Publicidad
Los “pantalones asesinos” de Zara: la prenda viral que ha provocado caídas y fracturas; así son y los videos clave
De cómo una prenda cómoda viene generando diversos incidentes a quienes lo usan. Testimonios.
Los llaman “Zara death pants”, “deadly trousers”, “lethal trousers” y, en español, “los pantalones asesinos de Zara”. Detrás del nombre que se convirtió en tendencia mundial durante el verano de 2026 hay una prenda real, todavía comercializada por la multinacional española: unos pantalones fluidos, de bota muy ancha y suficientemente largos para que parte de la tela llegue hasta los zapatos o se acumule alrededor de los pies.
Lo que comenzó como una de las prendas de temporada de Zara terminó convertido en un fenómeno inesperado en TikTok y otras plataformas. Decenas de mujeres empezaron a publicar grabaciones de caídas mientras caminaban con los pantalones.
Lea también (MinHacienda radica Presupuesto General de la Nación 2027 por $634,9 billones)
Algunas terminaron con raspaduras y hematomas; otras reportaron lesiones que requirieron atención médica y se conocieron casos de fracturas.
Las imágenes enviadas a este medio coinciden con el tipo de accidentes descritos durante las últimas semanas: personas que caminan normalmente hasta que uno de sus pies parece quedar atrapado entre el exceso de tela y pierden el equilibrio.
El modelo que está en el centro de la controversia no corresponde a todos los pantalones anchos que vende Zara. La referencia identificada de manera consistente por medios internacionales y por la propia tienda es Flowy Wide Leg Pants, comercializada en España como Pantalón fluido ancho.
Zara describe la prenda como un pantalón de tiro alto, cintura elástica, bolsillos delanteros y bota ancha. Su composición es 100 % poliéster.
La referencia que aparece en las páginas de Zara de distintos países es 9929/249. En Estados Unidos ha sido comercializada por US$45,90, equivalentes a aproximadamente $144.000 colombianos, tomando como referencia una tasa cercana a $3.130 por dólar.
En España aparece por 22,95 euros, unos $82.000 colombianos, mientras que en México ha sido ofrecida por 599 pesos mexicanos, equivalentes a cerca de $110.400 colombianos.
Las conversiones son aproximadas porque dependen de la cotización diaria de cada moneda. Este 27 de agosto, el peso mexicano se negocia alrededor de $184,4 colombianos.
En Colombia, Zara mantiene una extensa oferta de pantalones fluidos y de bota ancha. En el catálogo consultado aparecen referencias denominadas Pantalón fluido ancho desde $159.900, así como otras cercanas a $199.900.
También existen pantalones palazzo fluidos y diseños similares. Sin embargo, no debe concluirse que todas estas referencias corresponden al modelo involucrado en las caídas: las denuncias internacionales se concentran particularmente en los Flowy Wide Leg Pants, caracterizados por su tejido ligero, cintura elástica, bota muy ancha y un largo que en determinadas usuarias permite que la tela se acumule alrededor de los zapatos.
La combinación que hizo atractivos los pantalones es, paradójicamente, la misma que las usuarias señalan como origen de los accidentes. La bota es extremadamente ancha, la tela es ligera y el largo permite que el tejido se mueva alrededor de los zapatos.
Al caminar, especialmente cuando se acelera el paso, se suben escaleras o se cambia de dirección, parte de una bota puede desplazarse hacia el pie contrario.
El zapato pisa o queda atrapado en el tejido y el siguiente paso se interrumpe.
La periodista Denise O'Donoghue, del Irish Examiner, decidió probar personalmente la prenda durante una hora después de que se multiplicaran las historias.
Encontró que el tejido era tan ligero que podía engancharse incluso con elementos del entorno y relató varios momentos en los que estuvo cerca de tropezar.
El modelo que adquirió costaba 25,95 euros, que a la tasa de cambio actual representan aproximadamente $92.600 colombianos, y estaba disponible en negro, rosa, marrón, terracota, azul noche y taupe.
Una de las historias que contribuyó a internacionalizar el fenómeno fue la de Ghislaine Engel, creadora de contenido de 29 años.
Engel mide aproximadamente 1,73 metros y estaba acostumbrada a tener el problema contrario: encontrar pantalones suficientemente largos. Cuando descubrió los Flowy Wide Leg Pants en una tienda de Ámsterdam pensó que había encontrado la solución.
