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Perdón de rodillas: militar reconoce crimen de falso positivo ante la familia de su víctima en Medellín

El hecho ocurrió durante una audiencia de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en Medellín, Antioquia.

Perdón JEP
Por Agencia Periodismo Investigativo | Vie, 27/03/2026 - 19:11 Créditos: Red social X @JEP_Colombia / militar reconoce crimen de falso positivo ante la familia de su víctima

En un acto cargado de simbolismo y dolor histórico, el teniente (r) Andrés Mauricio Rosero Bravo pidió perdón de rodillas a la madre e hija de John Darío Giraldo Quintero, víctima de un falso positivo en 2003. El hecho ocurrió durante una audiencia de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en Medellín, Antioquia.

Rosero Bravo, quien en septiembre de 2006 ordenó el asesinato de Giraldo Quintero en la vereda El Jordán, Cocorná, Antioquia, reconoció su responsabilidad casi 20 años después. El crimen fue ejecutado para presentarlo como baja en combate, una práctica sistemática que marcó uno de los capítulos más oscuros del conflicto armado colombiano.

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Durante la audiencia, el militar retirado se arrodilló frente a Rosalba Angélica Quintero de Giraldo, madre de la víctima, y Yésica Natalia Giraldo Marín, hija del asesinado. En un gesto de reconciliación, ambas aceptaron el perdón. “De parte de mi abuela y de parte mía, como muestra de nuestro perdón sincero, queremos brindarle un abrazo”, expresó Yésica Giraldo.

El oficial retirado fue citado junto a otros integrantes del Batallón de Artillería No. 4 ‘Coronel Jorge Eduardo Sánchez’ (BAJES). Según lo expuesto en la diligencia, uniformados de esa unidad asesinaron entre 2002 y 2007 a Pedro Antonio Marulanda, Jhon Darío Giraldo Quintero y Cristian de Jesús Aizález, quienes luego fueron presentados como muertos en combate.

La magistrada auxiliar Ángela Galvis relató que los hombres bajo el mando de Rosero Bravo llegaron a la vereda guiados por una mujer conocida como “La Pacho”, quien señaló a las víctimas como supuestos guerrilleros. “Después de los hallazgos, se volvieron a reunir en un mismo lugar, manteniendo retenidas a las tres personas. En ese momento, planificaron las muertes y la forma en que serían presentadas como muertos en combate”, explicó la funcionaria.

El perdón concedido por la familia Giraldo Quintero se convierte en un hito dentro de los procesos de verdad y reconciliación que adelanta la JEP, donde las víctimas y responsables del conflicto se encuentran cara a cara para reconstruir memoria y abrir caminos hacia la justicia restaurativa.

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