Nicolás Maduro: "las puertas de Venezuela están abiertas a la inversión petrolera" de Estados Unidos

La crisis económica y social en Venezuela, ha causado que pese a tener la mayor reserva petrolera del mundo, su producción esté colapsada, produciendo un poco más de 400.000 barriles diarios, niveles iguales a los de las décadas de 1930 y 1940.

Por Tania M Quiroga Páez. | Vie, 19/02/2021 - 20:20

Las sanciones de EE.UU. incluyen un embargo al crudo venezolano, crucial para la economía del país. 

El presidente Nicolás Maduro dijo este viernes que "las puertas de Venezuela están abiertas a la inversión petrolera" de Estados Unidos, país que le impuso un embargo energético en 2019 como parte de un conjunto de sanciones para provocar la caída de Venezuela. 

Se cree que pese a las malas relaciones entre los dos países por el ataque del gobierno de Trump a la economía venezolana en plena crisis, Maduro ha decidido abrir las puertas ante el cambio de Gobierno y las nuevas políticas de Joe Biden.

"Arcaron con misiles el corazón de la economía venezolana de manera cruel por la vía de la prohibición de las actividades y la restricción a todas las empresas petroleras del mundo y particularmente a las empresas estadounidenses", dijo Maduro en un acto transmitido por la televisión oficial.

"En la onda de la Ley Antibloqueo" le otorga poderes extraordinarios para sortear las sanciones de Estados Unidos, "en la onda de nuevos contratos beneficiosos para la República y para los inversionistas internacionales estamos procediendo a avanzar en la negociación con empresas del mundo entero".

El mandatario hizo referencia a países inversionistas "de Turquía, de la India, de China, de Rusia, de Europa y quiero decirle a los inversionistas de los Estados Unidos de Norteamérica (...) que las puertas de Venezuela están abiertas para la inversión petrolera, gasífera, petroquímica (...) para trabajar en una sociedad ganar-ganar". 

El gobierno de el expresidente Donald Trump incrementó las sanciones económicas contra Venezuela en enero de 2019, cuando Maduro asumió un segundo mandato hasta 2025, resultado, según Washington, de elecciones fraudulentas.

El conjunto de medidas incluyó un embargo al crudo venezolano, crucial para la economía del país con las mayores reservas del mundo pero con una producción colapsada, que produce poco más de 400.000 barriles diarios, niveles de las décadas de 1930 y 1940.

Sin embargo, la sanción incluía exenciones que autorizaban ciertas operaciones con bonos de PDVSA y transacciones para mantener operativas a petroleras como Chevron.