Durante un viaje a Amberes ocurrió lo contrario. Según relató a The Washington Post, había usado los pantalones durante menos de diez minutos cuando ya había tropezado tres veces. Terminó caminando mientras sostenía la parte inferior de las botas por encima de los tobillos.
Su experiencia permitió identificar una diferencia con otros pantalones de bota ancha. No se trata únicamente de que el bajo roce el suelo: debido al volumen y al movimiento del tejido, el pie puede introducirse dentro de la tela de la bota contraria.
Engel volvió a utilizarlos posteriormente. Su solución fue recoger la parte inferior con bandas elásticas para el cabello y soltarlas únicamente cuando quería tomarse fotografías o permanecer sentada. A pesar de los tropiezos, decidió conservarlos.
Ese comportamiento ayuda a explicar una de las mayores contradicciones del fenómeno: las advertencias no acabaron con la popularidad de la prenda. En algunos casos hicieron exactamente lo contrario.
A medida que aparecían videos de accidentes, otras consumidoras comenzaron a comprar los pantalones para comprobar si realmente eran tan difíciles de utilizar como aseguraban quienes habían caído. El producto dejó de ser solamente una prenda de moda y se convirtió también en un desafío de redes sociales.
La modelo boliviana Camila Ribera Roca fue otra de las protagonistas. Publicó imágenes después de tropezar mientras llevaba los pantalones y mostró raspaduras en brazos y piernas.
Su grabación superó el millón de visualizaciones y estuvo acompañada de una advertencia dirigida a quienes pensaban comprarlos.
Los accidentes documentados no terminaron en raspones. Ellin Costa, una mujer de 50 años residente en Toronto, Canadá, relató que cayó mientras llevaba los pantalones y sufrió una fractura de muñeca, además de cortes en el rostro.
Fotografías posteriores mostraron las consecuencias de la caída. Su caso fue recogido por CBC y otros medios internacionales y se convirtió en uno de los episodios de mayor gravedad vinculados públicamente con la prenda.
También se difundió el caso de una usuaria que aseguró haber sufrido una fractura de rodilla y terminó desplazándose en silla de ruedas después del accidente. Otros testimonios hablan de lesiones en codos, rodillas, tobillos y manos. Algunos registros muestran personas cayendo de frente sin alcanzar a liberar las manos antes del impacto.
Entre las imágenes suministradas para este reportaje aparece además una publicación de TikTok de una mujer identificada como Jimena Torres, quien asegura haber sufrido una fractura del quinto metatarsiano mientras utilizaba los pantalones.
En la grabación aparece posteriormente con una bota ortopédica. Se trata de un testimonio publicado por la propia usuaria y, por tanto, debe diferenciarse de los casos que han sido corroborados posteriormente por medios periodísticos.
La creadora española Ana Lians también aseguró que una caída le produjo la fractura de un dedo de la mano tras intentar amortiguar el golpe. Su caso fue recogido por medios que hicieron seguimiento al fenómeno durante julio.
Hay otro riesgo que va más allá de caminar por una acera. Algunos videos muestran el bajo atrapado en escaleras mecánicas. Uno de los incidentes difundidos terminó con la tela enganchada en el mecanismo mientras la persona llegaba al final de la escalera.
El tejido tiró de la prenda hacia abajo hasta dejarla parcialmente expuesta.
Jodie Mclaren, de 33 años, aporta otra dimensión al problema. Sabía que los pantalones le quedaban largos cuando se los probó en Londres, pero pensó que podría utilizarlos antes de llevarlos a ajustar.
El primer día cayó mientras se dirigía al trabajo. Terminó con heridas y golpes en rodillas, manos y codos. Cuando su madre modificó la prenda descubrieron cuánto sobraba: fue necesario retirar aproximadamente 12 centímetros, casi cinco pulgadas, para que el bajo quedara a la altura de sus tobillos.
Lo llamativo es que Mclaren tampoco dejó de utilizarlos. Incluso después del arreglo aseguró que debía levantar las botas al cruzar calles o subir escalones. La razón para conservarlos fue sencilla: los considera cómodos.
Ahí está buena parte de la explicación de su éxito. Los pantalones reúnen varias características que dominan la moda femenina reciente: cintura elástica, silueta holgada, tejido ligero y bota extremadamente ancha. Después de los años en que la ropa cómoda ganó espacio, las siluetas relajadas se trasladaron de las prendas domésticas al vestuario cotidiano.
Otras noticias
Etiquetas