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Ricardo Valencia defiende las cifras del Dane tras su salida: “No encontré ninguna anomalía”
Defendió su gestión en el Dane: “Tengo conocimiento interno y mirada técnica”.
Ricardo Valencia, exdirector del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), aseguró que durante el periodo en el que estuvo al frente de la entidad no encontró anomalías en las cifras oficiales y sostuvo que sus declaraciones sobre los datos publicados estuvieron sustentadas en su conocimiento de los procesos internos y en su experiencia técnica.
Valencia dejó la dirección del Dane después de permanecer cerca de un mes en el cargo.
Su salida se produjo mediante un decreto de insubsistencia que, según relató, conoció mientras se encontraba trabajando en su oficina. El exfuncionario aseguró que antes de esa decisión no recibió advertencias de la Presidencia de la República ni comunicaciones en las que se expresaran reparos frente a su gestión o a sus pronunciamientos públicos.
“Estaba yo en mi oficina a las 3 de la tarde por firmar unos oficios y llegó la secretaria general encargada y me dijo verbalmente que había sido declarado insubsistente”, relató Valencia durante una entrevista con Mañanas Blu.
Según explicó, hasta ese momento no había sido informado de inconformidades relacionadas con las decisiones adoptadas durante su administración, incluidas sus intervenciones sobre las estadísticas del mercado laboral.
“No tuve ninguna comunicación de Presidencia o del presidente manifestando ninguna inconformidad ni con mis acciones comunicacionales ni con ninguna otra decisión que yo hubiera tomado”, afirmó.
Valencia también se refirió a la rueda de prensa que ofreció el 31 de agosto, encuentro para el cual, según dijo, se preparó durante más de cuatro días y en el que respondió preguntas sobre posibles inconsistencias o una eventual manipulación de las estadísticas producidas por el Dane.
Durante esa presentación anunció que convocaría un comité de expertos en demografía y encuestas de hogares para examinar las revisiones realizadas por la entidad a las proyecciones de población en 2023 y 2025 y establecer sus posibles efectos sobre el marco muestral utilizado en las encuestas de hogares.
El exdirector explicó que las modificaciones en las proyecciones demográficas pueden tener incidencia sobre diferentes indicadores, entre ellos los relacionados con el mercado laboral, debido a la forma como se construyen las mediciones a partir de los distintos grupos de población.
Sin embargo, cuando durante aquella rueda de prensa le preguntaron si había identificado alguna anomalía en las cifras que estaba presentando, Valencia respondió que hasta ese momento no había encontrado irregularidades.
“Hasta la fecha en la que me formulaban esa pregunta yo no había encontrado ninguna anomalía”, reiteró.
Valencia explicó que su respuesta estaba respaldada por su trayectoria dentro del organismo. Antes de asumir la dirección había ocupado durante cuatro años la Subdirección del Dane y posteriormente trabajó como consultor independiente en gestión de datos, además de utilizar las encuestas de hogares en el desarrollo de sus actividades profesionales.
“Yo tenía un buen conocimiento interno de las rutinas de control de calidad y una mirada técnica como usuario de las cifras”, señaló.
El exfuncionario hizo énfasis en que su respuesta se refería a lo encontrado “a la fecha”, pues las estadísticas oficiales permanecen sujetas a revisión y al escrutinio de diferentes sectores.
“Los datos que publica cualquier oficina nacional estadística están, deben estar, es deseable que estén dispuestos al escrutinio de toda la sociedad”, manifestó.
Valencia agregó que en los procesos estadísticos pueden presentarse errores humanos o relacionados con los códigos utilizados para realizar los cálculos.
Explicó que esa posibilidad hace parte de las razones por las cuales determinados resultados son divulgados inicialmente bajo la condición de preliminares o provisionales y pueden ser objeto de posteriores revisiones.
Otro de los asuntos abordados por Valencia fue el efecto que pueden tener las modificaciones demográficas sobre las estadísticas laborales. Explicó que el Dane revisó sus proyecciones de población por factores entre los que se encuentra la reducción de la tasa de fecundidad.
De acuerdo con su explicación, las nuevas estimaciones llevaron a anticipar en aproximadamente 20 años el momento en el que comenzaría una disminución del volumen total de la población colombiana.
Estas variaciones deben ser consideradas en las encuestas de hogares debido a que las muestras utilizadas buscan representar a la población del país. Cuando las proyecciones demográficas cambian, explicó Valencia, resulta necesario evaluar los componentes del diseño muestral y determinar si deben realizarse modificaciones.
