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Minambiente entrante alerta por aumento de la deforestación en Parques Nacionales y anuncia medidas
Ministro Fabio Arjona evidencia las fallas ambientales en la materia.
El Gobierno entrante del presidente electo Abelardo De La Espriella puso el estado de los Parques Nacionales Naturales en el centro del debate ambiental a pocas semanas del cambio de administración.
El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible designado, Fabio Arjona, advirtió que durante el último año la deforestación dentro de las áreas protegidas del país registró un incremento significativo, situación que, según aseguró, refleja fallas de gobernanza y una pérdida de capacidad institucional para proteger algunos de los ecosistemas más estratégicos de Colombia.
La declaración representa uno de los pronunciamientos más contundentes del equipo de empalme sobre la política ambiental que recibirá el nuevo Gobierno.
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En el documento se sostiene que, pese a que la administración saliente ha defendido públicamente una reducción histórica de la deforestación a nivel nacional, la situación específica de los parques naturales presenta un panorama diferente, especialmente en zonas consideradas de alto valor ecológico y de importancia para la conservación de la biodiversidad.
De acuerdo con la información divulgada por el equipo del presidente electo, durante el proceso de empalme fueron revisadas las cifras correspondientes al Sistema de Parques Nacionales Naturales.
Ese análisis concluyó que entre 2022 y 2025 fueron transformadas 48.125 hectáreas dentro de estas áreas protegidas. El comunicado hace especial énfasis en el comportamiento registrado entre 2023 y 2024, periodo en el cual la superficie deforestada pasó de 4.682 hectáreas a 11.544 hectáreas, lo que representa un incremento del 146,5 %.
Según la comunicación oficial, este aumento se concentró principalmente en la región amazónica.
La Amazonía colombiana continúa siendo uno de los territorios donde convergen múltiples presiones ambientales. Informes técnicos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), de Parques Nacionales Naturales de Colombia y de organizaciones como el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (Sinchi) han advertido durante los últimos años que la expansión de la frontera agropecuaria, la ocupación ilegal de tierras, la apertura de carreteras no autorizadas y la minería ilegal siguen siendo algunos de los principales motores de la pérdida de bosque en esta región.
A ello se suman las dificultades para ejercer control estatal en extensas zonas de difícil acceso y la presencia de organizaciones criminales que obtienen beneficios económicos de actividades ilícitas asociadas al uso del territorio.
En el comunicado, Fabio Arjona identifica precisamente esos factores como algunas de las causas que estarían impulsando el deterioro de las áreas protegidas.
Señala que las mayores presiones provienen de la ganadería extensiva, la construcción de vías ilegales y la minería ilícita con utilización de mercurio. Estas actividades, advierte, afectan parques nacionales considerados esenciales para la regulación climática, la conservación del agua y la protección de especies de flora y fauna.
Entre las áreas mencionadas aparecen los parques nacionales Tinigua, Sierra de La Macarena, Paramillo, Puinawai y Río Puré. Cada uno de estos territorios posee características ecológicas particulares y desempeña un papel determinante dentro del Sistema Nacional de Áreas Protegidas.
Tinigua y Sierra de La Macarena, por ejemplo, constituyen un corredor biológico fundamental entre los Andes, la Orinoquia y la Amazonía, mientras que Paramillo protege ecosistemas estratégicos del Caribe y del noroccidente colombiano.
Por su parte, Puinawai y Río Puré conservan extensas áreas de bosque amazónico y albergan pueblos indígenas, algunos de ellos en condición de aislamiento voluntario.
Uno de los puntos que más resalta el documento es la situación del Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete. Declarado Patrimonio Mundial Mixto por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), Chiribiquete es reconocido internacionalmente por su extraordinaria riqueza biológica, sus ecosistemas prácticamente intactos y el invaluable patrimonio arqueológico conformado por miles de pictografías prehispánicas.
Además, constituye un territorio clave para la supervivencia de comunidades indígenas que permanecen en aislamiento voluntario.
El ministro designado sostiene que este parque requiere atención prioritaria debido a su importancia ambiental y cultural. La preocupación coincide con diversos informes publicados por la Unesco, el Ideam y Parques Nacionales, entidades que han insistido en fortalecer las acciones para contener la expansión de la deforestación y otras actividades ilegales que amenazan el equilibrio ecológico del área protegida.
Las cifras sobre pérdida de bosque en Colombia han sido objeto de intenso debate durante los últimos años. Mientras el Gobierno saliente destacó reducciones importantes en la deforestación nacional durante algunos periodos, especialistas han advertido que el comportamiento no ha sido homogéneo en todas las regiones.
Algunos territorios mostraron disminuciones significativas, mientras otros registraron repuntes asociados a economías ilegales, conflictos por la tierra y limitaciones en la presencia institucional.
El Ideam, autoridad técnica encargada del monitoreo de los bosques en Colombia, utiliza imágenes satelitales de alta resolución para identificar cambios en la cobertura forestal.
Estos reportes permiten establecer tendencias nacionales y regionales que posteriormente sirven como insumo para la formulación de políticas públicas orientadas a la conservación ambiental y al cumplimiento de los compromisos internacionales del país frente al cambio climático y la protección de la biodiversidad.
En ese contexto, el pronunciamiento del equipo del presidente electo también marca una hoja de ruta para la administración que asumirá el poder.
El comunicado anuncia que el nuevo Gobierno realizará una revisión urgente de la política nacional de conservación, fortalecerá la presencia institucional dentro de las áreas protegidas y dará prioridad a la defensa de los parques nacionales como patrimonio natural de Colombia.
La estrategia planteada busca, según el documento, recuperar la capacidad del Estado para ejercer control sobre estos territorios y garantizar la protección de los recursos hídricos, la biodiversidad y los ecosistemas que cumplen funciones esenciales para la estabilidad climática del país.
El enfoque también contempla reforzar la articulación entre autoridades ambientales, organismos de seguridad y comunidades locales para enfrentar las actividades ilegales que impulsan la pérdida de bosque.
La conservación de los parques nacionales constituye uno de los mayores desafíos ambientales de Colombia. El país posee cerca del 10 % de la biodiversidad del planeta y cuenta con uno de los sistemas de áreas protegidas más importantes de América Latina.
Sin embargo, la presión derivada de la expansión agrícola, la minería ilegal, el narcotráfico, el acaparamiento de tierras y la construcción de infraestructura clandestina continúa poniendo en riesgo ecosistemas considerados estratégicos para la regulación del clima y la conservación del patrimonio natural.
Con este primer pronunciamiento público sobre el estado de los parques nacionales, el ministro designado Fabio Arjona anticipa que la política ambiental será uno de los ejes prioritarios del nuevo Gobierno, que deberá enfrentar el reto de reducir la deforestación, fortalecer la gobernanza ambiental y garantizar la protección efectiva de algunos de los territorios más biodiversos del planeta.
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