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De pequeñas jaulas a santuarios: así fue el rescate de 30 leones y tigres tras décadas de maltrato

Los animales permanecieron durante años encerrados en el antiguo Zoológico de Luján, en Argentina. Pero ahora, comienzan una nueva vida en santuarios de Sudáfrica y Estados Unidos.

De pequeñas jaulas a santuarios: así fue el rescate de 30 leones y tigres tras décadas de maltrato
Por Agencia Periodismo Investigativo | Jue, 20/08/2026 - 17:26 Créditos: De pequeñas jaulas a santuarios: así fue el rescate de 30 leones y tigres tras décadas de maltrato. Captura de video redes sociales.

Treinta leones y tigres que durante años permanecieron encerrados en recintos de concreto en el antiguo Zoológico de Luján, en Argentina, llegaron a santuarios de Sudáfrica y Estados Unidos, donde comenzaron este 20 de agosto una nueva etapa bajo condiciones destinadas a su recuperación y bienestar.

Los animales fueron trasladados en dos grupos de 15 después de un complejo operativo internacional coordinado por la organización de bienestar animal Four Paws International. Quince llegaron al Lionsrock Big Cat Sanctuary, en Sudáfrica, mientras que los otros 15 fueron recibidos por The Wild Animal Sanctuary, en Colorado, Estados Unidos.

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El traslado puso fin, para estos ejemplares, a años de permanencia en el antiguo zoológico de Luján, situado unos 70 kilómetros al oeste de Buenos Aires. El establecimiento fue clausurado en 2020 por las autoridades argentinas después de cuestionamientos relacionados con la seguridad y el bienestar de los animales. Durante años, el lugar fue conocido porque permitía que los visitantes se acercaran, tocaran e incluso se fotografiaran junto a grandes felinos.

Las condiciones en las que permanecieron los animales dejaron secuelas. Four Paws encontró ejemplares con obesidad, pérdida de masa muscular, problemas dentales, enfermedades renales, dificultades de movilidad, lesiones que no habían recibido un tratamiento adecuado y complicaciones relacionadas con prácticas como la extracción de garras.

La situación del antiguo zoológico también quedó reflejada en la reducción de su población de grandes felinos. Cuando el establecimiento cerró, en 2020, albergaba alrededor de 200. Cuando Four Paws llegó por primera vez al lugar, en 2023, quedaban 112 y, para el momento en que la organización pudo asumir el control de los animales en 2025, sobrevivían 62.

A partir de entonces comenzó un proceso de atención veterinaria, modificación de la alimentación y preparación de los animales para su traslado. También fueron capacitados trabajadores que habían permanecido en el antiguo zoológico para aplicar procedimientos acordes con los estándares de bienestar animal.

La salida de los 30 felinos requirió meses de planificación, evaluaciones veterinarias, permisos internacionales, reserva de vuelos y la preparación de jaulas especiales para recorrer miles de kilómetros. Los cuidadores entrenaron a varios ejemplares para que ingresaran voluntariamente a los contenedores de transporte. Otros tuvieron que ser sedados bajo supervisión veterinaria debido a sus condiciones físicas o a las características de los grupos en los que permanecían.

El primer grupo estuvo integrado por nueve tigres y seis leones y fue trasladado al Lionsrock Big Cat Sanctuary. Después de aterrizar en Johannesburgo, los animales realizaron por carretera el último tramo del recorrido hasta el santuario sudafricano. Allí fueron recibidos Bella, Brynn, Joe, Scar, Stanley, Lionel, Kimi, Nyra, Amora, Valentine, Meko, Benjamin, Negus, Dyla y Keko.
Los otros 15 —ocho tigres y siete leones— viajaron hacia Estados Unidos. Lucy, Cash, Tango, Kaila, Kalu, Segundo, Horus, Brother Thomas, Thomas, Mordelon, Toby, Shelby, Satine, Liam y Patrick llegaron a las instalaciones de The Wild Animal Sanctuary, en Colorado.

El cambio de entorno representa una transformación sustancial frente a las condiciones que tuvieron durante años en Luján. Los animales pasan de recintos reducidos y superficies de concreto a instalaciones especializadas en las que el proceso de rehabilitación incluye espacios naturales, atención veterinaria y una adaptación progresiva antes de acceder a áreas de mayor extensión.

En Colorado, nueve de los animales fueron ubicados inicialmente en un recinto dentro de una propiedad de unas 1.450 hectáreas. El sistema de The Wild Animal Sanctuary dispone de diferentes instalaciones para realizar una integración gradual y, en sus espacios de mayor extensión, cuenta con terrenos que alcanzan unas 10.000 hectáreas.

En Sudáfrica, los felinos permanecerán en Lionsrock, un santuario especializado en grandes felinos administrado por Four Paws. Allí tendrán atención de por vida y espacios diseñados para permitir comportamientos propios de sus especies, después de haber pasado buena parte de sus vidas bajo condiciones artificiales de cautiverio.

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