“Para mí era muy importante convocar a una comisión de expertos que ayudara a revisar el impacto previsto de estos cambios poblacionales en el diseño muestral de las encuestas de hogares y, en consecuencia, en los indicadores de mercado laboral”, sostuvo.
El exdirector precisó que esa revisión requiere tiempo y participación de especialistas en métodos estadísticos. Por esa razón, indicó que su propuesta de convocar expertos no significaba que existiera previamente una conclusión sobre posibles problemas en las cifras.
Valencia también explicó el procedimiento utilizado por el Dane para producir las estadísticas y los controles que se aplican antes de divulgar los resultados. Señaló que la entidad emplea el modelo GSBPM, sigla en inglés correspondiente al modelo genérico de producción estadística.
Este procedimiento comprende diferentes etapas, que comienzan con la identificación de las necesidades de información y continúan con el diseño de la operación estadística, la recolección de información, su procesamiento, los controles de calidad y el cálculo de los resultados.
Según Valencia, el Dane cuenta en promedio con más de 5.000 personas entre funcionarios y contratistas. Para las encuestas de hogares, los encargados de recopilar la información realizan trabajo de campo y obtienen los datos directamente de los hogares seleccionados.
En esta etapa existen controles denominados “crítica”, mediante los cuales pueden identificarse inconsistencias numéricas mientras se desarrolla la recolección. Cuando se detecta un problema que requiere comprobación, es posible volver a consultar la fuente para verificar la información.
Después intervienen otras áreas de la entidad. La oficina de sistemas aplica controles automatizados para comprobar la consistencia y calidad de los datos, mientras que la Dirección de Metodología y Producción Estadística desarrolla las rutinas finales para el cálculo y la revisión de los indicadores antes de que sean publicados.
En relación con la independencia técnica del Dane, Valencia evitó afirmar que exista actualmente una interferencia política en la producción de estadísticas. Señaló que no dispone de elementos para hacer esa afirmación y sostuvo que sus pronunciamientos deben partir de hechos comprobables.
“Yo me baso en evidencia. En mi caso, yo no comprometí esa independencia técnica”, dijo.
Valencia recordó que la legislación estadística establece la obligación de garantizar la independencia técnica en la elaboración y divulgación de las estadísticas oficiales. Según explicó, este principio no se refiere únicamente a la metodología empleada para calcular los indicadores, sino también a la manera como los resultados son comunicados a la sociedad.
El exdirector se refirió además al uso de ruedas de prensa para presentar las cifras del Dane. Indicó que la entidad no está obligada a divulgar sus resultados mediante este mecanismo y señaló que en algunos países se considera conveniente prescindir de este formato para reducir el riesgo de interpretaciones derivadas de las explicaciones verbales de los indicadores.
“La obligación de ley está ahí, está claramente establecida, y creo que es lo que hay que preservar y cuidar hacia adelante”, expresó.
Valencia también respondió a las preguntas sobre una eventual relación entre su salida del Dane y su trayectoria profesional junto a Juan Daniel Oviedo, quien dirigió la entidad durante el Gobierno de Iván Duque. Valencia fue subdirector durante los cuatro años en los que Oviedo estuvo al frente del organismo.
El exfuncionario manifestó que no tiene información que permita establecer que esa relación profesional haya tenido incidencia en la decisión de declararlo insubsistente.
“No cuento con ninguna evidencia que indique eso. (...) No tengo ningún elemento de juicio para afirmar o para negar esa hipótesis”, señaló.
Asimismo, indicó que las comunicaciones que sostuvo con funcionarios de la Presidencia estuvieron relacionadas con los procedimientos correspondientes a su nombramiento y con la conformación del equipo que pretendía llevar a la entidad.
Valencia aseguró que durante el tiempo que permaneció en la dirección del Dane no tuvo contacto personal con el presidente de la República.
Al ser consultado sobre la posibilidad de que la independencia técnica del Dane pueda verse afectada por las decisiones del Gobierno, Valencia sostuvo que no puede anticipar una conclusión y que será necesario conocer las actuaciones de quien asuma la dirección de la entidad.
“Para juzgar si la próxima administración pone en riesgo la independencia técnica, pues habrá que esperar a que el nuevo director llegue y ver sus acciones, sus decisiones y sus maneras de comunicar los datos al país”, concluyó.
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