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Víctima de ataque con ácido pide la eutanasia tras dos décadas de tratamientos y 87 cirugías

María Consuelo Córdoba, de 58 años, asegura estar “cansada de vivir”.

María Consuelo Córdoba
Por Agencia Periodismo Investigativo | Mar, 01/09/2026 - 18:25 Créditos: María Consuelo Córdoba, víctima de un ataque con ácido en el 2000, pide la eutanasia. Captura de video Instagram Canal CityTV

María Consuelo Córdoba llegó a Bogotá desde Istmina, Chocó, junto a quien entonces era su esposo. En el año 2000, una discusión relacionada con su decisión de permanecer en la capital para trabajar terminó en una agresión que cambió su vida.

Según relató a CityTV, durante la discusión el hombre le lanzó un líquido en el rostro. En ese momento, ella no sabía que se trataba de ácido, pues estaba almacenado en una caneca de aguardiente.

“Yo no sabía que era ácido porque lo tenía en una caneca de aguardiente”, recordó.

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Tras la agresión, María Consuelo sintió un fuerte ardor y salió corriendo. Luego regresó a la vivienda y comenzó a echarse agua en el rostro para intentar aliviar las quemaduras.

“Él salió corriendo y yo sentía que eso me ardía mucho y me fui a la casa a echar agua”, contó al medio.

Sin embargo, la agresión le provocó graves lesiones en el rostro, y estas, dieron inicio a un largo proceso médico.

De acuerdo con su testimonio, permaneció hospitalizada durante varios años y desde entonces ha sido sometida a aproximadamente 87 intervenciones quirúrgicas.

A pesar de los procedimientos, asegura que todavía necesita nuevas cirugías para reconstruir su rostro.

María Consuelo requiere dos tubos de plástico para poder respirar y utiliza una máscara artesanal para proteger su rostro de la exposición al sol y de las miradas de otras personas.

De igual manera, la mujer aseguró que no cuenta con los recursos para asumir las intervenciones que todavía requiere y que debe recurrir a la caridad de otras personas para poder cubrir sus gastos.

Según contó, recorre diferentes lugares de Bogotá y utiliza el transporte público para pedir ayuda económica.

“Yo tengo que pedir limosna, montarme en los TransMilenio, montarme en los buses, a pedir limosna para comprar esas cosas”, relató.

Actualmente vive en una habitación en la localidad de Puente Aranda, por la que, según su testimonio, paga alrededor de $500.000 mensuales.

Durante su entrevista, María Consuelo también recordó el encuentro que tuvo con el papa Francisco durante su visita a Colombia en 2017.

De acuerdo con su relato, en aquella ocasión el pontífice le pidió que no recurriera a la eutanasia y que mantuviera la esperanza de recibir ayuda para continuar con las cirugías que necesitaba.

“Cuando él me dijo: ¿Me prometes que no te vas a aplicar la inyección de la eutanasia? Yo le respondí que se lo prometía”, contó.

María Consuelo aseguró que el papa Francisco le manifestó que se trataba de una promesa de Dios y que Colombia la ayudaría para que pudiera acceder a las cirugías que aún necesitaba. 

Sin embargo, sostiene que después de ese encuentro no recibió la ayuda que esperaba para continuar con su tratamiento.

Después de 26 años desde la agresión, María Consuelo asegura que está agotada y que quiere acceder a la eutanasia.

La mujer ha expresado que está “cansada de vivir” y considera este procedimiento como una alternativa frente a las condiciones que enfrenta.

María Consuelo busca recursos económicos para sus gastos cotidianos mientras espera una respuesta a su petición y la posibilidad de recibir atención médica para los procedimientos que todavía requiere.

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