Publicidad

 
Publicidad

Teniente Carlos Ramón rescató sin disparos a 12 policías en El Carmelo, Cauca

Ejército evitó toma de estación de Policía en Cauca sin intercambiar fuego.

Teniente Carlos Daniel Ramón
Por Agencia Periodismo Investigativo | Dom, 30/11/2025 - 09:26 Créditos: Teniente Carlos Daniel Ramón - Fuerzas Militares

En el corregimiento de El Carmelo, jurisdicción del municipio de Cajibío, en el departamento del Cauca, se registró un operativo militar que logró impedir la toma de una estación de Policía por parte de integrantes de las disidencias de las FARC.

La acción, desarrollada por tropas del Ejército Nacional, permitió el rescate de once uniformados heridos y la recuperación del cuerpo de un policía fallecido en medio del asedio.

El operativo fue liderado por el teniente Carlos Daniel Ramón, quien condujo a su pelotón sin que se efectuara un solo disparo durante la maniobra.

Los hechos se desarrollaron en un contexto de alta tensión en la zona, cuando la estación de Policía del corregimiento era objeto de un ataque por parte de estructuras armadas ilegales que utilizaron fusiles y artefactos explosivos improvisados.

El personal policial resistía con limitadas capacidades operativas, sin acceso a refuerzos ni recursos suficientes, mientras en el parque central del corregimiento permanecían civiles, lo que imposibilitaba una respuesta directa por parte del Ejército que implicara fuego cruzado.

El teniente Ramón, quien se desempeña como comandante de pelotón y tiene formación en el curso de Lanceros, llegó con su unidad a la zona en una aeronave militar.

El helicóptero fue recibido con disparos desde tierra, razón por la cual la tripulación debió buscar una zona alterna para el desembarco.

Desde los sectores periféricos, los miembros de las disidencias intentaban posicionarse en áreas de mayor altura para lanzar nuevos explosivos, mientras mantenían presión constante sobre la estación de Policía.

Una vez en tierra, la unidad militar evaluó la posibilidad de ejecutar una operación de cerco y captura, pero debido a la presencia de población civil, se modificó la estrategia.

Según los testimonios recogidos entre los participantes del operativo, la decisión fue generar una maniobra disuasiva que provocara la retirada de los actores armados.

Para ello, se avanzó sobre terreno de alta dificultad con la intención de evacuar a los policías sin provocar enfrentamientos armados.

El trayecto planeado inicialmente por la tropa resultó intransitable debido a la presencia de campos minados. En una decisión que el oficial atribuyó a un impulso instintivo, se modificó la ruta en el último momento.

Lea también: (ELN liberó a once secuestrados en el Catatumbo tras más de diez meses de cautiverio)

Posteriormente, al inspeccionar el camino originalmente previsto, se descubrieron múltiples artefactos explosivos instalados, con los cuales se habría buscado emboscar al pelotón. Esta circunstancia fue clave para evitar una tragedia mayor.

Tras asegurar cada tramo del terreno, la unidad llegó a la estación de Policía, donde se encontraba el grupo de uniformados en condiciones críticas. La mayoría de ellos presentaba signos de agotamiento extremo, varios se encontraban sin munición, y algunos evidenciaban estados de shock.

Uno de los policías, según narró el teniente, estaba sentado con el arma en la mano, sin capacidad de reacción, en evidente estado de bloqueo emocional. Cerca del lugar se halló un artefacto explosivo improvisado que no alcanzó a ser detonado.

Con el área bajo control y sin que las disidencias lograran reorganizarse, el operativo de evacuación procedió de forma inmediata.

El repliegue de los grupos armados se produjo sin que se registraran enfrentamientos armados. La percepción de superioridad táctica del Ejército y el movimiento coordinado del pelotón habrían motivado la retirada de los actores armados ilegales.

En consecuencia, los once policías heridos fueron extraídos del lugar y se logró también la recuperación del cuerpo del policía fallecido.

Este episodio fue reconocido posteriormente por el alto mando militar. En el marco de la ceremonia institucional conocida como la Noche de Honor, el teniente Carlos Daniel Ramón fue homenajeado por la operación ejecutada.

La distinción se suma a una trayectoria que, pese a su reciente inicio, ya ha sido destacada por los resultados obtenidos. El oficial ocupa el primer puesto del curso de Lanceros, formación especializada del Ejército Nacional, y ha acumulado méritos por su liderazgo operativo.

Durante el acto de reconocimiento, el oficial expresó que su motivación se origina en valores familiares y disciplina profesional. Afirmó que en medio del operativo pensaba en su núcleo familiar, y que su vocación militar se gestó desde la infancia, al observar los desfiles del 20 de julio. Su testimonio concluyó con una referencia a su formación: “Soy lancero, gracias a Dios ocupé el primer puesto”.

Otras noticias

 

 

 

Etiquetas