramillo aseguró que el fundador del Minuto de Dios intervino en acercamientos con Pablo Escobar y Carlos Lehder en los años 80, contribuyendo a acuerdos con el Estado colombiano.
El padre Diego Jaramillo Cuartas reveló que se solicitó al Vaticano iniciar el proceso para que el sacerdote Rafael García Herreros sea declarado santo, debido a su papel en gestiones relacionadas con la paz en Colombia durante la década de los 80.
Según explicó Jaramillo, quien asumió la dirección de la obra social tras la muerte de García Herreros en 1992, uno de los argumentos principales para promover su canonización es la participación del religioso en acercamientos entre el Estado y reconocidos narcotraficantes, con el objetivo de buscar su sometimiento a la justicia.
De acuerdo con el sacerdote, García Herreros fue la única persona, además de las autoridades, presente en la entrega de Pablo Escobar en junio de 1991. Asimismo, indicó que el exnarcotraficante Carlos Lehder aseguró que el religioso lo visitó en una cárcel de Estados Unidos para persuadirlo de colaborar con la justicia.
Lea también: (Trump suspende por dos semanas amenaza de bombardeos contra Irán en medio de negociaciones)
Jaramillo explicó que el proceso para que una persona sea declarada santa exige la recolección de documentación que sustente su vida y acciones. En ese sentido, señaló que los testimonios relacionados con los contactos que García Herreros sostuvo con figuras del narcotráfico buscan aclarar dudas y desmentir versiones que han circulado durante años sobre su participación en esos hechos.
Según los relatos conocidos, durante una visita a Lehder en prisión, García Herreros habría iniciado un diálogo que posteriormente permitió acercamientos con Escobar. El sacerdote habría conversado también con el entonces presidente César Gaviria Trujillo para facilitar la entrega del líder del cartel de Medellín a las autoridades.
Cinco meses después de la fuga de Escobar de la cárcel La Catedral, García Herreros falleció en Bogotá a los 83 años, sin ver consolidado un escenario de paz en el país. Sin embargo, sus seguidores consideran que su labor pastoral y su participación en estos procesos históricos constituyen méritos suficientes para que la Iglesia católica estudie su eventual canonización.
Otras noticias
Etiquetas