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Con honores de Estado y calle de honor, Colombia despide a Germán Vargas Lleras en el Palacio San Carlos
El féretro del exvicepresidente llegó a la Cancillería escoltado por la Guardia Presidencial. Las exequias continuarán durante el domingo antes de la misa privada en la Catedral Primada
En una tarde marcada por la solemnidad y el protocolo castrense, el cuerpo del exvicepresidente de la República y líder natural del partido Cambio Radical, Germán Vargas Lleras, fue recibido este sábado 9 de mayo en el Palacio de San Carlos con máximos honores de Estado. Una calle de honor conformada por la Guardia Presidencial escoltó el féretro del dirigente bogotano, simbolizando el respeto institucional a quien fuera una de las figuras más determinantes del poder en Colombia durante las últimas tres décadas.
El ingreso de los restos mortales al Salón Bolívar de la Cancillería se realizó bajo un estricto silencio, interrumpido únicamente por las marchas fúnebres de la banda militar. Tras la llegada, las puertas del recinto se cerraron temporalmente para permitir un espacio de oración y privacidad a su viuda, Luz María Zapata, su hija Clemencia y sus hermanos, encabezados por Enrique Vargas Lleras, quien recordó al exvicepresidente "como el más valiente" y un hombre memorable para la historia del país.
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La velación en cámara ardiente se habilitó para el público general hasta las 7:00 p. m. de este sábado y se reanudará el domingo 10 de mayo desde las 10:00 a. m. hasta las 6:00 p. m. El lunes 11 de mayo, la despedida culminará con una misa en la Catedral Primada de Colombia, evento que, según informaron allegados, tendrá un carácter privado reservado para el círculo familiar más íntimo del político.
El deceso de Vargas Lleras se confirmó en la noche del viernes 8 de mayo en Bogotá. De acuerdo con el reporte oficial de la Fundación Santa Fe de Bogotá, el exvicepresidente se encontraba bajo cuidado clínico en modalidad de atención domiciliaria durante las últimas semanas, luego de que su estado de salud presentara un deterioro progresivo que lo mantuvo alejado de los micrófonos y las plazas públicas.
Los últimos meses de vida del exlíder de Cambio Radical estuvieron marcados por una batalla clínica exhaustiva. Solo en el año 2025, el dirigente fue intervenido quirúrgicamente en dos ocasiones de alta complejidad: la primera en abril en Bogotá y la segunda en mayo, cuando fue trasladado a Houston, Estados Unidos, para someterse a una neurocirugía especializada. Estas intervenciones buscaban mitigar las secuelas del tumor cerebral que le fue diagnosticado originalmente en 2016.
A pesar del hermetismo que rodeó su evolución en 2026, las alarmas sobre su estado se encendieron el pasado 11 de marzo, cuando el expresidente Álvaro Uribe Vélez envió un mensaje público de aliento. Uribe describió a Vargas Lleras como un "patriota superior", reconociendo su valor intelectual y político a pesar de las discrepancias coyunturales que ambos mantuvieron durante años de ejercicio democrático.
Desde el partido Cambio Radical, colectividad que Vargas Lleras fundó y llevó a la cúspide del poder legislativo, se emitió un sentido comunicado. En él, se le calificó como un "servidor público incansable" y una de las "voces más firmes y determinantes" de la nación. El partido destacó su disciplina férrea y su valentía para defender las instituciones, incluso en los momentos de mayor polarización.
La trayectoria de Germán Vargas Lleras es inseparable de la historia reciente de Colombia. Fue concejal, senador y presidente del Congreso en 2003, cargo desde el cual impulsó agendas de seguridad y defensa. Como ministro de Vivienda, lideró el ambicioso programa de las 100.000 viviendas gratuitas, y como vicepresidente (2014-2017), transformó la infraestructura vial del país a través de los proyectos de cuarta generación (4G).
Su vida también estuvo signada por el sacrificio personal derivado del conflicto armado. En 2002, sobrevivió a un atentado con un libro bomba atribuido a las FARC que le causó la pérdida de varios dedos de su mano izquierda. Años más tarde, en 2005, salió ileso de un carro bomba, eventos que, lejos de retirarlo de la contienda, reforzaron su imagen de líder resiliente y frontal contra la criminalidad.
El espectro político colombiano ha mostrado una unidad poco común ante su partida. El presidente Gustavo Petro, con quien Vargas sostuvo duros debates en el Senado y en las campañas presidenciales de 2010 y 2018, reconoció su comportamiento como un "gladiador" de la política. Otros exmandatarios como Juan Manuel Santos y Andrés Pastrana han destacado su capacidad de ejecución y su conocimiento profundo de la administración pública.
Mientras los ciudadanos desfilan frente al féretro cubierto con la bandera de Colombia en el Palacio de San Carlos, el país reflexiona sobre el vacío que deja su ausencia en el debate nacional. Su voz, plasmada durante años en columnas de opinión y análisis técnicos, era considerada un termómetro del equilibrio de poderes en el Estado colombiano.
La despedida oficial en la Cancillería subraya la importancia de su figura como puente entre el siglo XX y el XXI. El próximo lunes, tras la ceremonia en la Catedral Primada, se cerrará un capítulo fundamental de la política colombiana, dejando un legado de obras de infraestructura, defensa de la democracia y una disciplina partidista que será difícil de emular en las próximas contiendas electorales.
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