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Incendio en Villa de Leyva afectó 1.487 hectáreas y alcanzó el Santuario de Iguaque: balance oficial

Reconocen labor de alcalde Nicolás Méndez. Más de 1,6 millones de litros de agua para combatir el incendio forestal y $3.000 millones en operación aérea.

Incendio Villa de Leyva
Por Agencia Periodismo Investigativo | Sáb, 26/09/2026 - 10:00 Créditos: Incendio en Villa de Leyva. Redes sociales.

El incendio forestal que comenzó el 19 de septiembre de 2026 en el cerro San Marcos, en la zona rural de Villa de Leyva, dejó una afectación preliminar de 1.487 hectáreas, se extendió hasta sectores del Santuario de Flora y Fauna Iguaque y obligó a desplegar una operación terrestre y aérea que involucró a 35 equipos e instituciones y a centenares de personas durante varios días.

El balance oficial de la Alcaldía de Villa de Leyva, con corte a las 7:00 a. m. del 25 de septiembre, muestra la dimensión que alcanzó una emergencia que comenzó en un sector de difícil acceso y se propagó bajo condiciones de sequía y fuertes vientos.

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El fuego pasó de afectar más de 70 hectáreas el 20 de septiembre a una estimación preliminar de 1.487 hectáreas tres días después. Para entonces, las autoridades informaban que el incendio estaba confinado y presentaba un nivel de control cercano al 90 %.

La emergencia adquirió además una dimensión ambiental por el ingreso del fuego al Santuario de Flora y Fauna Iguaque, una de las áreas protegidas de Boyacá. El incendio alcanzó diferentes sectores rurales de Villa de Leyva y obligó a coordinar las labores de control, seguimiento y atención entre organismos municipales, departamentales y nacionales.

La velocidad con la que aumentó la superficie afectada llevó al límite la capacidad de respuesta disponible durante las primeras horas. El 20 de septiembre, cuando el área comprometida ya superaba las 70 hectáreas, las autoridades departamentales determinaron que la capacidad técnica y operativa inicialmente disponible había sido sobrepasada, circunstancia que sustentó la declaratoria de urgencia manifiesta para reforzar las operaciones.

Tres días después, el Puesto de Mando Unificado (PMU) estimó preliminarmente en 1.487 hectáreas el territorio afectado. Durante la jornada del 23 de septiembre se había registrado un crecimiento aproximado del 7,5 %, aunque las operaciones lograron frenar el avance acelerado provocado por los vientos. Para ese momento, el incendio se encontraba confinado y con un nivel de control aproximado del 90 %.

La magnitud de la emergencia obligó a mantener una operación conjunta desde el PMU, encargado del seguimiento a la evolución de las llamas, la distribución de recursos, la coordinación de las operaciones terrestres y aéreas y la atención de las necesidades tanto de la población como de los organismos que trabajaban en terreno.

Labores de extinción del incendio.
Labores de extinción del incendio. Redes sociales.


En la respuesta participaron autoridades de los tres niveles de gobierno, organismos de socorro, Fuerza Pública, entidades ambientales, brigadistas y voluntarios.

Uno de los principales componentes de la operación fue el combate aéreo. El reporte oficial consolidó más de 1.018 descargas, equivalentes a aproximadamente 1,6 millones de litros de agua, y 97 horas de operación aérea hasta el 25 de septiembre.

Los sobrevuelos y lanzamientos se concentraron en los sectores donde permanecía activo el fuego y en aquellos puntos en los que se presentaban reactivaciones.

De acuerdo con el documento, la Fuerza Pública realizó 265 descargas, con 416.429 litros de agua; la Gobernación de Boyacá registró 371 descargas, equivalentes a 568.000 litros, mientras que actores privados efectuaron 90 descargas, con 149.700 litros.

Estas operaciones complementaron el trabajo de los equipos terrestres para contener el avance de las llamas y avanzar hacia el control de los puntos calientes.

La Gobernación de Boyacá destinó inicialmente $2.000 millones para contratar un helicóptero equipado con sistema Bambi Bucket.

Infografía
Emergencia por incendio forestal en Villa de Leyva. Infografía elaborada por Agencia de Periodismo Investigativo, API.


La prolongación y expansión del incendio llevó posteriormente a realizar una adición de $1.000 millones, con lo que la inversión contractual destinada a mantener y fortalecer las operaciones aéreas llegó a $3.000 millones.

Pese a la extensión territorial de la emergencia, el balance oficial no registró personas fallecidas, heridos de gravedad ni daños estructurales en viviendas como consecuencia del incendio. Hasta el corte del informe habían sido atendidas 24 personas en salud y siete hogares habían sido caracterizados por las autoridades.

