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Ola de calor en Europa deja más muertes: Francia reporta cerca de 1.000 fallecimientos adicionales
Reino Unido y Alemania reportan también más víctimas.
Francia presentó este domingo un primer balance provisional que muestra un aumento significativo de la mortalidad, mientras que Reino Unido y Alemania también informaron fallecimientos relacionados con las altas temperaturas y con incidentes ocurridos en ríos, lagos y zonas costeras donde miles de personas buscaron aliviar el calor.
Las autoridades sanitarias y meteorológicas de distintos países coincidieron en que, aunque algunas regiones comenzarán a registrar un descenso gradual de las temperaturas durante los próximos días, los efectos sobre la salud pública podrían prolongarse debido al impacto acumulado de varios días consecutivos de calor extremo.
Los especialistas advierten que las consecuencias de estos episodios suelen reflejarse con retraso en las estadísticas oficiales de mortalidad.
En Francia, Santé publique France, organismo adscrito al Ministerio de Sanidad, informó que entre el 24 y el 28 de junio se registraron cerca de mil fallecimientos adicionales frente al promedio observado durante los meses anteriores.
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La entidad aclaró que se trata de un cálculo preliminar elaborado con información parcial y que todavía debe ser consolidado conforme avance la recopilación de datos provenientes de todo el territorio nacional.
Las autoridades explicaron que esta estimación corresponde únicamente a una parte del episodio de calor y que el número definitivo podría variar una vez se incorporen todos los certificados de defunción y se complete el análisis epidemiológico. Por esa razón, insistieron en que las cifras deben interpretarse con prudencia hasta que concluya la evaluación oficial.
La ministra francesa de Sanidad, Stéphanie Rist, señaló que, pese al aumento de la mortalidad, las proyecciones actuales indican que este episodio no alcanzará las dimensiones de la crisis registrada en agosto de 2003, cuando una ola de calor provocó un exceso de mortalidad cercano a las 15.000 personas.
La funcionaria sostuvo que, aunque las condiciones meteorológicas presentan similitudes con las de hace más de dos décadas, la respuesta sanitaria y los protocolos de prevención implementados desde entonces han fortalecido la capacidad del sistema para atender este tipo de emergencias.
Por su parte, el ministro del Interior, Laurent Núñez, informó que durante los últimos cuatro días los servicios de emergencia recibieron un incremento cercano al 40 % en las llamadas relacionadas con afectaciones provocadas por las altas temperaturas.
El funcionario explicó que hospitales, organismos de socorro y centros de atención médica han debido reforzar sus capacidades para responder al aumento de consultas derivadas de golpes de calor, deshidratación y otras complicaciones asociadas a las condiciones climáticas.
El análisis realizado por Santé publique France indica que las personas mayores de 65 años concentran aproximadamente el 85 % de los casos registrados durante este episodio.
Paralelamente, el organismo detectó un aumento cercano al 40 % en las muertes ocurridas dentro de viviendas particulares, especialmente en aquellas regiones donde permanecieron vigentes las alertas rojas por temperaturas extremas.
Entre las zonas más afectadas figuran Isla de Francia, Nueva Aquitania, Bretaña, Centro-Valle del Loira, Normandía y Países del Loira, territorios donde las autoridades mantuvieron durante varios días las máximas alertas meteorológicas debido a la persistencia del calor.
El organismo sanitario también advirtió que el balance provisional podría estar subestimando el impacto real del fenómeno, ya que las cifras disponibles hasta el momento se construyen únicamente a partir de certificados electrónicos de defunción y aún falta incorporar otros registros administrativos que permitirán obtener un panorama más completo.
El Gobierno francés había advertido desde el sábado que las consecuencias sanitarias de una ola de calor prolongada suelen manifestarse varios días después del pico de temperaturas, razón por la cual mantiene activos los sistemas de vigilancia epidemiológica y los protocolos de atención para personas vulnerables.
Mientras tanto, Météo-France informó que la situación meteorológica comenzó a mostrar una leve mejoría. En su actualización del domingo redujo la alerta roja a únicamente dos departamentos ubicados en el noreste del país.
