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340 municipios del país están en alerta roja por incendios forestales
Tolima concentra varios de los principales focos, aunque también se reportan incendios en Cesar, Norte de Santander y Antioquia.
Mientras las autoridades continúan atendiendo las consecuencias del terremoto que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto, 340 municipios permanecen en alerta roja por incendios forestales.
Las emergencias se concentran principalmente en Tolima, Cesar, Norte de Santander y Antioquia, mientras Cundinamarca, Nariño y Cauca están en riesgo.
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La situación se presenta en medio del fenómeno de El Niño, que ha generado temperaturas elevadas y condiciones favorables para la propagación de incendios.
Según el IDEAM, existe una probabilidad del 90% de que este fenómeno persista hasta el primer trimestre de 2027 y de que alcance una intensidad “muy fuerte” entre octubre y diciembre de este año.
Tolima es uno de los departamentos más afectados. La Gobernación reportó 36 incendios activos y más de 10.000 hectáreas afectadas, principalmente en los municipios de San Luis y Guamo. Para atender la emergencia permanecen desplegados bomberos, organismos de socorro, Ejército, Policía y equipos aéreos de la Fuerza Aeroespacial.
El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), David Santiago Tamayo, señaló que varios incendios en Tolima y Quindío ya fueron controlados o se encuentran cerca de ser extinguidos.
Desde el aeropuerto Perales, los bomberos aeronáuticos apoyan las operaciones mediante el abastecimiento para las aeronaves que participan en la extinción de las llamas.
Según Wilson Guerrero, bombero aeronáutico, los equipos disponibles pueden cargar cerca de 400 galones de agua en aproximadamente un minuto y medio.
En municipios como Ortega, Melgar, Honda, Chaparral, Carmen de Apicalá, Valle de San Juan y Piedras también se mantiene apoyo aéreo. Mientras que Alvarado permanece bajo declaratoria de calamidad pública, y el resto de los municipios del departamento mantiene sus equipos desplegados para enfrentar las emergencias.
En Cesar, aunque fueron controlados incendios registrados en Pueblo Bello, Manaure y San Diego, persisten focos críticos en Curumaní, Chiriguaná, Santa Isabel y Poponte. Frente a esto, la Gobernación activó un Pelotón de Atención de Desastres para reforzar las labores de respuesta.
Por su parte, congresistas del departamento solicitaron a la UNGRD fortalecer la atención y advirtieron sobre el riesgo para los ecosistemas, cultivos y comunidades.
Entre las medidas propuestas está la creación de una sala de crisis nacional que coordine y fortalezca la respuesta institucional frente a la contingencia.
En el departamento, señalan, se necesita apoyo aéreo, recurso humano, bomberos y brigadas forestales adicionales.
En Norte de Santander, por su parte, más de 400 hectáreas han sido consumidas por un incendio forestal en zona rural de Ocaña. Las llamas se han extendido por varias veredas y existe preocupación por su posible avance hacia San Calixto.
La representante a la Cámara Diana Riveros pidió apoyo aéreo urgente al Gobierno Nacional ante la limitación de las capacidades locales.
Esta emergencia se suma a la crisis que atraviesa el país tras el terremoto. Mientras continúan las labores de recuperación y atención a los damnificados, las autoridades enfrentan ahora el desafío de contener los incendios forestales y reducir el riesgo de que las altas temperaturas y la sequía favorezcan la aparición de nuevos focos.
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