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50 años del asesinato de José Raquel Mercado: el secuestro y ejecución del líder sindical a manos del M-19
Medio siglo después, el crimen del M-19 que marcó la historia sindical en Colombia.
Este 14 de febrero de 2026 se cumplieron 50 años del secuestro de José Raquel Mercado Martínez, presidente de la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC), quien fue retenido por el Movimiento 19 de Abril (M-19) y posteriormente ejecutado tras un denominado “juicio político” adelantado por esa organización insurgente.
Su muerte se convirtió en uno de los episodios más controvertidos de la violencia política en Colombia y sigue siendo citada como símbolo de los límites entre la lucha armada y la movilización social.
“Lo de José Raquel Mercado fue una barbaridad y esa barbaridad influyó en adelante”, afirmó Clara López, hoy senadora del Pacto Histórico y en 1976 secretaria económica del entonces alcalde de Bogotá, Alfonso López Michelsen. López estaba en la Casa de Nariño cuando el Gobierno buscaba establecer contacto con la Confederación de Trabajadores de Colombia tras conocerse el secuestro del dirigente sindical.
El secuestro y el “juicio popular”
José Raquel Mercado fue secuestrado el 14 de febrero de 1976. El crimen ocurrió en un contexto de alta tensión institucional, marcado por el estado de sitio, conflictos laborales, paros cívicos y movilizaciones sociales.
El país vivía una polarización política que, según diversos análisis posteriores, favoreció la aparición de acciones armadas que mezclaban la disputa política con la violencia.
Un día después del secuestro, el M-19 confirmó que mantenía en su poder al dirigente sindical para someterlo a un “juicio popular”, acusado de traición a la clase obrera.
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Durante 65 días permaneció retenido en lo que la organización denominó una “cárcel del pueblo”, bajo custodia de hombres armados.
El 19 de abril de 1976, fecha en que el M-19 conmemoraba el segundo aniversario de su creación, el cuerpo de Mercado apareció en la glorieta de la avenida 63, frente al parque El Salitre, en Bogotá, con dos disparos en el pecho.
En el lugar fueron encontrados junto al cadáver una cobija, una cuerda amarilla y una bandera del M-19, elementos que, según se indicó entonces, pretendían darle a la acción una dimensión simbólica.
La propia organización había advertido que, si el Ejecutivo no accedía a sus exigencias —entre ellas, un supuesto “juicio popular” abierto y condiciones para perdonarle la vida al sindicalista—, ejecutaría la sentencia. Según los relatos posteriores, el Gobierno consideró que las acusaciones eran un chantaje. El desenlace fue la ejecución del dirigente.
La necropsia y las imágenes que marcaron la memoria
Los forenses que realizaron el levantamiento del cadáver y la necropsia documentaron que los dos disparos que perforaron el tórax fueron hechos a muy corta distancia y que probablemente la víctima estaba acostada. Una de las balas ingresó a su corazón, lo que le causó la muerte inmediata.
El cuerpo fue trasladado a la sede de la CTC, donde permaneció en cámara ardiente. La escena fue registrada por reporteros de la época y se convirtió en una de las imágenes más recordadas de la violencia política en Colombia.
Helena Martínez, madre de José Raquel Mercado, acudió al lugar con un chal blanco que luego cubrió el cuerpo de su hijo.
En medio del velorio, se acercó al féretro, se quitó el chal y lo colocó sobre el pecho del sindicalista mientras pronunciaba una frase que quedó consignada en los relatos periodísticos: “Para que no te dé frío”. Las honras fúnebres se realizaron en la Catedral Primada de Bogotá, con presencia de altas figuras de la política.
Posteriormente, el cortejo fúnebre se trasladó al Cementerio Central acompañado por una multitud de trabajadores que viajaron a la capital para despedirlo.
La trayectoria sindical
José Raquel Mercado nació en Cartagena el 9 de diciembre de 1913. Fue obrero de la construcción y bracero en los muelles, donde fundó el sindicato del Terminal Marítimo.
Además de su actividad sindical, estudió contaduría en la Universidad de Cartagena y presidió la Asociación Colombiana de Músicos Profesionales en Bogotá.
En 1960 fue elegido presidente de la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC), cargo que ocupó durante 15 años. Representó a los trabajadores colombianos ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y fue congresista entre 1960 y 1970.
Su liderazgo se caracterizó por la participación en asambleas sindicales, negociaciones laborales y debates parlamentarios relacionados con la defensa de los derechos colectivos.
La Comisión de la Verdad, en un análisis posterior, documentó que el M-19 justificó el asesinato bajo la figura de un “juicio popular”, argumentando supuesta injerencia del sindicalista en favor del Gobierno y en contra de movimientos sociales.
El mismo informe reconoció que, aunque el error fue admitido después por integrantes de la organización, la ejecución evidenció “tendencias autoritarias en movimientos guerrilleros que mezclaron las armas con las luchas políticas”.
La ausencia de defensa y la impunidad
Uno de los elementos que más controversia ha generado es que Mercado no tuvo defensa formal alguna.
El “juicio” adelantado por el M-19 careció de garantías procesales y se realizó en condiciones de cautiverio, sin acceso a abogados ni a instancias independientes.
Años después, integrantes del M-19 señalaron que la decisión fue un error.
Sin embargo, la investigación penal adelantada por la justicia ordinaria y por la Justicia Penal Militar no produjo condenas contra los responsables materiales o intelectuales de la ejecución.
El M-19 fue indultado en 1990 tras su proceso de desmovilización y transición a la vida civil. Varios de sus exintegrantes, entre ellos Gustavo Petro, actual presidente de la República, participaron en esa organización antes de su desarme.
La muerte de José Raquel Mercado sigue siendo uno de los hechos que se mencionan cuando se examinan los límites éticos y políticos de la insurgencia urbana en la década de 1970.
Un episodio que sigue en debate
Cinco décadas después, el caso continúa siendo objeto de análisis en los debates sobre la violencia política en Colombia. La historia de José Raquel Mercado Martínez recuerda que las víctimas no son cifras abstractas, sino personas con trayectorias, familias y roles públicos.
El crimen no solo estremeció al movimiento sindical, sino que abrió una discusión sobre el uso de la violencia como herramienta política y sobre la responsabilidad de los actores armados frente a la sociedad.
La frase de Clara López, pronunciada décadas después, resume la dimensión histórica del episodio: el asesinato de Mercado fue una “barbaridad” cuyas consecuencias marcaron el rumbo de la confrontación política en los años siguientes.
Descripción
Este 14 de febrero de 2026 se cumplen 50 años del secuestro y asesinato del líder sindical José Raquel Mercado a manos del M-19 en Bogotá.
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