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Colombia eliminada del mundial: Suiza la venció por penales 4-3, análisis y estadísticas del partido
Pese a la buena actuación de la tricolor no fue suficiente y se despide del torneo.
Colombia quedó eliminada de la Copa Mundial de la FIFA 2026 después de una tarde larga, cerrada y dramática en el BC Place de Vancouver, donde Suiza se impuso 4-3 en la tanda de penales tras un empate 0-0 en 120 minutos.
El equipo dirigido por Néstor Lorenzo compitió hasta el último cobro, generó más peligro que su rival en varios tramos del partido, tuvo ocasiones para evitar la definición desde los doce pasos y terminó pagando caro dos ejecuciones fallidas: el remate de Davinson Sánchez que se estrelló en el palo y el penal de Juan Camilo “Cucho” Hernández que atajó Gregor Kobel.
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Con el resultado, el conjunto europeo avanzó a los cuartos de final, donde enfrentará a Argentina, que horas antes había eliminado a Egipto tras ganar 3-2.
La Selección Colombia salió al campo con la ilusión de sostener el recorrido que la había llevado hasta los octavos de final, pero encontró enfrente a una Suiza organizada, paciente y con oficio para disputar partidos de eliminación directa.
El compromiso comenzó con el equipo helvético intentando imponer condiciones desde la posesión, moviendo la pelota de un costado al otro y buscando especialmente la espalda de Johan Mojica.
Colombia respondió con presión alta, orden defensivo y una actitud competitiva que le permitió equilibrar el trámite después de los primeros minutos.
La Tricolor fue creciendo a partir de la recuperación en campo medio, el despliegue de Jhon Arias y la movilidad de Luis Javier Suárez, quien por momentos salió del área para asociarse y liberar espacios.
La primera gran ocasión llegó al minuto 21, cuando Luis Díaz habilitó a Gustavo Puerta en la frontal del área. El volante acomodó el cuerpo y sacó un remate con dirección de arco que obligó a Gregor Kobel a una estirada notable para enviar el balón al tiro de esquina. Fue el primer aviso serio de Colombia y también una señal de que el equipo de Lorenzo podía incomodar a Suiza cuando aceleraba la circulación.
Suiza reaccionó después de la pausa de hidratación. Al minuto 30, Fabian Rieder encontró una pelota dentro del área tras un mal rechazo colombiano y remató cruzado. Camilo Vargas respondió con reflejos, dejó un rebote que fue despejado por Johan Mojica y mantuvo el cero en un momento de exigencia.
Dos minutos más tarde, Dan Ndoye volvió a inquietar, pero el arquero colombiano se quedó con la pelota. El primer tiempo terminó sin goles, aunque con la sensación de que Colombia había tenido los pasajes más claros y Suiza los momentos de mayor control territorial.
Las cifras al descanso reflejaban la paridad: Suiza tenía 49,1 % de posesión y Colombia 50,9 %. Cada equipo había realizado dos disparos, ambos habían cometido seis faltas y recibido seis infracciones.
También estaban igualados en fueras de juego, con uno por lado. Colombia registraba 20 recuperaciones de posesión frente a 18 de Suiza, mientras el equipo europeo acumulaba 25 balones disputados en los que perdió la posesión, contra 18 de la Tricolor.
El segundo tiempo cambió el tono del partido. Suiza salió con más determinación, presionó más alto y obligó a Colombia a jugar incómoda. El equipo de Murat Yakin encontró una vía por la banda izquierda y generó una ocasión clara con un centro rastrero que dejó a Djibril Sow frente al arco, pero el remate no tuvo precisión.
Al minuto 52, Rieder probó con un tiro libre frontal que pasó cerca, por la parte externa del arco de Vargas. Colombia perdió claridad, bajó la precisión en los pases y empezó a quedar partida entre defensa y ataque.
Néstor Lorenzo movió el banco al minuto 65. Juan Fernando Quintero y Jaminton Campaz ingresaron por James Rodríguez y Jhon Arias.
James dejó la cancha en una noche simbólica, pues igualó a David Ospina como uno de los jugadores con más partidos en la historia de la Selección Colombia.
Más adelante entraron Richard Ríos y el Cucho Hernández por Jefferson Lerma y Luis Javier Suárez, buscando piernas frescas y mayor profundidad para un partido que se iba cerrando cada vez más.
A los 90 minutos, el marcador seguía 0-0. Las estadísticas del tiempo reglamentario mostraban una ligera ventaja suiza en posesión, con 51,5 % frente al 48,5 % de Colombia. Suiza había realizado cinco disparos y Colombia cuatro.
El conjunto europeo sumaba dos asistencias, dos tarjetas amarillas, 46 balones disputados en los que perdió la posesión, 14 faltas cometidas, 15 faltas recibidas, cuatro fueras de juego y 38 recuperaciones.