La emergencia también tuvo efectos sobre la fauna. El reporte contabilizó seis animales silvestres y 14 animales domésticos afectados. El documento no detalla las especies ni precisa el tipo o gravedad de las afectaciones, por lo que el balance definitivo deberá depender de las evaluaciones posteriores.

Las operaciones estuvieron acompañadas de una respuesta humanitaria y logística. Aproximadamente 36.000 litros de agua potable fueron distribuidos en los sectores de Arcoíris, La Colorada Baja, la zona de amortiguación y el barrio El Carmen. Paralelamente, las autoridades consolidaron 67.278 unidades de ayuda, entre alimentos, bebidas, elementos médicos y de higiene, herramientas, equipos de protección y otros insumos utilizados durante la emergencia.

Mantener durante varios días a centenares de integrantes de los organismos de respuesta también exigió una estructura logística. Un total de 24 establecimientos de alojamiento apoyaron el hospedaje de los equipos desplazados a Villa de Leyva. Además, se coordinó la recepción y distribución de donaciones de particulares y otras organizaciones, principalmente alimentos, bebidas, insumos médicos, elementos de higiene, herramientas y equipos de protección.

Nicolás Méndez, alcalde encargado de Villa de Leyva
Nicolás Méndez, alcalde encargado de Villa de Leyva. Redes sociales.


A esto se sumó el suministro de más de 26.000 raciones de comida entre desayunos, almuerzos y cenas para bomberos, brigadistas, voluntarios y demás personal que participó en las labores. Parte de los alimentos fue preparada directamente por la Administración Municipal en la Casa del Abuelo, mientras establecimientos comerciales, particulares, voluntarios y habitantes del municipio contribuyeron al sostenimiento de la operación.

El despliegue humano permite dimensionar la respuesta. El informe contabilizó 35 equipos e instituciones y 648 personas registradas en el incidente. De ellas, 619 permanecieron activas en la zona y 529 participaron directamente en las operaciones.

También intervinieron 17 cuerpos de bomberos oficiales y voluntarios, encargados, entre otras tareas, de la extinción terrestre, el manejo de puntos calientes, la apertura de líneas de control y el apoyo a las aeronaves.

En el terreno estuvieron igualmente integrantes de la Fuerza Aérea Colombiana, el Ejército Nacional, la Policía Nacional, organismos de socorro, entidades del sistema de gestión del riesgo, autoridades municipales y departamentales, brigadistas, voluntarios y otros grupos técnicos incorporados a medida que evolucionó la emergencia.

Sin embargo, superada la fase más crítica del combate contra las llamas, el principal interrogante se concentra ahora en el impacto ambiental. El fuego afectó el cerro San Marcos y sectores del Santuario de Flora y Fauna Iguaque, áreas que cumplen funciones hídricas, ecológicas y de conservación de biodiversidad.

El propio informe advierte que su valor trasciende una estimación exclusivamente económica y las considera parte del patrimonio natural de Villa de Leyva y de la región.

Incendio en Villa de Leyva
Incendio en Villa de Leyva, Boyacá. Redes sociales.


La cifra preliminar de 1.487 hectáreas, por tanto, permite establecer la extensión territorial alcanzada por el incendio, pero no constituye todavía una medición definitiva de la magnitud del daño ecológico.

Será necesario determinar qué coberturas vegetales fueron consumidas, cuáles ecosistemas resultaron comprometidos, qué ocurrió con los suelos y la fauna y cuál fue la afectación sobre los servicios ambientales de las zonas alcanzadas por las llamas.

El informe municipal establece precisamente que deberá iniciarse un proceso integral de recuperación y restauración, sustentado en una evaluación técnica de las áreas afectadas.

Ese diagnóstico deberá definir las acciones necesarias para recuperar los suelos, la cobertura vegetal, los ecosistemas y los servicios ambientales, mediante la articulación de las autoridades ambientales y las entidades departamentales y nacionales.

Al amanecer del 25 de septiembre, el escenario operativo había cambiado frente a los primeros días de la emergencia.

Las condiciones meteorológicas y de confinamiento eran calificadas como favorables y las autoridades proyectaban alcanzar el control del incendio durante esa jornada para pasar posteriormente a la fase de liquidación. Esta última implica eliminar puntos calientes y reducir el riesgo de nuevas reactivaciones antes de dar por terminada la emergencia.

Así, después de seis días de operaciones, el incendio de Villa de Leyva dejaba un balance preliminar de 1.487 hectáreas afectadas, más de 1,6 millones de litros de agua lanzados desde el aire, más de 1.018 descargas aéreas, 97 horas de vuelo, 648 personas registradas en la respuesta, 17 cuerpos de bomberos involucrados, más de 26.000 raciones suministradas y $3.000 millones comprometidos por la Gobernación de Boyacá para la operación del helicóptero.

El saldo humano, hasta el corte oficial, no incluía muertos ni heridos graves ni viviendas con daños estructurales.

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