Publicidad

 

Volcán Puracé continúa en alerta naranja por aumento de actividad sísmica y emisiones de ceniza

Servicio Geológico mantiene alerta tras máximos históricos de monitoreo y siguen aumentando los sismos y las emisiones de gases.

Actividad Puracé
Por Agencia Periodismo Investigativo | Mar, 04/08/2026 - 08:40 Créditos: Captura pantalla de video / Volcán Puracé emitiendo cenizas

El Servicio Geológico Colombiano (SGC) mantiene el nivel de alerta naranja para el volcán Puracé, ubicado en el departamento del Cauca, debido al incremento sostenido de la actividad sísmica registrada durante las últimas semanas y a las variaciones detectadas en las emisiones de gases y ceniza.

La decisión se mantiene tras el seguimiento permanente realizado por el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, cuyos reportes evidencian un comportamiento que obliga a reforzar las acciones de prevención y preparación frente a un posible cambio en la actividad eruptiva.

Como parte de la respuesta institucional, las autoridades competentes también declararon la calamidad pública con el fin de facilitar la coordinación de las medidas de atención y mitigación del riesgo.

De acuerdo con la información entregada por el Servicio Geológico Colombiano, el estado de alerta naranja indica que existe una mayor probabilidad de que el volcán presente una erupción de mayor magnitud que las manifestaciones observadas en las semanas recientes.

Aunque la entidad aclaró que no es posible establecer con certeza si ese escenario llegará a materializarse ni cuándo podría ocurrir, insistió en que las autoridades locales, los organismos de socorro y la población deben mantener activos los protocolos de preparación para responder de manera oportuna ante cualquier variación significativa del sistema volcánico.

La directora técnica de Geoamenazas del Servicio Geológico Colombiano, Nathalia Contreras, explicó que el nivel de alerta vigente responde a la evolución de los parámetros monitoreados de manera permanente por la entidad.

Señaló que, si bien la ocurrencia de una erupción no puede predecirse, el comportamiento registrado incrementa la posibilidad de que el volcán desarrolle un evento eruptivo superior al observado recientemente, razón por la cual reiteró el llamado a atender exclusivamente la información oficial y seguir las recomendaciones emitidas por las autoridades de gestión del riesgo.

Los registros del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán muestran que desde el pasado 20 de julio se ha presentado un incremento en la actividad interna del volcán.

Entre los principales indicadores se encuentran el aumento de la energía liberada por los sismos asociados al sistema volcánico, así como la intensificación de las emisiones superficiales de gases y ceniza.

Durante este periodo también se han observado columnas eruptivas que alcanzaron hasta 3.400 metros por encima de la cima del Puracé, un comportamiento que evidencia cambios relevantes dentro de la dinámica del edificio volcánico.

Los especialistas del Servicio Geológico Colombiano indicaron que varios de los parámetros registrados durante las últimas semanas corresponden a los valores más altos documentados desde que comenzó el monitoreo instrumental del volcán en 1993.

Entre ellos sobresalen la energía sísmica acumulada, el incremento en la temperatura de las emisiones y la presencia constante de gases como dióxido de azufre y dióxido de carbono, componentes cuya variación permite evaluar el estado del sistema magmático y su evolución.

Las mediciones también han confirmado un incremento en la expulsión de ceniza, fenómeno que ha sido reportado de forma reiterada por las estaciones de monitoreo y por observadores ubicados en distintos puntos del área de influencia del complejo volcánico.

Estas emisiones, dependiendo de la dirección y velocidad del viento, pueden generar caída de partículas sobre municipios cercanos y afectar temporalmente la calidad del aire, además de ocasionar inconvenientes en actividades agrícolas, pecuarias y de movilidad aérea.

Ante este panorama, el Servicio Geológico Colombiano reiteró el llamado a evitar el ingreso y la permanencia en las zonas altas del complejo volcánico.

El coordinador del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Popayán, Jaime Raigosa, advirtió que tanto el Puracé como los volcanes Piocollo y Curiquinga pueden registrar emisiones repentinas de gases y ceniza sin previo aviso, situación que representa un riesgo para quienes permanezcan en esos sectores.

Por esa razón, recomendó respetar las restricciones establecidas por las autoridades y mantenerse alejados de las áreas de mayor exposición.

El volcán Puracé se encuentra aproximadamente a 27 kilómetros de Popayán y forma parte de la cadena volcánica de Los Coconucos, integrada por 15 estructuras volcánicas.

Se trata de uno de los volcanes activos que hacen parte del monitoreo permanente del Servicio Geológico Colombiano debido a su historial eruptivo y a la presencia de poblaciones cercanas que podrían resultar afectadas en caso de una erupción de mayor magnitud.

Su último episodio eruptivo de importancia ocurrió en marzo de 1977. Sin embargo, desde 2021 los especialistas han documentado modificaciones graduales en diferentes parámetros geológicos y geofísicos, lo que ha motivado un seguimiento continuo para identificar cualquier cambio que pueda representar un aumento del riesgo.

La evolución reciente confirma que el comportamiento del sistema continúa siendo dinámico y requiere vigilancia permanente mediante estaciones sísmicas, sensores de gases, cámaras de monitoreo y observaciones de campo.

La situación del Puracé también revive el recuerdo de uno de los episodios más trágicos relacionados con la actividad volcánica en Colombia.

El 13 de noviembre de 1985, la erupción del volcán Nevado del Ruiz generó una avalancha que destruyó el municipio de Armero, en el departamento del Tolima.

El flujo de lodo y escombros arrasó gran parte de la población y causó la muerte de más de 23.000 personas, convirtiéndose en el desastre natural con mayor número de víctimas registrado en la historia del país.

Esa experiencia marcó un punto de inflexión para el fortalecimiento de los sistemas de monitoreo volcánico, la investigación científica y los mecanismos de prevención del riesgo en Colombia.

Otras noticias

 

 

 

Etiquetas