Colombia registraba cinco asistencias, una tarjeta amarilla, 35 pérdidas en balones disputados, 15 faltas cometidas, 13 recibidas, cuatro fueras de juego y 44 recuperaciones.
La prórroga elevó el dramatismo. Colombia tuvo una de las jugadas más claras del partido cuando Juan Fernando Quintero cobró un tiro de esquina desde la izquierda y Jhon Lucumí ganó en el área con un cabezazo que se estrelló en el palo.
El lamento fue profundo porque la pelota superó a Kobel y solo la madera evitó el gol colombiano. Después, Jaminton Campaz probó desde media distancia y obligó nuevamente al arquero suizo a intervenir. Suiza también tuvo su momento: Zeki Amdouni recibió dentro del área y remató, pero Camilo Vargas respondió con una atajada decisiva.
Al cierre del alargue, Colombia volvió a rozar el gol. Al minuto 115, Campaz quedó de frente al arco, pero su disparo se fue elevado. Fue una oportunidad inmejorable, de esas que en los partidos de eliminación quedan marcadas.
Poco después, Lucumí no pudo continuar y Yerry Mina ingresó para los minutos finales. La tensión se apoderó del estadio. En las tribunas, los 52.477 espectadores fueron testigos de un cierre cargado de cansancio, ansiedad y resistencia.
Tras 105 minutos, Suiza tenía 52,2 % de posesión y Colombia 47,8 %. El equipo europeo sumaba cinco disparos, tres tarjetas amarillas, 16 faltas cometidas, 20 faltas recibidas, cinco fueras de juego, 42 recuperaciones y 51 balones disputados en los que perdió la posesión.
Colombia registraba ocho disparos, dos tarjetas amarillas, 20 faltas cometidas, 15 recibidas, cuatro fueras de juego, 47 recuperaciones y 44 pérdidas en balones disputados.
El balance final dejó a Suiza con 53,2 % de posesión y a Colombia con 46,8 %. La Tricolor produjo más peligro en términos de expectativa de gol, con 1,03 xG frente a apenas 0,35 de Suiza.
Colombia también remató más: 15 disparos contra siete del conjunto europeo, según las cifras disponibles. En precisión de pase, Suiza fue superior con 87,2 %, mientras Colombia terminó con 82,8 %.
En otros registros, Suiza acumuló tres asistencias, tres tarjetas amarillas, 60 balones disputados en los que perdió la posesión, 22 faltas cometidas, 21 faltas recibidas, cinco fueras de juego y 46 recuperaciones.
Colombia cerró con 13 asistencias, dos tarjetas amarillas, 52 pérdidas en balones disputados, 21 faltas cometidas, 20 recibidas, cuatro fueras de juego y 55 recuperaciones.
La definición por penales empezó con ilusión colombiana. Juan Fernando Quintero tomó el primer cobro y lo convirtió con personalidad. Suiza respondió con Granit Xhaka, quien venció a Camilo Vargas pese a que el arquero colombiano adivinó la dirección.
Luego llegó el turno de Davinson Sánchez. El capitán remató con potencia, pero la pelota golpeó el palo y volvió al campo. Amdouni no falló para Suiza y puso la serie cuesta arriba.
Jaminton Campaz mantuvo viva a Colombia con un zurdazo fuerte para el 2-2. Después, Manuel Akanji desperdició su cobro para Suiza y envió el balón por encima del arco.
Era una nueva puerta abierta para la Tricolor, pero Gregor Kobel se hizo gigante ante el Cucho Hernández y detuvo su penal. Cédric Itten convirtió para Suiza, Luis Díaz respondió con carácter para Colombia y finalmente Rubén Vargas ejecutó el cobro decisivo que selló el 4-3 y la clasificación helvética.
Camilo Vargas estuvo cerca de detener varios cobros y sostuvo a Colombia durante el partido con intervenciones determinantes. Kobel, en cambio, terminó como figura de la noche por sus atajadas durante el juego y por el penal detenido al Cucho Hernández.
En una eliminatoria sin goles en movimiento, los arqueros fueron protagonistas centrales de una historia definida por centímetros: el palo de Lucumí en la prórroga, el poste de Davinson en la tanda y la mano firme de Kobel en el momento decisivo.
Colombia se marcha del Mundial con una mezcla amarga de orgullo y frustración. Compitió, generó más xG, remató más que Suiza y tuvo ocasiones claras para ganar antes de los penales, pero no encontró la eficacia que exige una instancia de octavos de final.
Suiza, más fría en la definición, prolongó su camino y alcanzó los cuartos de final, instancia en la que enfrentará a Argentina el sábado 11 de julio en Kansas City. Para la Tricolor, el cierre llegó desde los doce pasos, con la sensación de que el partido estuvo al alcance y de que el sueño mundialista se escapó en una noche de resistencia, tensión y drama en Vancouver.
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