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Tecnológicas dominan la inversión extranjera mundial: TSMC lidera con US$100.000 millones

TSMC, ByteDance y Alphabet son los primeros megaproyectos de inversión extranjera.

Tecnológicas dominan la inversión extranjera mundial: TSMC lidera con US$100.000 millones
Por Agencia Periodismo Investigativo | Sáb, 03/10/2026 - 16:51 Créditos: Las empresas de tecnología siguen creciendo en el mercado. Fotocomposición tomada de redes sociales.

La inversión extranjera mundial entró en una nueva etapa marcada por el crecimiento de los proyectos relacionados con semiconductores, inteligencia artificial, centros de datos y capacidad de cómputo.

Las grandes compañías tecnológicas se ubicaron entre los principales inversionistas internacionales de 2025, en momentos en que la carrera por desarrollar infraestructura para IA comenzó a modificar el destino de miles de millones de dólares de capital.

El fenómeno quedó reflejado en el Informe sobre las Inversiones en el Mundo 2026, elaborado por ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD), según el cual la inversión extranjera directa mundial aumentó 6 % durante 2025 y alcanzó US$1,6 billones, después de dos años consecutivos de descenso. Sin embargo, la recuperación estuvo concentrada en determinadas economías y, especialmente, en proyectos intensivos en tecnología y capital.

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Uno de los datos que mejor reflejan esa transformación es el listado de los mayores inversionistas extranjeros divulgado a partir del informe. La taiwanesa TSMC apareció a la cabeza con un proyecto por US$100.000 millones, seguida por ByteDance, de China, con US$45.100 millones; la firma financiera IHC, de Emiratos Árabes Unidos, con US$43.400 millones; Brookfield, de Canadá, con US$28.200 millones, y Alphabet, matriz de Google, con US$25.100 millones.

El grupo de los diez principales inversionistas se completó con Damac, de Emiratos Árabes Unidos, con US$24.600 millones; la española Iberdrola, con US$24.300 millones; Microsoft, con US$17.700 millones; la australiana Woodside Energy, con US$17.500 millones, y Micron, de Estados Unidos, con US$16.600 millones.

La composición de la clasificación muestra el peso alcanzado por la economía digital. Cinco de las diez compañías pertenecen al sector tecnológico: TSMC, ByteDance, Alphabet, Microsoft y Micron. A ellas se suman inversiones financieras, inmobiliarias, energéticas y de servicios públicos.

El caso de TSMC representa uno de los movimientos industriales más grandes vinculados con la reorganización de la cadena mundial de semiconductores. La compañía anunció oficialmente en marzo de 2025 una inversión adicional de US$100.000 millones en Estados Unidos, que se suma a los US$65.000 millones comprometidos previamente en Arizona. Con ello, la inversión proyectada por el fabricante taiwanés en ese país ascendió a US$165.000 millones.

El programa contempla la construcción de tres nuevas fábricas de semiconductores, dos instalaciones de empaquetado avanzado y un centro de investigación y desarrollo. TSMC señaló que la ampliación busca atender la demanda de chips utilizados en inteligencia artificial y otras tecnologías avanzadas y calculó que el proyecto apoyará unos 40.000 empleos de construcción durante cuatro años, además de generar decenas de miles de puestos relacionados con manufactura tecnológica e investigación.

La dimensión de esas inversiones permite entender por qué la inteligencia artificial dejó de ser únicamente un mercado de programas y modelos para convertirse en uno de los principales motores de infraestructura física. Los sistemas de IA requieren procesadores especializados, servidores, centros de datos, redes de alta capacidad, sistemas de refrigeración y enormes cantidades de electricidad.

Alphabet ofrece otro ejemplo. La compañía cerró 2025 con US$91.400 millones de gasto de capital total, destinado en su mayoría a infraestructura técnica. Según la empresa, aproximadamente 60 % de esa inversión se dirigió a servidores y 40 % a centros de datos y equipos de redes. Para 2026, Alphabet proyectó elevar su gasto de capital hasta un rango de US$175.000 millones a US$185.000 millones, impulsado por la demanda relacionada con sus servicios y productos de IA.

Microsoft también aceleró la expansión de su infraestructura. La compañía había anunciado que durante su año fiscal 2025 esperaba invertir aproximadamente US$80.000 millones en centros de datos habilitados para inteligencia artificial, destinados al entrenamiento de modelos y al funcionamiento de aplicaciones de IA y servicios en la nube. Más de la mitad de ese monto estaba previsto para Estados Unidos.

Las cifras empresariales no son directamente equivalentes entre sí —unas corresponden a anuncios de inversión extranjera en proyectos específicos y otras a gasto de capital corporativo—, pero permiten dimensionar la cantidad de recursos que está movilizando la infraestructura necesaria para sostener la expansión de la inteligencia artificial. UNCTAD identificó precisamente esta transformación como uno de los principales cambios de la inversión internacional. En 2025, los sectores estratégicos representaron 44 % del valor mundial de los proyectos de inversión greenfield, frente a apenas 16 % en 2020.

El valor de los proyectos anunciados en esos sectores pasó de US$109.000 millones a US$576.000 millones en cinco años. Entre esos sectores estratégicos aparecen la infraestructura para inteligencia artificial, los semiconductores, los minerales críticos y las tecnologías vinculadas con la transición energética.

Los megaproyectos de centros de datos y fabricación de chips fueron determinantes para sostener la inversión internacional durante 2025. El crecimiento, sin embargo, estuvo lejos de distribuirse uniformemente. Las 20 principales economías receptoras concentraron más del 80 % de la inversión extranjera directa mundial.

Las economías desarrolladas recibieron US$723.000 millones, con un crecimiento de 11 %, mientras las economías en desarrollo aumentaron apenas 2 % y alcanzaron algo más de US$901.000 millones. La concentración resulta todavía mayor en las industrias estratégicas. Solo las tres principales economías de origen representaron 72 % del valor de los proyectos en estos sectores durante 2025, mientras las tres mayores economías receptoras captaron 56 %.

Los países de ingresos bajos y medios bajos obtuvieron alrededor del 10 % de la inversión greenfield en sectores estratégicos entre 2020 y 2025.  América Latina y el Caribe, entretanto, registraron una evolución favorable en términos generales. La región recibió cerca de US$188.000 millones de inversión extranjera directa durante 2025, un aumento cercano al 14 %, aunque la competencia internacional por atraer proyectos de semiconductores, centros de datos e infraestructura de IA continúa concentrándose en países capaces de ofrecer energía, conectividad, capacidad tecnológica, talento especializado y condiciones regulatorias para inversiones de gran escala.

El comportamiento de 2025 muestra así una modificación en el mapa internacional del capital. Las inversiones tradicionales siguen movilizando recursos, pero una parte creciente de los megaproyectos está vinculada con la infraestructura que hará posible la siguiente fase de la economía digital. La fabricación de chips, los centros de datos, las redes y la generación eléctrica se convirtieron en activos estratégicos para compañías y gobiernos.
 

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