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Fiscalía conoció posible infiltración de escoltas de Miguel Uribe 46 días después del atentado

Caso Miguel Uribe: Fiscalía investiga posible vínculo de escoltas con responsables del magnicidio.

Fiscalía conoció posible infiltración de escoltas de Miguel Uribe 46 días después del atentado
Por Agencia Periodismo Investigativo | Dom, 30/08/2026 - 15:19 Créditos: Fiscalía conoció posible infiltración de escoltas de Miguel Uribe 46 días después del atentado redes sociales

La investigación por el magnicidio del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay contiene elementos que llevaron a la Fiscalía General de la Nación a abrir una línea para establecer si integrantes de su esquema de seguridad suministraron información a la organización que planeó y ejecutó el atentado ocurrido el 7 de junio de 2025 en Bogotá.

De acuerdo con el expediente, 46 días después del ataque las autoridades recibieron una declaración que señalaba la posible existencia de contactos entre miembros de la estructura criminal y personas encargadas de proteger al dirigente político.

La información surgió durante la declaración de Eduardo Jesús Moreno Medina, alias “Churco”, quien para ese momento era menor de edad. La diligencia comenzó el 23 de julio de 2025, a las 3:35 p. m., en el Comando de la Policía Metropolitana de Bogotá y fue suspendida a las 5:50 p. m. ante una posible autoincriminación, con el propósito de garantizar sus derechos y asignarle un defensor.

La ampliación de la entrevista continuó al día siguiente, fecha en la que también quedó registrada su entrega voluntaria a las autoridades. Moreno permaneció bajo custodia hasta el 25 de julio, cuando logró fugarse.

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Durante su declaración, alias “Churco” se refirió a Elder José Arteaga Hernández, alias “Chipi” o “El Costeño”, condenado a 26 años y tres meses de prisión por su participación en el magnicidio. Según su versión, Arteaga aseguraba contar con información proveniente de personas cercanas al senador, lo que le permitía conocer sus desplazamientos.

La organización sabía dónde residía Miguel Uribe, identificaba la Toyota TXL blanca y gris en la que se movilizaba y conocía las rutas utilizadas por el dirigente.

Uno de los señalamientos de Moreno se concentró en el esquema de protección. De acuerdo con su declaración, alias “Chipi” afirmaba tener a varios escoltas “de su parte”. Uno de los supuestos contactos estaba registrado en el teléfono del cabecilla con los nombres “Escolta del senador” o “Escolta senador”.

Alias “Churco” relató que, a finales de mayo de 2025, se encontraba junto a “Chipi” en un taller de motocicletas de Engativá cuando presenció una llamada realizada mediante WhatsApp al contacto identificado de esa manera.

miguel uribe turbay
Miguel Uribe Turbay 

La comunicación duró menos de tres segundos. Según su declaración, una voz masculina contestó “hay manifestaciones” y terminó la llamada.

Moreno interpretó ese episodio como una muestra de que la organización obtenía información sobre las actividades de Miguel Uribe.

El expediente también señala que el supuesto suministro de información habría estado acompañado por pagos.

“Churco” manifestó que recibía transferencias periódicas a cambio de esos reportes y aseguró que los desembolsos eran coordinados por Simeón Pérez Marroquín, alias “La Firma” o “El Viejo”, condenado a 22 años y cuatro meses de prisión y señalado como uno de los enlaces financieros de la organización.

Otro elemento apareció en el teléfono entregado por Moreno a las autoridades. Los investigadores recuperaron una fotografía de Miguel Uribe tomada durante un evento público.

El archivo estaba fechado el 29 de mayo de 2025 y permanecía almacenado en las carpetas de WhatsApp del dispositivo, lo que permitió establecer que miembros de la estructura tenían material fotográfico del senador antes del atentado.

Los seguimientos documentados en el expediente se remontan al 30 de marzo de 2025, cuando Miguel Uribe participó en una actividad realizada en un salón comunal de Bosa, en el sur de Bogotá.

Los análisis de tráfico de datos y antenas reconstruyeron los movimientos del teléfono atribuido a “El Viejo”. El dispositivo salió del sector de Diana Turbay-La Victoria hacia el suroccidente de la ciudad y permaneció conectado a la antena BOG.BOSA JIMÉNEZ entre las 8:52 a. m. y las 11:33 a. m., periodo que coincidió con la actividad política del senador.

Otra línea telefónica registró conexiones en la misma celda con diferencias de segundos frente al dispositivo atribuido a Pérez Marroquín.

Según la declaración incorporada al expediente, quienes preparaban el ataque también conocían la existencia de un camino, callejón o pasillo estrecho cercano a la residencia de Miguel Uribe por el que este debía caminar después de algunas actividades.

La estructura habría contemplado ese lugar como una alternativa para atacarlo en caso de que no pudiera hacerlo durante alguno de sus actos públicos.

Por esta razón, la investigación busca establecer quién utilizaba el contacto registrado como “Escolta del senador” y qué información pudo haber suministrado.

La investigación documentó, además, un intento de ataque anterior al ocurrido el 7 de junio. Según la reconstrucción incluida en el proceso, el 3 de junio de 2025 la organización habría intentado utilizar un artefacto explosivo improvisado contra la camioneta del senador.

Katherine Andrea Martínez, alias “Gabriela” o “Andrea”, posteriormente condenada a 21 años y dos meses de prisión, habría transportado el artefacto hasta una panadería ubicada cerca de la calle 33 con avenida Caracas y entregado el detonador a “Churco”.