Sin embargo, cerca de la mitad del territorio nacional continúa bajo alerta naranja, incluido París y su región metropolitana, donde las autoridades siguen recomendando limitar las actividades al aire libre durante las horas de mayor temperatura.
En el Reino Unido también se registraron consecuencias fatales durante la semana de calor. Las autoridades británicas confirmaron la muerte de seis personas entre el miércoles y el domingo, en su mayoría mientras intentaban refrescarse en ríos, lagos y playas.
Entre las víctimas figura un joven de 22 años cuyo cuerpo fue recuperado del río Severn; un adolescente de 15 años hallado en un lago cercano a Southampton; un hombre de 69 años fallecido en el mar frente a Clacton; una mujer encontrada sin vida en un estanque del parque Sandwell Valley Country Park; un hombre de 50 años que murió en una playa del sur de Gales y otro adolescente localizado en un lago en la localidad de Syston.
Las autoridades británicas reiteraron el llamado a evitar el ingreso a cuerpos de agua no habilitados para actividades recreativas, al advertir que las corrientes, la profundidad y las bajas temperaturas del agua representan riesgos que aumentan durante los periodos de calor intenso, cuando muchas personas buscan aliviar las altas temperaturas sin conocer las condiciones del lugar.
La Oficina Meteorológica del Reino Unido (Met Office) indicó que la ola de calor comenzó a perder intensidad durante el fin de semana y prevé que las temperaturas regresen gradualmente a valores habituales durante la próxima semana.
No obstante, el organismo mantuvo vigente hasta este domingo la alerta ámbar para sectores del centro y del este de Inglaterra, después de haber reducido el nivel de riesgo tras las alertas rojas emitidas entre miércoles y viernes, las primeras que permanecieron activas durante tres jornadas consecutivas en varias regiones del país.
El viernes se alcanzó en Santon Downham, en el este de Inglaterra, una temperatura de 37,3 grados Celsius, el registro más alto documentado en un mes de junio desde que existen mediciones oficiales en el Reino Unido.
Esa marca superó el récord provisional establecido apenas un día antes, reflejando la intensidad del episodio que atravesó el país.
Alemania también enfrentó nuevas consecuencias derivadas de las altas temperaturas. La Policía y los servicios de emergencia informaron la muerte de dos personas mientras se bañaban en Berlín y reportaron la desaparición de un hombre en el río Elba, en Hamburgo.
Según informó la cadena pública ARD, citando fuentes policiales, dos hombres de 42 y 45 años fueron encontrados sin vida en un lago del distrito berlinés de Charlottenburg y en el puerto de Tempelhof, respectivamente.
En Hamburgo, la radiotelevisión regional NDR informó, con base en datos suministrados por los bomberos, que un hombre permanece desaparecido después de ingresar al río Elba durante la noche del sábado.
Los equipos de rescate lograron sacar del agua a otras dos personas que se encontraban en el mismo lugar. Las autoridades insistieron en que el río presenta corrientes peligrosas y no reúne condiciones adecuadas para el baño.
Al mismo tiempo, Alemania continúa registrando nuevos máximos históricos de temperatura. El Servicio Meteorológico Alemán (DWD) reportó el sábado una medición de 41,5 grados Celsius en la localidad de Drewitz, ubicada en el estado de Sajonia-Anhalt, convirtiéndose en la temperatura más alta registrada oficialmente en el país.
Ese valor superó los 41,3 grados medidos el viernes en Saarbrücken y dejó atrás el récord anterior de 41,2 grados alcanzado el 25 de julio de 2019 en las localidades de Tönisvorst y Duisburgo.
El episodio también dejó un nuevo registro durante la noche. En Kubschütz, al este del país, los termómetros marcaron una temperatura mínima de 29,4 grados durante la madrugada del domingo, el valor nocturno más alto observado hasta ahora en Alemania.
El Servicio Meteorológico precisó que el dato deberá someterse al proceso habitual de verificación antes de ser oficializado, aunque constituye un indicador del alcance que ha tenido esta ola de calor sobre el continente europeo.
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