Moreno debía movilizarse como parrillero en una motocicleta FZ 250 conducida por Erik Josué y aproximarse a la Toyota TXL para colocar el explosivo. La oportunidad para ejecutar el plan no se presentó y el ataque fue cancelado. Cuatro días después, la organización recurrió a un arma de fuego.

Para esa acción fue reclutado un adolescente de 15 años, identificado en el expediente con las iniciales JCSR y conocido como alias “Tianz”, a quien le ofrecieron 20 millones de pesos.

Un día antes del atentado, el 6 de junio, los teléfonos de Simeón Pérez Marroquín y Katherine Andrea Martínez registraron coincidencias de ubicación en Bogotá.

Los dispositivos aparecieron primero conectados a una antena de La Picota y posteriormente a otra ubicada en La Manuelita, en Suba, donde permanecieron durante varias horas.

De acuerdo con la investigación, en ese encuentro “El Viejo” habría entregado a Martínez una pistola Glock 19 calibre 9 milímetros, serie BPHD405. Al día siguiente, alias “Chipi” habría entregado el arma al menor encargado de disparar contra Miguel Uribe.

El atentado se produjo el 7 de junio en el parque El Golfito, en el sector de Modelia. Después de los disparos, integrantes del esquema de protección reaccionaron y persiguieron al adolescente que ejecutó el ataque.

Un escolta de la Unidad Nacional de Protección respondió y recuperó el arma utilizada. Mientras avanzaba la investigación sobre quienes participaron en la planeación, financiación y ejecución del crimen, también permaneció abierta la línea destinada a determinar si alguien del esquema suministró información a la estructura.

El expediente también recoge información según la cual alias “Chipi” y William Fernando González Cruz, alias “El Hermano”, condenado a 21 años y nueve meses de prisión, habrían planeado trasladar a “Churco” hacia Caquetá para asesinarlo.

Dentro de la organización esa acción era denominada “sacar la basura”. De acuerdo con la investigación, el propósito habría sido eliminar a un testigo y evitar el pago de los 20 millones de pesos prometidos por el asesinato. Moreno se fugó el 25 de julio de 2025 y posteriormente los investigadores establecieron que continuó teniendo contacto con integrantes de la estructura.

La estructura aparece identificada en el expediente con los nombres “Plata o Plomo” o “Amantes del Billete”. Según la investigación, se trataba de una organización urbana relacionada con remanentes de antiguas bandas del Bronx de Bogotá y que recurría a la subcontratación de sicarios para ejecutar operaciones criminales.

La hipótesis de la Fiscalía sostiene que el asesinato de Miguel Uribe Turbay no correspondió a un hecho aislado y que la orden habría provenido de la cúpula de la disidencia de las Farc denominada Segunda Marquetalia.

Según los investigadores y las confesiones recopiladas en el proceso, la instrucción habría sido impartida por Luciano Marín Arango, alias “Iván Márquez”, mientras la coordinación logística y operativa habría estado a cargo de José Manuel Sierra Sabogal, alias “Zarco Aldinever”.

Las pesquisas también vinculan dentro de esa línea de mando a Géner García Molina, alias “Jhon 40”, y a Kendry Téllez, alias “Yako”, señalado como encargado de activar contactos con organizaciones de delincuencia urbana para ejecutar el atentado en Bogotá a través de “El Viejo”.

Las investigaciones han derivado en órdenes de captura internacionales contra dirigentes de esa estructura que, según el expediente, se encontrarían en Venezuela.

A esta línea investigativa se sumaron análisis de antenas de telefonía celular y geolocalización que identificaron dos posibles coincidencias entre teléfonos de dos escoltas asignados a Miguel Uribe y el dispositivo de Simeón Pérez Marroquín.

La primera habría ocurrido el 29 de enero de 2025 en Modelia, sector donde meses después se produjo el atentado. Según la información consignada, los teléfonos de los escoltas y el del coordinador de la estructura se habrían desplazado juntos mientras Miguel Uribe se encontraba en Panamá y su esposa estaba en Miami.

La segunda coincidencia técnica fue registrada a comienzos de abril de 2025 cerca del Congreso de la República, mientras el precandidato presidencial se encontraba en Cali.

Estos registros hacen parte de las verificaciones destinadas a determinar si integrantes del esquema de protección mantuvieron algún vínculo con miembros de la organización que ejecutó el magnicidio.

Los dos escoltas bajo revisión continuaron asignados posteriormente al esquema de protección de María Claudia Tarazona, viuda de Miguel Uribe. Tras conocerse los avances de esta línea investigativa, Tarazona informó que el dispositivo de seguridad de su familia había sido reemplazado en su totalidad.

“El esquema de seguridad de mi familia ha sido cambiado. Les doy las gracias a cada uno de los policías y miembros de la UNP que, con entrega y valentía, me acompañaron el último año. Los hechos que anunció recientemente la Fiscalía nos obligan a tomar estas medidas, aun sabiendo que la inmensa mayoría de los funcionarios son hombres y mujeres excepcionales. Gracias a la Policía Nacional y a la Unidad Nacional de Protección”, manifestó Tarazona a través de su cuenta de X.

La posible participación de uno o varios integrantes del esquema de seguridad continúa en proceso de verificación dentro de la investigación. Entre los elementos consignados en el expediente se encuentran la declaración de alias “Churco”, los registros de geolocalización y el contacto telefónico identificado como “Escolta del senador” encontrado dentro de los dispositivos relacionados con la estructura.

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